Ramón Pedregal Casanova •  Opinión •  07/02/2026

Stalingrado fue la tumba del nazismo

El 2 de febrero de 1943 el Ejército Soviético consiguió la victoria sobre el ejército nazi. La batalla de Stalingrado duró 6 meses, los nazis empezaron su ataque el 23 de agosto de 1942, y dejó más de 2 millones de muertos. La batalla de Stalingrado es considerada la más grande de la 2ª Guerra Mundial y la victoria Soviética dio al traste con los planes de la dirigencia hitleriana de acabar con la Revolución y balcanizar el país. Desde ese 2 de febrero el ejército alemán no hizo más que perder batalla tras batalla hasta acabar capitulando.

Los bombardeos nazis habían destruido cerca del 90% de la ciudad y se peleaba casa por casa. La estrategia Soviética en Stalingrado de “contención y desgaste” permitió la agrupación de fuerzas. La resistencia se concentraba en tres pequeños zonas separadas, pero llegado el momento, con un valor indescriptible, el Ejército Soviético se lanzó a la ofensiva, embolsó a 300.000 atacantes y desarboló al 4º ejército nazi y al 3er ejército Panzer.

Como cada año el Presidente Putin visitó Stalingrado, hoy Volgogrado, y el memorial a los héroes que defendieron la ciudad, en el centro se encuentra el Panteón de La Llama Eterna. Allí el Presidente Putin rindió homenaje, tras lo cual hizo referencia a la situación actual de peligro en que se encuentra el mundo de nuevo bajo el ataque del neofascismo.

El 3 de julio de 1941, Stalin, conociendo los planes de invasión nazi, se dirigió al pueblo soviético para elevar su espíritu de lucha hasta vencer:

“Nuestras tropas luchan heroicamente, a pesar de las grandes dificultades, contra un enemigo superiomente armado con tanques y aviones. El propósito de la guerra popular consiste no sólo en destruir la amenaza que pesa sobre la Unión Soviética sino también en ayudar a todos aquellos pueblos de Europa que se encuentran bajo el yugo alemán. Camaradas, nuestras fuerzas son poderosas. El insolente enemigo se dará pronto cuenta de ello. ¡Hombres del Ejército Rojo, de la Armada Roja, oficiales y trabajadores políticos, luchadores guerrilleros! ¡Camaradas! ¡Los pueblos de Europa esclavizados os miran como libertadores! ¡Sed dignos de tan alta misión! La guerra en la que estáis luchando es una contienda libertadora, una guerra justa. Ojalá os inspiren en esta lucha los espíritus de nuestros grandes antepasados. ¡Adelante, hacia la Victoria!”

En https://spanish.xinhuanet.com/2018-02/03/c_136945503.htm encontramos las palabras del presidente Putin ante veteranos de la Segunda Guerra Mundial y otros invitados en un evento solemne en la ciudad de Volgogrado, sobre el río Volga.

“Los defensores de Stalingrado legaron un gran patrimonio que consiste en amor por la patria, disposición para defender sus intereses e independencia, conservación de la firmeza ante cualquier proceso y colaboración para la prosperidad del país.

No tenemos ningún derecho a dejar el trabajo incompleto, mostrar cobardía e indecisión. Debemos seguir el ejemplo de nuestros padres y abuelos para ser merecedores de sus logros, estar listos para alcanzar esas metas y lograr más de lo que ya hemos logrado»


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