Rafael Fenoy Rico •  Opinión •  21/03/2026

19 marzo día del Padre Putativo de Jesús

Incoherencias evangélicas sobre José P.P. (Padre Putativo de Jesús)

La contradicción es una constante en los relatos evangélicos y ello ha promovido desde el mismísimo siglo II una catarata de escritos exegéticos que han pretendido explicarlas con la intención de convertirlas en coherentes narraciones de una “cuestionada” realidad, aunque se haya pretendido comunicar como verdadera.

Y es que a lo largo de siglos una legión de promotores del cristianismo le ha conferido un carácter histórico a los relatos evangélicos, y por supuesto bíblicos. Y precisamente ese es uno de los fundamentos de tantas afirmaciones contradictorias.

La primera que salta a la vista en la cercanía del día del “Padre”, enunciado civil por antonomasia, es que para que Jesús de Nazaret procediera del linaje del rey David, tendría que portar los genes de José, ya que es este (Mateo 1) el que figura en la relación de progenitores que pertenecen a esa casa real.

La segunda es que, a pesar de que José no fue el padre de Jesús de Nazaret, en la festividad del 19 de marzo se le atribuye tal paternidad. Más aún cuando la tradición cristiana desde los primeros siglos ningunea la figura de José, hasta bien entrado el s. XIV.

La tercera es que, siendo calificado  por esa tradición cristiana como el Padre Putativo de Jesús, de ahí el uso del nominativo “PEPE”, se celebre en el calendario “CIVIL” el Día del Padre. No la festividad del Padre Putativo.

Y así alguna que otra contradicción o incoherencia que se evidencia en grado superlativo cuando a los padres de creencias religiosas distintas a las cristianas se les pretenda reconocer esa paternidad con el calendario canónico católico y encima asociándolo a un nombre “JOSE” que bien no tuviera relación ninguna con la Iglesia Católica.

En otros países del mundo, el Día del Padre se celebra en otras fechas que han sido determinadas por distintos motivos.

¿Por qué se mantiene esta tradición en España”? Conviene situarse en una España que durante siglos toda persona o era cristiana católica o no podía residir en ella. En una España que, por obligación, convicción o presión social, toda persona recién nacida debía ser bautizada. Y que además, por tradición, el nombre de esa persona debía estar vinculado al santoral del día, bien del nacimiento o del bautizo. Poco a poco se fue abriendo un espacio civil en esta cultura totalmente cristianizada y se comenzó a pensar en poner nombres a los nacidos relacionados con los de abuelos, abuelas, padres, madres, o familiares entrañables. Posteriormente, relacionados con figuras de la filosofía, artes en general e incluso valores, por ejemplo, personas que se llaman Libertad –Mujeres: 2.363 (edad media: 32,2 años)- o Liberto –Hombres:  527  (edad media: 51,3 años)-.

Se comenzó a desvincular los nacimientos con los bautizos, y como estos han ido disminuyendo, los nombres cada vez tienen menos relación con el santoral católico. La fuente es católica (Disminuye el numero de bautizados en España): “Los 152.426 bautizos registrados en 2023 representan el 47,5% de los nacimientos en España. Aunque la cifra disminuyó un 2,66%, está en línea con la caída de la natalidad”. Según el Instituto Nacional de Estadísticas, en 2024 se registraron 146370 bautizos en España, que representa una disminución del 4% con respecto a 2023. Esta progresiva separación entre ámbito religioso y sociedad civil pone en cuestión la existencia de un calendario laboral que sigue la estela del canónigo católico. La constitución española de 1978; va siendo hora de que sea asumida de forma que todo lo civil, incluido el calendario laboral u oficial del Estado, asuma su autonomía con respecto a las festividades y santoral católico.

Sea como sea, este 19 de marzo la iglesia, asociando a San José con la paternidad, ya que en cualquier caso este 19 de marzo solo sería el día de los “padres putativos”, no de los padres carnales, que, como es bien sabido, solo las madres pueden atribuir a un varón esa condición.


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