Eduardo Madroñal Pedraza •  Opinión •  05/04/2026

Suelta RocaNegra sus mentiras negras

“La aurora de Nueva York tiene/ cuatro columnas de cieno/ y un huracán de negras palomas/ que chapotean las aguas podridas. (…) A veces las monedas en enjambres furiosos/ taladran y devoran abandonados niños”. “El silencio quemaba mis ojos/ como negra cal”. “Mis lágrimas darán el arco/ negro de la luz negra”. Lorca.

La RocaNegra no es la Casa Blanca. La RocaNegra es la expresión concentrada de la clase dominante estadounidense, la que realmente manda en la Casa Blanca. BlackRock, que gestiona unos 14 billones de dólares en activos, aumentó sus ingresos, en 2025, un 19%, 24.216 millones de dólares, y ganó un 17% más, 7.736 millones, es uno de los 3 fondos de inversión también principales accionistas en bancos y oligopolios yanquis. Su presidente ha estado en España, y escogió los anfitriones con los que reunirse y las palabras que debían trascender al público.

Para oligarquía, la de toda la vida, la yanqui

Primero es saber quién habla y qué esconde. La interpenetración de los fondos de inversión entre si y con bancos y oligopolios constituyen la burguesía monopolista, la clase dominante estadounidense, que ahora trata de revertir su inexorable ocaso imperial.

Lo primero es entre los fondos de inversión. The Vanguard Group, Inc. el mayor accionista de BlackRock, Inc., un 9% de sus acciones. A su vez, BlackRock lo es de Vanguard, un 6%. Y lo mismo sucede con el tercer grande, State Street Corporation.

Lo segundo es la interpenetración con los principales bancos de Estados Unidos. JPMorgan Chase, Bank of America y Wells Fargo & Co., suman el 42% de todo el patrimonio financiero en banca. El cuarto es Citigroup Inc. (Citi). Otros son U.S. Bancorp (USB) y Goldman Sachs. Los principales accionistas en los seis bancos son The Vanguard Group, BlackRock,y State Street, oscilando, en este orden, entre algo menos del 10% y algo más del 4% de participación accionarial en las citadas entidades financieras.

Lo tercero es la penetración en los oligopolios militares clave, en los tecnológicos, de inteligencia artificial y de bases de datos. En la industria de defensa, o de guerra como Trump la ha bautizado, BlackRock junto con State Street Corporation y Vanguard Group son los principales accionistas de los cinco grandes oligopolios del armamento, Lockheed Martin, Raytheon Technologies (RTX), General Dynamics, Northrop Grumman y Boeing. Hablamos de un presupuesto militar reconocido de 800.000 millones de dólares anuales, que ahora con las guerras de Trump no hace más que crecer.

Respecto al dominio de las tecnológicas, BlackRock vuelve a ser con Vanguard Group y State Street los tres accionistas principales en Apple Inc., Microsoft Corporation, Alphabet Inc. (Google), Amazon.com Inc., NVIDIA Corporation y Meta Platforms Inc. (Facebook). Y, cómo no, en los medios de comunicación y entretenimiento como Fox News, CBS, Comcast y Disney.

No habla de política mundial. Primera mentira

Su posición geopolítica mundial aparece a través de la inteligencia artificial. Dice que el problema no es que la inteligencia artificial transforme nuestras vidas, sino quién y cómo guiará esa transformación. Si Europa y Estados Unidos, o China. Mentira disfrazada de media verdad, negra mentira. Señala al blanco principal y determinante para Washington, China.

Ahora mismo en la parte del mundo que domina la superpotencia estadounidense, la inteligencia artificial la controlan las grandes corporaciones yanquis, incluida la que ya influye cada vez más en la Europa subordinada y en la vida de su ciudadanía. China sigue su camino independiente.

No habla de política española. Segunda mentira

Afirma que, en los últimos 20 años, en España se ha creado más riqueza que nunca. Otra vez, una media verdad que es una mentira negra. El problema es quién se ha apropiado de esa riqueza. Se la ha apropiado mayoritariamente el Ibex35 y, por tanto, los fondos y bancos extranjeros que lo dominan. En estos años las persistentes políticas fiscales, casi de paraíso fiscal, de la legislación española, y la permisividad gubernamental con las crecientes actividades monopolistas de los oligopolios del Ibex35 han permitido que la riqueza social, de cada 4 euros de beneficios, 3, se haya ido a Wall Street.

Y miente descaradamente afirmando que el aumento de la clase media en España supone menos gente con dificultades económicas que a principios de siglo. Los informes constantes de Oxfam y de Cáritas, y los datos del Instituto Nacional de Estadística, demuestran el creciente empobrecimiento no sólo del 30% de la población que no llega a fin de mes, sino de ese 50% restante que llega a fin de mes, pero cada vez más empobrecido, y progresivamente empeorando su situación económica y su futuro social.


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