Ramón Pedregal Casanova •  Opinión •  17/01/2026

Irán, Venezuela, Cuba, Palestina, Yemen, …

La Casa de la Muerte dicen que se llama Casa Blanca. Allí decide el grupo que se abriga en ella a qué pueblo o país hay que robar, y planifican las acciones a realizar para causar muerte y caos. Los atentados terroristas a manos de mercenarios, aprovechando las celebraciones en recuerdo del General Soleimani, contando con la inquietud social debida a las dificultades causadas por el bloqueo imperialista, a lo que se añade, primero como propaganda psicológica, la amenaza de bombardeos de Trump hablando de proteger a manifestantes antiiraníes, llevan el sello “made in casa blanca” con el estampado de barras y estrellas. Eso es una pequeña parte de lo que supura el cáncer de la “casa de la muerte”. Pero no se escapan ni el pueblo que vive en el entorno de dicha “casa”: en 2025 los 407 tiroteos masivos que han organizado en EEUU han dejado 14.600 muertos y 26.100 heridos, en total casi 41.000. ¡Qué orgullo para la Casa de la Muerte! Los datos los ha dado la organización Gun Violence Archive. Trump, su mafioso particular de la droga, el tal “Narco” Rubio, y su ministro de la guerra, tres neonazis sionistas que asoman la cabeza, piden más muerte, guerra y más guerra a la que agarrarse, es su principal asidero cuando el suelo les tiembla y sienten el mareo de sus fumatas de fin de termino imperial. ¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!

Así lo dijo el Presidente Chávez, ¡Váyanse al carajo, yanquis de mierda!, y lo deja bien claro el Presidente Maduro. Queda claro que en Venezuela el trío de la Casa de la Muerte no tiene ninguna base ni militar ni social. Los infiltrados se esconden, aguardan la señal imperialista para asesinar a cualquier ciudadanía. La flota apostada frente a las costas de Venezuela, la mayor que ha habido contra América del Sur, ha asesinado hasta ahora, por encargo del trío de la muerte, a 100 pescadores. ¿Se puede maldecir a los 15.000 que habitan en el portaaviones y su flota de guerra colonialista? Esa flota de 15.000 marginados de la Humanidad tienen el encargo de robar barcos cargados de petróleo, cercar al pueblo de Venezuela, bloquear su comunicación, su intercambio comercial, sus medios de vida para impedir que salga adelante disponiendo de las mayores riquezas del mundo en petróleo y otras materias primas. De nuevo el imperio se ha mostrado en sus tembladeras, o roba o mata porque solo sobrevive cuando ahoga a quien es objeto de su destrucción. Eso es lo que significa el bloqueo para la Casa de la Muerte, el agujero por el que asoman la cabeza los tres neonazis sionistas.

¿Hemos dicho “bloqueo”? El “bloqueo” de un país es una acción de guerra, así se considera en la ONU. Es un acto genocida, pretende acabar con el pueblo cubano, desde el primer día del triunfo de la Revolución los asesinos de la Casa de la Muerte empezaron a planificar la acción que les reviste. Durante todos estos años han causado tantas desgracias que son incontables, aunque el valor humano que desprende la Revolución ha hecho frente a cuantas representaciones del neonazismo causan, falta de alimentos, materias energéticas, medicamentos e instrumental hospitalario, materiales de construcción, medios de comunicación, … Una generación tras otra sufriendo la presión, aspirando a una vida de acuerdo con el propósito del cuadro revolucionario. Son días de vida durísima, y los pueblos que han admirado a los grandes dirigentes Revolucionarios, y los gobiernos que votan año tras año en la ONU contra el bloqueo, tienen ante ellos la puerta que sobrepasar, actuar desobedeciendo al imperialismo y poner la ayuda en los puertos y aeropuertos de Cuba. Trump, “Narco” Rubio y el ministro de la guerra, los tres neonazis sionistas que asoman la cabeza por el agujero de la Casa de la Muerte, quieren Cuba para arrastrar a toda Latinoamérica al colonialismo. Más y más solidaridad frena a los genocidas.

¿Hemos pronunciado la palabra “genocidas”? Eso mantiene a la vista del mundo a Gaza Palestina. Los sionazis, neonazis criados por Inglaterra y la UE y EEUU-Casa de la Muerte, tienen en su haber el ataque a la dignidad humana mayor que se ha cometido en el siglo XXI, teniendo en cuenta que pusieron sus pies en 1948 como ente colonial. Éstos enemigos de la Humanidad, los que hacen burlas mientras asesinan a sus víctimas, dejan los hechos para que el mundo entero se sepa advertido de lo que son capaces de hacer, ¿se sentirán los pueblos advertidos?, ¿han tomado conciencia, conocimiento, de la clase de enemigo que toma posiciones mediante la ultraderecha en todo el mundo? Que los bombardeadores del pueblo de Gaza hayan recibido respuesta desde Yemen ha servido para elevar la conciencia de la solidaridad, pero Yemen, el pueblo empobrecido ha aleccionado a los pueblos, la defensa del pueblo de Gaza no puede ser de palabra, la Resistencia debe manifestarse superando al ente colonial que ha generado Inglaterra, la UE y EEUU.

2026 es una puerta que los pueblos solidarios y los gobiernos dignos tienen que llenar de antiimperialismo.      


Opinión /