Iker González Izaguirre •  Memoria Histórica •  10/03/2026

ARMHA cumple 20 años rescatando del olvido la memoria antifascista en Aragón

ARMHA cumple 20 años rescatando del olvido la memoria antifascista en Aragón

La Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón conmemora dos décadas de trabajo por la verdad, la justicia y la reparación con un acto público este 11 de marzo en Zaragoza. La entidad ha desarrollado en este tiempo investigaciones, rutas de memoria, homenajes y proyectos culturales para dignificar a las víctimas del franquismo y recuperar historias silenciadas.

Hace veinte años, un grupo de personas decidió que el silencio sobre los crímenes del franquismo y las víctimas de la represión no podía seguir formando parte de la normalidad democrática. Así nació la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (ARMHA), una entidad que desde entonces trabaja para rescatar del olvido las historias silenciadas de la Guerra de 1936 y la posterior dictadura.

Para conmemorar estas dos décadas de trayectoria, ARMHA celebra este miércoles, 11 de marzo a las 19:00 horas, en el Centro Cívico Río Ebro de Zaragoza un acto público que reunirá a algunas de las personas que participaron en la fundación de la asociación y a personas investigadoras vinculadas al estudio de la memoria democrática.

La jornada contará con la participación del historiador Julián Casanova, uno de los especialistas más reconocidos en historia contemporánea, que ofrecerá la conferencia “Desenterrar el pasado oculto”. También intervendrá Juan Carlos Ferré, primer presidente de la asociación, con la charla “La cárcel de las Capuchinas de Barbastro (1938-2027). Resistencia y silencios”, así como el actual presidente de la entidad, Enrique Gómez Arnas, que repasará los 20 años de trabajo de la organización.

Dos décadas rompiendo el silencio

Cuando ARMHA comenzó su actividad, muchas familias aragonesas seguían buscando a sus familiares asesinados o desaparecidos durante la represión franquista. En numerosos pueblos de Aragón persistían fosas comunes sin investigar, historias familiares silenciadas y una ausencia casi total de políticas públicas de memoria.

Desde entonces, la asociación ha impulsado investigaciones, actos de homenaje, actividades educativas y proyectos de divulgación con un objetivo claro: recuperar la memoria de las víctimas del fascismo y situarla en el centro de la conciencia democrática.

ARMHA recuerda que la memoria democrática “no es una cuestión de bandos”, sino “un compromiso con los Derechos Humanos y con los principios internacionales de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”.

Investigación y divulgación de la memoria democrática

A lo largo de estos veinte años, ARMHA ha desarrollado numerosos proyectos destinados a rescatar del olvido la historia de las víctimas del franquismo en Aragón.

Uno de los más destacados es “Con nombre y apellidos”, una iniciativa que investiga comarca a comarca la represión franquista para documentar y dignificar a las personas asesinadas o represaliadas. El proyecto busca reconstruir historias personales y familiares que durante décadas permanecieron ocultas.

La asociación también ha producido una docena de piezas audiovisuales, como el documental “Una fosa vacía, un dolor que no cesa”, y otro material didáctico, hasta una quincena de exposiciones de diversos temas —desde “Mujeres republicanas” y “Ramón Acín” hasta “Brigadas Internaciones” y “La Nueve” pasando “Heróes olvidados” y “El exilio republicano”, con el objetivo de acercar a las nuevas generaciones la historia de la Segunda República, la guerra y la represión posterior.

Memoria en las calles y en los barrios

Además del trabajo de investigación, ARMHA impulsa una intensa actividad pública durante todo el año. Entre sus iniciativas destacan las rutas de memoria histórica en Zaragoza y Uesca, que recorren lugares vinculados a la represión franquista, el exilio o la resistencia antifascista.

La asociación también organiza cada año el homenaje a las víctimas del franquismo en el cementerio de Torrero, en torno al 14 de abril, fecha de proclamación de la Segunda República, un acto que se ha convertido en una cita consolidada del movimiento memorialista en Aragón.

A estas actividades se suman ciclos culturales como “Mujeres y Memoria”, dedicados a visibilizar el papel de las mujeres en la historia de la resistencia democrática, o “La Imagen de la Memoria”, cuya octava edición se celebró recientemente.

La actividad de ARMHA también se desarrolla en colaboración con colectivos sociales y vecinales. En el barrio zaragozano de Torrero, la asociación ha coorganizado diferentes actos de memoria junto al tejido asociativo, como la ruta de evasiones “Senderos de Libertad”, así como homenajes al Consejo de Aragón o a Vicente Basanta —asesinado por la policía mientras hacía una pintada—.

Este trabajo de memoria en el territorio se extiende a distintas localidades aragonesas. En Borja, por ejemplo, la entidad ha impulsado homenajes a personas asesinadas por el fascismo, a su alcalde republicano y al guerrillero “Chaval”, contribuyendo a rescatar del olvido historias locales de represión y resistencia.

Del mismo modo, ARMHA ha tenido un papel destacado en los homenajes celebrados cada 3 de marzo en Alcañiz, con motivo del Día de la Memoria de Aragón, en recuerdo de las víctimas del bombardeo fascista de 1938, una conmemoración derogada por el Gobierno de PP y Vox. La asociación también ha impulsado, junto a otros colectivos memorialistas, iniciativas en Uesca para retirar del callejero y del espacio público los vestigios de la dictadura franquista.

Un compromiso que continúa

Desde ARMHA subrayan que cumplir veinte años no significa cerrar una etapa, sino reforzar el compromiso con la memoria democrática en un contexto marcado por el revisionismo histórico y los discursos que relativizan la dictadura franquista.

Por ello, el acto del 11 de marzo quiere ser también un reconocimiento a todas las personas que durante estas dos décadas han sostenido el trabajo de la asociación: familiares de víctimas, investigadores, activistas y colectivos sociales que han contribuido a mantener viva la memoria.

Porque, como recuerdan desde ARMHA, “la memoria es el único antídoto contra la repetición de la barbarie”.

Iker Gonzalez Izaguirre.


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