Quiero ser lo que soy. Soy enfermera
Estos días se ha lanzado a los medios un debate interesado, politizado y malintencionado intentando hacer creer que las enfermeras queremos sustituir a los médicos. La intención real de este debate es devolvernos a los tiempos de la‘cofia’ y el‘servilismo’, sin reconocer nuestra capacitación actual, nuestra clasificación profesional legitima y nuestra importancia como eje vertebrador del sistema sanitario. No nos quieren empoderadas, nos quieren sometidas.
Entre sobrecarga laboral, agresiones, días y días sin librar, denegación de permisos y horas de exceso de jornada que jamás recuperaremos, levantamos la cabeza para ver como la legítima defensa de los derechos del colectivo médico, se transforma en un ataque sin precedentes y falseado a nuestra profesión, insinuando que el problema es que queremos sustituirlos.
Pero esta vez no vamos a dejarlo pasar, esta vez no.Ya está bien de ningunearnos y confundir a la población con mensajes sensacionalistas que no crean más que temor y miedo.
Vamos a contarle a los ciudadanos lo que sí queremos. Queremos plantillas suficientes, reconocidas, bien remuneradas y no explotadas; queremos poder conciliar y que se nos concedan los permisos que nos corresponden; queremos nuestra verdadera clasificación profesional, la que por formación nos corresponde, sin que nadie se ofenda por ello. Porque, aunque parece que otros grados no molestan, algunos, cuando la de la ‘cofia’ levanta la cabeza, siempre quiere volver a hundirla.
También queremos la jubilación anticipada y las 35 horas semanales, porque son situaciones que nos perjudican a todos.
En la Comunidad de Madrid trabajamos 37,5 horas a la semana, casi siempre a turnos rotatorios pero la realidad es que hacemos muchas más porque tenemos que doblar para mantener los servicios funcionando y a los pacientes atendidos. Nuestra planilla cambia de un día para otro sin avisar y nos pagan la noche y los festivos a una miseria y no compensa estar separada de la familia en días importantes.
También hacemos guardias de 24 horas en servicios como el SUMMA 112 o los CCA de Atención Primaria, por ejemplo, y somos siempre las primeras en intervenir en cualquier emergencia, de ahí que seamos la que más accidentes biológicos sufrimos y las que más problemas de salud mental relacionados con el trabajo tenemos actualmente.
Algunos dicen que cuál es el motivo por el que no hacemos guardias de 24 horas en hospitales o trabajamos siempre de mañana. Las enfermeras no tenemos la posibilidad de despegarnos del paciente y descansar durante nuestra jornada laboral, y díganme ustedes ¿qué pasaría en un hospital si estuviéramos de guardia a expensas de un aviso para cuidar del paciente? Ya se lo digo yo, se caerían los hospitales.
Como enfermeras, también queremos que nos limiten las agendas, como ya lo hacen a otros profesionales; que nos paguen las tardes, como se las pagan a otros; que nos consideren categoría deficitaria, como sí se lo reconocen a otros, y que nuestro exceso de jornada o prolongación se abone dignamente. Tal vez así, podríamos asumir las consecuencias de una huelga, como hacen otros.
Todos esos favores que llevamos años haciendo por compañerismo, asumiendo tareas que otros no quieren, etc., los estamos luchando para que se reconozcan y gratifiquen. Negro sobre blanco. No queremos sustituirte compañero médico, pero reconoce lo que ya hacemos.
Si queréis, hablamos de gestión, porque a gestoras no nos gana nadie y, sin embargo, cuando queremos ocupar un cargo para el que estamos sobradamente preparadas nos lo niegan. No es cuestión de estatuto, ni de leyes, es una cuestión de estatus y mientras otros grados gestores no molestan, la de la ‘cofia’ sí.
Nosotras, las enfermeras, lo tenemos claro: NO QUEREMOS SUSTITUIR a ningún médico, pero sí queremos trabajar en condiciones dignas y asumir todo aquello que nos corresponde, para lo que estamos sobradamente cualificadas y, además, todo aquello que actualmente hacemos en silencio.
SE ACABÓ ELSERVILISMO, se acabó el falso compañerismo, SOMOS ENFERMERAS, y no nos van a callar ni a utilizar. No vamos a permitir que se confunda a los pacientes, y que se divida torpemente a los profesionales sanitarios, sin entender que, si nos estamos unidas, otros serán los que ganen, porque nos utilizaran como arma electoral y, al final, no conseguiremos nada, y las consecuencias recaerán sobre el paciente.
A vosotras, compañeras enfermeras solo puedo pediros una cosa, que luchéis, que defendáis vuestra dignidad en cada estar, en cada control y que no permitáis que nadie os ningunee ni os menosprecie. Sed valientes.
HAY QUE EMPEZAR A DECIR NO a todos aquellos que quieren volver a ponernos la ‘cofia’. Decidles a todos, que solos unidos y respetando nuestros espacios conseguiremos mantener a flote nuestro sistema sanitario y que queréis hacerlo al lado del resto, ni por encima ni por debajo de nadie.
No es cuestión de sustituir, es cuestión de ocupar el sitio que nos pertenece, y eso no debería molestar a nadie, sé lo que eres, SÉ ENFERMERA.
*Carta abierta, firmada por Teresa Galindo, Secretaria General de SATSE Madrid, dirigida a las enfermeras madrileñas.
