André Abeledo Fernández •  Opinión •  21/03/2026

Ingreso mínimo vital una incoherencia subrealista y sorprendentemente

Por desgracia hace unos meses me han concedido una «incapacidad total para trabajo habitual». Digo por desgracia por varios motivos pero los principales es que existen unos problemas de salud que me imposibilitan trabajar y que directamente he pasado de ser un trabajador con un salario más o menos digno a la miseria.

Al temer menos de 55 años, en mí caso 51, he pasado a cobrar el 55% de mí salario, al llegar a los 55 pasaría a cobrar el 75%, en mi caso he pasado de cobrar 1400, a 1200 durante la baja, a una vez el INSS pasarme a esa incapacidad total para trabajo habitual cobrar 752,15 euros mensuales.

Con dos hijos a cargo de 14 y 17 años que estan estudiando, tengo su custodia, viven conmigo y para cubrir sus necesidades necesito el mismo dinero con 51 años que con 55 años, comen, se visten, quieren estudiar, etc. Pero se considera que con 51 años tengo más facilidad para encontrar un trabajo para complementar el salario acorde a mí incapacidad.

Fascitis plantar bilateral, discopatia cervical, tendinitis crónica en ambos hombros, problemas lumbares por desgaste y compresión de un nervio que me provoca fuerte dolor y adormecimiento de piernas, todas estas dolencias crónicas, además de una epicondilitis crónica a la espera de saber si es posible la operación y haber sido operado tunel carpiano bilateral en ambas manos, con exito relativo pues las manos se me siguen durmiendo por causa de las cervicales. Pero el INSS entiende que puedo trabajar en otra cosa siempre y cuando no perjudique mis dolencias, tal vez de ministro o de astronauta.

Toda la vida trabajando en supermercados o con la fuerza de mí cuerpo, a los 51 años sin estudios superiores, ¿de que pretenden que trabaje?, he preguntado pero eso no lo saben, he llevado posibles ofertas pero como ejemplo una oferta para limpiar oficinas se consideró inapropiada para mis dolencias, y no lo pongo en duda porque es verdad que no estoy en condiciones. Pero la realidad es devastadora y tragicómica.

Me dieron la opción de solicitar el ingreso mínimo vital, preparo los documentos y los presento pero me encuentro que es imposible solicitarlo en mí caso, paso a explicar la razón que aún no soy capaz de asimilar o de entender. 

Resulta que conocí a una persona con la que vivo, mi actual pareja que no es la madre de mis hijos y es de nacionalidad venezolana, ella no trabaja porque llevamos tiempo intentando conseguir la documentación para hacer la pareja de hecho, algo que finalmente se ha conseguido. 

Voy al grano, para solicitar el ingreso mínimo vital debo presentar un certificado de convivencia donde aparece empadronada mí pareja, mis dos hijos y yo mismo. Solicito la ayuda para mis hijos y para mí, en ningún momento para mí pareja, porque la cuantía depende del número de personas que componen la unidad familiar, pero al aparecer en el documento mí pareja empadronada en el mismo domicilio no puedo solicitar el ingreso mínimo vital para mis hijos.

Nadie me ha sabido explicar este requisito, o esta limitación, ni en el teléfono 020 de información sobre el ingreso mínimo vital, ni en el INSS, ni la asistenta social, tienen una explicación, solo que no es posible.

Quienes me han atendido han empatizado y se han hasta sorprendido, me han dado la razón moral de lo absurdo, subrealista, incomprensible e injusto de la situación, pero no se puede hacer absolutamente nada.

Es más tampoco puedo solicitar la ayuda por hijos menores a cargo porque va ligada al ingreso mínimo vital y por lo tanto tampoco tengo esa opción y no existe ningún otro tipo de ayuda.

La opción que se me da es dejar a mí pareja y echarla de casa para que no aparezca en el padrón, dejándola en la calle, pero no soy un canalla.

Entre dos y cinco años debería esperar para poder solicitar la ayuda y cumplir los requisitos. Trataré de convencer a mis hijos de que dejemos de comer y de respirar durante estos años, pero sinceramente la sorpresa, la indignación y la sensación de que hay gente legislando que no sabe nada de la vida real y no tiene la menor empatía son demoledoras. 

Hablan del escudo social pero mis hijos deben vivir con 720 euros al mes porque por desgracia estoy enfermo y el INSS me ha concedido una incapacidad.

Hablan de integración de los migrantes pero pretenden que para poder solicitar la ayuda para que mis hijos vivan dignamente debo de echar a la calle a mí pareja extranjera y mujer, algo que desde el gobierno repiten que por desgracia es un doble estigma.

Hablan de evitar el abuso a las mujeres, pero no tendrían el menor problema en que echase de casa a mí pareja para que mis hijos puedan salir adelante, eso no va a ocurrir porque yo no soy un canalla, ni un traidor, ni un mentiroso.

Hablan mucho y anuncian muchas cosas pero la realidad es decepcionante y muy dura.

¿Escudo social?, ¿defensa de los derechos de los menores?, ¿dignidad para los trabajadores?, ¿dignidad para los enfermos?, ¿defensa de mujeres o migrantes?, palabras muchas pero la realidad con la que me he encontrado es bien distinta. 

No lo entiendo, no lo puedo entender, tanta hipocresía me supera. Y absolutamente nadie puede darme una explicación coherente, ni lo han intentado.


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