EEUU e Israel están perdiendo la guerra en Irán y los estadounidenses se están cansando
Donald Trump está fuera de sí y no puede ocultar la frustración ante las consecuencias de una guerra en Irán que no puede ganar y que sigue empantanada con consecuencias que no había previsto la Casa Blanca en relación con la crisis derivada del bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a amenazar a Irán para que levante el bloqueo sobre el estrecho de Ormuz. Lo ha hecho mediante un mensaje delirante y que además demuestra su locura en Truth Social:
“Abrid el puto estrecho, locos bastardos, o viviréis en el infierno”, ha dicho el presidente Trump en el post. “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán”, sigue la publicación, que el mandatario ha acabado con un “alabado sea Allah”.
Las amenazas del loco Trump han pasado de avisar con «desatar el infierno» en el país persa a lanzarse contra sus dirigentes para llamarles «locos cabrones» y exigir la apertura del «puto estrecho de Ormuz». El histrionismo de Trump no tiene límites. Tras estas palabras de Domingo de Resurrección no dudaba en hablar en ‘Fox News’ para revelar que ve factible un rápido acuerdo con el gobierno de Irán para el fin del conflicto.
Existe un fuerte rechazo en Estados Unidos a la intervención militar en Irán: el 61% desaprueba la gestión de Trump
Seis de cada diez estadounidenses critican el manejo del conflicto por parte de la Casa Blanca. Existe una profunda grieta partidaria y pesimismo sobre la duración de la ofensiva militar.
Donald Trump está dispuesto a enviar a morir por Israel a un ejército de los EEUU a poder ser formado por latinos y negros. La mejor idea que puede salir de su enferma cabeza es enviar a los que más desprecia a que mueran en su guerra en Irán.
Los hijos de Donald Trump y Benjamín Netanyahu no lucharán contra Irán, ni contra nadie, lo harán los hijos de los más pobres de Estados Unidos, los migrantes a los que persigue el ICE y a quienes tratan como a basura.
Donald Trump amenaza a Irán con que lo va a devolver a la edad de piedra, curiosamente es Trump quien mejor representa a un cavernícola ignorante.
Trump es un pedófilo senil, un megalómano profundamente ignorante que va a enterrar a los EEUU y si le dejan enterrará a toda la humanidad.
La guerra se ha vuelto insostenible para Israel. El Banco de Israel alertó de un déficit público desbordado por el gasto militar (1.000 millones de dólares diarios de EE.UU. e Israel juntos) y una calificación crediticia bajo amenaza.
La vida cotidiana es un calvario: los comercios cierran por falta de trabajadores extranjeros, la agricultura del norte está devastada y el turismo se ha desplomado.
Los ciudadanos están exhaustos y muchos han abandonado el país por miedo a los ataques con misiles y drones. Las masivas protestas bajo el lema «No Kings» en EEUU y el descontento interno evidencian que la guerra también se ha perdido en la moral de las tropas y la opinión pública.
La ofensiva en Gaza (con más de 40.000 palestinos muertos) y la posterior guerra contra Irán han reavivado el rechazo mundial a Israel y los Estados Unidos.
Los gobiernos de Europa, América Latina y el Sur Global han condenado las operaciones militares y el bloqueo, mientras la Corte Internacional de Justicia (CIJ) investiga posibles crímenes de guerra. La comunidad internacional ya no ve a Israel como un socio estratégico, sino como un lastre diplomático, lo que le ha costado aliados y ha multiplicado su aislamiento.
Israel se desangra en todos los frentes: su economía colapsa, su sociedad se resquebraja y el mundo le da la espalda. La guerra no se gana solo con bombas, sino con capacidad de resistir el desgaste. Y en esa cuenta, Israel va perdiendo.
