Escasez crítica de misiles defensivos golpea a países del golfo
Golpe financiero y estratégico en los aliados de EE. UU. por alto consumo de misiles interceptores ante ataques iraníes.

Los países del golfo consumieron aproximadamente dos mil 400 misiles interceptores desde el 28 de febrero, cifra cercana a sus reservas totales antes del inicio de la guerra contra Irán.
Según la agencia Bloomberg, la mayoría corresponden a sistemas Patriot PAC-3 y GEM-T, con un coste unitario de varios millones de dólares, lo cual genera un fuerte impacto financiero y presupuestario para los aliados de Estados Unidos.
Desde el inicio del conflicto, Irán lanzó mil 200 misiles balísticos y cuatro mil drones Shahed contra países del golfo.
El pasado fin de semana fueron regitrados hasta 40 lanzamientos diarios, y duplicó la meda habitual.
A su vez, el rápido agotamiento de los interceptores amenaza con neutralizar la eficacia de los sistemas defensivos de la región.
Repercusiones estratégicas y suministro limitado
El déficit de munición especializada y la lentitud de la producción estadounidense obligan a reconsiderar la reposición de sistemas defensivos.
Conforme a The Washington Post, el Pentágono estudia desviar cargamentos de misiles destinados a Ucrania hacia el golfo.
La escasez pone presión política y militar sobre Estados Unidos para garantizar la protección de sus aliados frente a ataques continuos.
Incitación política y disuasión iraní
De acuerdo con Associated Press, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Bahréin instan al presidente Donald Trump a prolongar la guerra hasta lograr cambios significativos en el liderazgo y comportamiento de Irán.
Paralelamente, Irán continúa su ofensiva contra posiciones israelíes y bases estadounidenses, y consolidansu capacidad de disuasión frente a cualquier vulneración de su soberanía.
