Carolina Vásquez Araya

Las guerras solapadas también son guerras

Los protocolos bélicos han cambiado. Ahora el arma más poderosa es el hambre. La pandemia solo ha venido a favorecerlos. Ahí están, como pirañas, los grupos de poder marchando victoriosos hacia la apropiación absoluta y definitiva de los mecanismos creados con el propósito de sostener democracias tan débiles como engañosas.

03/05/2021