Raúl García Sánchez / Vocesenlucha •  Opinión •  21/11/2022

Regreso al Reino (III)

“Mientras el complejo industrial-militar se frota las manos, los datos de la desigualdad en el Reino son alarmantes. Según el informe anual de la pobreza de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, “El 21,7 % de la población española, es decir, casi 10 millones de personas, están en riesgo de pobreza”.

Regreso al Reino (III)

Tras mes y medio del regreso, vamos tomándole de nuevo el pulso a la realidad del Reino, encajando el orden como quien trata de esquivar un golpe directo al hocico, sin lograrlo. Medio aturdidos vamos asimilando ambientes, actitudes y formas de vida que aun siendo propias, como decíamos, percibimos con cierta extrañeza tras 8 meses viviendo en una realidad tan Caribe como la venezolana. Si el carácter castellano queda lejos del caribeño, de existir algo así como un carácter del Reino, habría que situarlo a años luz de Venezuela.

La “Nueva York de La Mancha”, llamó Azorín a la ciudad donde vivo. Siempre he pensado que el retrato fue excesivo e injusto. Albacete no necesita compararse con una ciudad de EEUU. Sin embargo, al pasear en estos días por el centro siento que existe un formidable interés en otorgarle una especie de razón póstuma a Azorín. La calle Ancha cada vez quiere parecerse más a la Quinta Avenida de Nueva York. A falta de rascacielos, presume de escaparates de lujo, luces y grandes firmas.

En anteriores artículos hablábamos de orden, caos y ficciones, de hemisferios y kioscos. ¿En qué hemisferio situaríamos a los kioscos del Reino? Por lo obvio de la respuesta, la pregunta ofende. ¿En qué orden vive esta ficción? ¿Quién manda en Palacio? Más de lo mismo.

Decíamos que la prensa está en decadencia y con ella los kioscos, al menos los kioscos tal y como los conocemos. Ya apenas se lee prensa. Mi hemisferio izquierdo sigue deambulando por el país de la inocencia y piensa que quizás se trata de una forma de rebelión contra el sistema. La manipulación informativa es tal, que la gente ha decidido no leer más la prensa en protesta contra los grandes monopolios de la comunicación. A fines del siglo XIX y principios del XX, una de las formas de lucha contra la mentira de los medios masivos era sabotear los kioscos, último eslabón de la cadena en el sistema de información y punto de conexión con el lector. En la crisis de lectores de prensa podría haber algo de eso que siempre opera en el subsuelo, una lucha de clases inconsciente, “velada”, como dijera Marx. Podría ser. Pero de nuevo mi hemisferio izquierdo patina por las lindes del deseo más que de la realidad.

Prometimos que hablaríamos de las noticias, de lo que cuentan los pequeños montoncitos de periódicos en los kioscos que a duras penas sobreviven en nuestras calles. De lo que dicen los medios más allá del kiosco, en ese ancho mundo de lo virtual y la realidad aumentada.

Una de las primeras cosas que sorprende al retorno a estos terruños es que en la razón de Occidente, Ucrania está aplastando a Rusia en la guerra. Lo otro es que el loco de Putin está a puntito de darle al botón de la bomba atómica y hacernos picadillo. Frente a eso todo es posible. Un repaso a los titulares de las portadas de prensa de las últimas semanas es ilustrativo:

  • “Putin causa otra matanza en la Ucrania que se anexiona” (El País, 1 oct),
  • “Zelenski pide auxilio a la OTAN tras la anexión ilegal de Putin” (EL Mundo, 1 oct)
  • “Putin se aferra a la Gran Rusia ante sus fracasos militares en Ucrania” (La Razón, 1 oct)
  • “Putin pierde una ciudad clave en plena huida hacia adelante” (El País, 2 oct)
  • “Putin no va a admitir cualquier tipo de derrota, es preocupante” (La Vanguardia, 2 oct)
  • “Ucrania avanza por todos los frentes ante un ejército ruso exhausto” (El Mundo, 4 oct)
  • “La UE amplía las sanciones a Rusia en castigo por la anexión” (La Vanguardia, 6 oct)
  • “Putin busca el contragolpe tras ser humillado en el golpe de Crimea” (El Mundo, 9 oct)
  • “La venganza de Putin se ceba con las ciudades de Ucrania” (El País, 11 oct)
  • “Putin amenaza con una lluvia de misiles” (La Vanguardia, 11 oct)
  • “Putin declara la ley marcial al perder posiciones en Ucrania” (El País, 20 oct)
  • “Más bombardeos rusos, nuevas amenazas de Putin” (El País, 28 oct)
  • “Con las anexiones, Putin anula cualquier posibilidad de diálogo” (El País, 4 nov)
  • “Putin movilizará a criminales para reforzar sus tropas en Ucrania” (La Vanguardia, 5 nov)
  • “Hay sospechas de que Rusia ha usado cámaras de tortura y camiones crematorios” (El Mundo, 6 nov)
  • “Polonia investiga una explosión cerca de la frontera con Ucrania” (El País, 16 nov)
  • “La OTAN en alerta tras impactar dos misiles en Polonia” (El Mundo, 16 nov)
  • “La OTAN, en alerta tras las primeras muertes de la guerra de Ucrania en Polonia” (La Vanguardia, 16 nov)

EEUU, actor de primera línea en el conflicto, apenas aparece mencionado en el circo de la desinformación. La pregunta quién manda en el Reino sigue asaltando a mi hemisferio izquierdo. Los medios también tienen para rato con el verdadero enemigo de EEUU y la OTAN, su instrumento de guerra imperialista. Quienes provocaron la actual guerra cercando militarmente a Rusia hacen lo propio con China. La mediática adiestra nuestros sentidos comunes contra una China de la que apenas nada sabemos pero nos permitimos opinarlo todo. La maquinaria de la guerra necesita poner a punto la maquinaria que la tolera: la “opinión pública”. La bestialización del otro precede al combate. La excusa en estos días es la celebración del XX Congreso Nacional del Partido Comunista chino:

  • “China refuerza a Xi mientras busca un nuevo orden mundial” (El País, 16 oct)
  • “Xi Jinping se convierte en el nuevo Mao” (ABC, 17 oct)
  • “Xi anuncia de que no renuncia a tomar Taiwan por la fuerza” (El País, 17 oct)
  • “China da poder ilimitado para Xi Jinping, el líder más autoritario desde Mao” (La Razón, 23 oct)
  • “El Partido Comunista de China excluye de la cúpula del poder a las mujeres” (El País, 24 oct)

El pasado 12 de octubre, por un motivo familiar, hicimos una visita relámpago a Madrid. Viajamos en tren aprovechando las subvenciones al transporte público del gobierno, quien ha debido ver las orejas al lobo para adoptar tan inédita medida. ¿Ayudas al transporte en el paraíso del vehículo privado? Tiempos complejos que demandan finas lecturas. Hablando de lecturas, continuemos con el mapeo por algunos titulares “de portada”:

  • “Los separatistas catalanes se sienten engañados” (La Razón, 2 oct)
  • “El Rey hizo que Leonor asistiera a su histórico discurso contra el procés” (El Mundo, 3 oct)
  • “El gobierno aprueba más gasto para afrontar la guerra” (El periódico de España, 5 oct)
  • “Sánchez y Sholz presionan a Macron por el gasoducto” (El periódico de España, 6 oct)
  • “Abascal exhibe músculo internacional y pide 8 referéndums” (ABC, 10 oct)
  • “El FMI prevé un grave deterioro europeo y global por la guerra” (El País, 12 oct)
  • “El 77% afirma que se siente orgulloso de ser español” (El Mundo, 12 oct)
  • “Bruselas allana los rescates para grandes empresas golpeadas por la crisis energética” (El País, 13 oct)
  • “El gobierno destina 3.000 millones más a rebajar la factura energética” (La Vanguardia, 14 oct)
  • “El precio de los alimentos bate récords y se dispara un 14,4%” (La Vanguardia, 15 oct)
  • “Los barones del PSOE huyen del giro a la izquierda de Sánchez” (El Mundo, 16 oct)
  • “La subida de las pensiones y de los sueldos públicos costará 27.000 millones” (El Periódico de España, 18 oct)
  • “La UE envió auditores a España por el caos en la gestión de los fondos” (ABC, 21 oct)
  • “Las hipotecas se encarecen a niveles de la gran crisis” (El Mundo, 22 oct)
  • “Duro golpe al poder adquisitivo” (El País, 23 oct)
  • “Convulsión en Europa” (El Periódico de España, 24 oct)
  • “La crisis climática golpea la salud de la población mundial” (El País, 26 oct)
  • “El PP teme la reacción de la `derecha política, judicial y mediática´” (El Mundo, 27 oct)
  • “El rey apela a una Europa unida frente a la guerra” (La Razón, 29 oct)
  • “La subida de las hipotecas un 42% amenaza con un alud de impagos” (ABC, 1 nov)
  • “El juramento de la Princesa Leonor no se celebrará hasta después de las generales” (ABC, 7 nov)
  • “Díaz desdeña a Iglesias y seguirá su plan al margen de Podemos” (El Mundo, 8 nov)
  • “La crisis sanitaria en Madrid hace saltar las alarmas al PP” (El Periódico de España, 9 nov)
  • “Existe la amenaza real de un cambio de gobierno a posiciones reaccionarias” (La Vanguardia, 13 nov)
  • “Las empresas rescatadas por el Estado, en venta y endeudadas” (ABC, 14 nov)

Apenas un botón de cómo está el patio en el Reino. Leyendo entre líneas se entrevé la que se nos viene en una Europa que ha decidido continuar entregando su soberanía a EEUU. Si la Europa ocupada por bases norteamericanas tiene poco poder soberano, y la Unión Europea es un casino antidemocrático donde manda el capital, el Reino de España dentro de ella es un monigote periférico y endeudado hasta las cejas con el Banco Central Europeo (BCE), quien pone orden y destino a nuestro erario público. “La deuda pública alcanza los 1,475 billones en el segundo trimestre, su máximo histórico” (El País, 30 sept). Grecia, Italia, Portugal y España, los países más endeudados. La cola de Europa. El Sur del Norte Global. Dependencia y subdesarrollo con mentalidad de élite.

La portada de El País del 2 de noviembre da la palabra al jefe del Bundesbank, el banco central de Alemania: “La política monetaria ha de ser más obstinada todavía”. Se lo cuenta -o se lo pide- en una reunión al gobernador del Banco de España. Si entramos en la versión digital, hasta donde nos deja ver sin pagar la suscripción seguimos leyendo: “Hay que actuar con decisión”, a lo que el gobernador responde: “Tenemos que reducir balance con cautela”. El tema es la “crisis en la zona euro”. “La zona euro afronta, de nuevo, una crisis con un alto potencial desestabilizador. La llamarada precipitada por la guerra en Ucrania y su impacto en los precios de energía y alimentos sacude el área monetaria común”, dice el periódico más vendido del Reino, para informarnos en noticia aledaña que “El BCE se prepara para otra subida agresiva de los tipos de interés pese al frenazo económico”.

Desde el barrio de Orcasitas observamos el desfile de aviones de guerra surcando el cielo de Madrid. Según datos oficiales, 84 aeronaves. Debajo de ellas, con la plaza Colón como epicentro -no es casual-, el desfile anual de las fuerzas armadas: más de 4.000 militares y 150 vehículos. ¿Qué celebramos? El día de La Fiesta Nacional. ¿El motivo? El inicio de las glorias imperiales de España, con la llegada a América de Colón, esa invasión a la cual seguimos llamando descubrimiento. Dime de qué presumes y ya conocemos el refrán.

En tiempos de guerra, la inversión en la industria de la masacre no puede adelgazar. Dice El País que “El gasto militar ascenderá el próximo año a más de 15.000 millones, el 1,2% del PIB”. El subtítulo tiene lo suyo: “Además de su propio presupuesto, Defensa dispondrá de 4.900 millones en créditos de Industria”. Crece la inversión militar al mismo ritmo que se deterioran programada y sistemáticamente derechos fundamentales como educación y sanidad pública.

Mientras el complejo industrial-militar se frota las manos, los datos de la desigualdad en el Reino son alarmantes. Según el informe anual de la pobreza de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, “El 21,7 % de la población española, es decir, casi 10 millones de personas, están en riesgo de pobreza. La cifra supone un incremento de 7 décimas con respecto a los datos del año pasado, y un aumento de unas 300.000 personas”. De estos, “unos 3,9 millones de personas que constituyen el 8,3% de la población española viven con privación material y social severa”. Cifras y situaciones que albergan diferencias “según sexo, edad, nacionalidad, nivel educativo, hábitat, situación ocupacional, tipo de hogar, discapacidad y territorio”. Mientras la clase trabajadora ve pisoteadas sus condiciones de vida, Iberdrola, Repsol o el Banco Santander cierran el año con grandes ganancias respecto a 2021. “Banco Santander obtiene un beneficio récord de 7.316 millones” (El Correo, 26 oct).

Algunos de los aviones de guerra que galopan los cielos de la capital del Reino regresan, como nosotros, a Albacete. Ellos a la base aérea de Los Llanos, donde se ubica la mejor escuela de pilotos de caza de la OTAN. La elit de la elit de la aviación de guerra. “Los mejores pilotos de combate de la OTAN se forman en Albacete”, afirma la página de Defensa. Llegamos a la estación de Atocha a más de una hora de la salida del tren y decidimos pasear un rato. A punto de cruzar por la Plaza del Emperador Carlos V -tampoco es casual- un altavoz grita contundente: “Peatones, no crucen”, y repite: “Peatones, no crucen”. La voz llega de unos policías motorizados que encabezan la comitiva que escolta un flamante Roll-Royce negro. Dentro del mismo, los reyes de España se retiran a Palacio tras presidir el desfile militar. Asombrado, busco con torpeza mi teléfono del bolsillo para fotografiar la escena. Mi foto apenas alcanza a sacarle el trasero a la comitiva y al Rolls-Royce Phantom IV, una de las 3 unidades del Patrimonio Nacional que yacen en El Pardo, adquiridas en los años 50 nada menos que por el mentor del emérito Juan Carlos, padre del “preparao” de apellido VI. Hablamos nada menos que del golpista y genocida Francisco Franco Bahamonde. Pienso, qué ideas las mías, que ese Roll-Royce es un buen símbolo gatopardista de que en este país parece que cambia todo mientras todo sigue igual.

La inflación galopa en Europa. Los precios se disparan en un invierno que amenaza frío en los hogares y caliente en las calles. Debe ser por eso que se producen rarezas como la llamada “excepción ibérica”, un tope al gas en España aprobado por la Comisión Europea. ¿A qué se debe la tolerancia? ¿Bálsamo para una posible revuelta o rebelión popular? El “gobierno más progresista de la historia” al timón durante otra feroz expresión de la crisis sistémica. 

Europa camina al desastre mientras nos enteramos que Pedro “el guapo” es nombrado Presidente de la Internacional Socialista para los próximos 4 años. La esquizofrenia se completa, o se comprende, al recordar que el partido Voluntad Popular de Venezuela, liderado por personajes como el terrorista Leopoldo López y el autoproclamado Juan Guaidó, hace parte de la Internacional Socialista desde 2014. La socialdemocracia cada día más osada; en ella también cabe el fascismo venezolano.

El Partido Socialista Obrero Español, que desde hace casi 5 décadas se ha dedicado a pisotear tanto a los obreros como a la idea de socialismo, celebra en estos días los 40 años de su primera victoria en las urnas tras la dictadura y la “modélica transición” pactada por arriba. Los medios, encantados, celebran el hito: “Cuando el PSOE arrolló y empezó a transformar un país” (El País, 28 oct). Entrada en la OTAN, desindustrialización, guerra sucia, privatizaciones, flexibilización laboral, neoliberalismo, despolitización… Gracias PSOE por los servicios prestados. El Régimen del 78 se agarra con astucia al sillón. Podemos sigue a la gresca y tras dilapidar los principios que la hicieron nacer, colabora con el gobierno de coalición en la perpetuación de ese régimen que prometieron venían a combatir. La amenaza de la extrema derecha sirve de excusa a la socialdemocracia 3.0 para que comulguemos con piedras de molino. Pretenden apagar el fuego con la gasolina que les nutre. Frente al discurso del odio, ¿renunciemos a un proyecto de dignidad radical?

¿Y qué hay de Venezuela? ¿Los altavoces del Reino ya no hablan de Venezuela? Incluso El País, pata fundamental de la maquinaria de guerra mediática contra Venezuela, reconoce que el “gobierno interino” de Guaidó “se aboca a su final, sin el apoyo de los otros opositores y con Washington cada vez más distante”. Lo hace en una noticia del 30 de octubre que titula “Juan Guaidó, más solo que nunca”.

En la radio pública escucho, a propósito de las elecciones en Brasil, que los nuevos progresismos latinoamericanos, como el de Boric en Chile o el de Petro en Colombia, se distancian, aunque con algunos guiños, de las “izquierdas autoritarias” del continente como Venezuela o Cuba. Así son los medios del Reino. En frases aparentemente inocentes y objetivas condicionan y crean matrices de opinión y sentidos comunes muy poco sentidos y muy poco comunes. Tanto, que tras un tiempo bajo el influjo de las ondas hertzianas y las redes de Occidente, acabamos pensando que Venezuela y Cuba son dictaduras con la misma capacidad de duda que pensamos que la lluvia moja. El juicio crítico queda anulado bajo las garras culturales del Norte Global.

De nuevo, la imaginación de mi hemisferio izquierdo comienza a hacer de las suyas. Habitamos una ficción, pienso. Europa, y el Reino dentro de Europa, ha quedado secuestrada por un orden estéril, por una ordenada fábula sin moraleja que hemos terminado aceptando y creyendo en ella consciente e inconscientemente. En eso consiste la hegemonía cultural. Justo por ahí el capitalismo digital nos seduce con sus cantos de sirena 7.0.

La economía de plataforma sigue transformando el mercado y sus formas de explotación. La empresa de envíos ultrarrápidos “Gopuff cierra definitivamente en España tras solo 6 meses”, decían los titulares el pasado 31 de agosto. Semanas de movilizaciones y protestas. ERE y despido colectivo de 200 trabajadores. “Más caos en Twitter: cientos de empleados renuncian a la empresa tras el ultimátum de Musk” (La Vanguardia, 18 nov). Tras despedir a la mitad de una plantilla de 7.500 trabajadores, el multimillonario y nuevo dueño de Twitter dio a elegir entre trabajar largas e intensas jornadas para la empresa “para construir un Twitter 2.0 revolucionario” o irse a la calle con indemnización de 3 meses de salario. Los trabajadores optan por la dignidad y Musk tiene que tratar de parar a los imprescindibles. Las noticias informan que twitter pende de un hilo. ¿Verdad o propaganda? El dueño de Facebook hace lo propio con el despido de 11.000 de los 87.000 trabajadores de Meta. Amazon anuncia que va a prescindir de 10.000 trabajadores de su plantilla. La ficción digital del presente también deja muertos laborales en las cunetas.

“El colombiano, que vivió en España y se fue al Donbás, muere en la guerra”, titula el diario deportivo AS. Se trata de Alexis Castillo, brigadista internacional que se desplazó al Donbás a luchar contra el fascismo en 2014 tras el golpe de Estado en Ucrania dirigido por EEUU. Esa es la verdadera fecha del inicio de la guerra en Ucrania. Alexis Castillo, durante todos estos años, estuvo luchando en defensa de las poblaciones agredidas por el gobierno títere de Ucrania y batallones fascistas que perpetraron una masacre en este territorio de mayoría rusoparlante. Alexis trabajó en España de albañil y cocinero y militó en organizaciones antifascistas. Ha muerto en el actual recrudecimiento de un conflicto que puede anunciar la tercera guerra mundial. En un documental de RT Alexis mostraba un lanzagranadas antitanque y denunciaba su origen español. “Se ve que en España se vive tan bien que parece que pueden enviar todo tipo de armamento por aquí”, decía Alexis con el artefacto en la mano. Descansa en paz, hermano. España sigue mandando armas a Ucrania y otros conflictos y en las grandes plazas, patios y solares mediáticos del Reino, desde la caverna hasta el más progresista, no se oye otra cosa que el malo de Putin va a destruir el mundo. Los rusos atacan de nuevo en otra guerra caliente que nos enfría hasta el alma. La OTAN no existe. Europa no está ocupada por bases militares gringas. Y el imperio más grande de la historia no ha forzado a Europa a pegarse un cañonazo en su propio pie hipotecando su presente y su futuro por intereses que nada tienen que ver con las necesidades de sus pueblos.

Vuelven las preguntas a asaltar alguna de las mitades de mi cerebro. ¿Para cuándo lo posible y necesario?  ¿Para cuándo el caos y lo fecundo? Pienso todo esto mientras mando callar a mi hemisferio derecho y de nuevo me dejo llevar por las lindes del deseo. En otros asuntos de Palacio no nos metemos porque mi hemisferio izquierdo, o el derecho -padezco crisis hemisférica crónica- es muy dado a meterse en todos los tinglados. De `opinólogos´ están ya plagados los pasillos del Reino.

El pasado domingo 13 una manifestación regó las calles de Madrid en defensa de la Sanidad Pública, en proceso de privatización en todo el Estado tras décadas de descomposición. Desde el barrio de Orcasitas era imposible acceder a los vagones de los trenes que llevaban a Atocha, el comienzo de la protesta. Una vez allí, nos emocionamos al ver el río de gente. Más de medio millón de personas. Ayuso, la presidenta madrileña, levanta ampollas y volcanes. Hacía tiempo que no veíamos algo similar en Madrid, desde los Rodea el Congreso o las épicas Marchas de la Dignidad. No puedo dejar de pensar sin embargo que cuando logremos llenar las calles así sin la maquinaria política y mediática del PSOE en marcha, el movimiento popular volverá a estar fortalecido en estas tierras. Por ahora, solo resistimos y reclamamos el derecho a seguir emocionándonos con estos ejercicios de dignidad. Mi lado más inconforme sin embargo protesta. ¿Para cuándo una propuesta organizada alternativa? ¿Para cuándo un proyecto popular compartido? Para esas luchamos, responde otra voz compañera desde el mismo hemisferio. En fin, sigamos pues organizando la indignación y la rabia. 

De vuelta en Albacete, paseando por la calle Ancha me viene a la cabeza el antropólogo Marc Auge y lo que llamó los no lugares, esos espacios que se multiplican en nuestras urbes en los cuales cada vez tenemos más dificultades para reconocer en qué lugar del mundo nos encontramos. Una especie de identidad global con sello del Tío Sam arrasa las identidades locales. Recientemente han peatonalizado esta arteria del centro de Albacete. Viendo las firmas que la custodian me pregunto cómo es posible que la peatonalicen ahora y no hace 40, 30 o 15 años, cuando todo eran pequeños comercios y no multinacionales. Cuando no existían los grandes supermercados en la ciudad y las pequeñas poblaciones de alrededor llegaban al centro a hacer sus compras. Descubro que la calle Ancha es “la calle más cara de Castilla-La Mancha y una de las más caras de España”[1]. Descubro también que las obras de peatonalización las financian con más de 4 millones de euros los fondos europeos Next Generation, “gracias al programa de ayudas a municipios para la implantación de zonas de bajas emisiones del Ministerio de Transporte, Movilidad y Agenda Urbana”[2]. ¿Casualidad?

*Raúl García es antropólogo y comunicador popular de Vocesenlucha.

[1] Calle Ancha – wikipedia

[2] https://upalbacete.es/es/noticias/albacete-estrena-transformacion-historica-almendra-central-ha-convertido-lugar-reencuentro

Fuente: https://vocesenlucha.com/2022/11/20/regreso-al-reino-iii-noticias/


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