Lois Pérez Leira •  Opinión •  22/03/2026

​El Derecho como Trinchera: La Valentía de un Nuevo Abogado ante el Poder

En la historia de las democracias, los momentos de mayor tensión no solo se resuelven en las urnas o en las plazas, sino en los pasillos de los tribunales, allí donde la letra de la ley debe actuar como el último dique de contención frente a los desbordes del poder. La reciente denuncia presentada por Facundo Pérez Ernst contra el Presidente Javier Milei y el funcionario Pablo Quirno no es un trámite judicial más; es un síntoma de época y un acto de profundo compromiso patriótico.

​La Juventud y el Deber Cívico.

​Lo que hace este hecho verdaderamente histórico es el contexto personal del denunciante. A solo días de recibir su título de abogado, Pérez Ernst ha decidido que su primer gran acto profesional no sea la búsqueda de un rédito económico, sino la defensa de la Constitución Nacional.

​Mientras muchos profesionales optan por la comodidad del silencio o el resguardo de la carrera privada, este joven jurista ha decidido estrenar su vocación en el escenario más complejo posible: denunciando a la máxima autoridad del Ejecutivo por delitos que tocan las fibras más sensibles de la soberanía nacional, como lo es el riesgo de hostilidades y la apología del crimen.

​Los Cargos: Un Llamado a la Reflexión.

​La denuncia no es superficial. Al invocar figuras como el Abuso de Autoridad (Art. 248) y las Hostilidades con peligro de declaración de guerra, se pone sobre la mesa una discusión necesaria sobre los límites de la diplomacia y la retórica presidencial. ¿Hasta dónde puede llegar la verborragia de un líder sin comprometer la seguridad y el destino de su pueblo?

​Un Acto de Patriotismo Moderno.

​A menudo se confunde el patriotismo con la obediencia o el nacionalismo de cartón. Sin embargo, el verdadero patriotismo es el que ejerce Facundo: aquel que entiende que nadie está por encima de la ley. Al utilizar las herramientas del sistema democrático para cuestionar el ejercicio del poder, se fortalece la institucionalidad del país.

​Este paso dado por Pérez Ernst marca un precedente para las nuevas generaciones de abogados. Es un recordatorio de que el Derecho no es solo una profesión para ganar litigios, sino una herramienta para proteger a la Nación de sus propias crisis. La justicia ahora tiene la palabra, pero el gesto de valentía ya ha quedado grabado en la historia reciente de la República.


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