El Congreso de EE.UU. cita a la fiscal general de Trump por el caso Epstein
- El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes de Estados Unidos anunció este martes que citó a la fiscal general, Pam Bondi, para que rinda declaración el 14 de abril sobre la gestión que ha hecho el Departamento de Justicia del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein.
- Los metadatos del vídeo del FBI muestran que se eliminaron casi tres minutos de grabación en uno de los clips ensamblados. Es lo más significativo de lo revelado, hace un mes. Jeffrey Epstein murió el 10 de agosto de 2019 en el Metropolitan Correctional Center, una prisión federal de alta seguridad situada en Nueva York. En ese momento se hallaba a la espera de juicio por cargos federales de tráfico sexual de menores. El informe oficial del forense concluyó que la causa de la muerte fue suicidio por ahorcamiento

El presidente del Comité, el republicano James Comer, escribió en la carta de citación que la Cámara está investigando la «posible mala gestión de la investigación del Gobierno federal» sobre Epstein, quien falleció en prisión en 2019, y su cómplice Ghislaine Maxwell, que cumple condena de 20 años de cárcel.
«El Comité tiene preguntas sobre la gestión del Departamento de Justicia en la investigación sobre Jeffrey Epstein y sus asociados, y sobre su cumplimiento de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein», aseguró.
Un portavoz del Departamento de Justicia calificó la citación de «completamente innecesaria», según informó la CNN, pero no especificó si la fiscal general la acataría y acudiría.
Tensos intercambios con demócratas
El mes pasado, Bondi compareció ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes en una audiencia pública que terminó en un tenso intercambio de pareceres con legisladores demócratas.
Entonces, ya se abordó el asunto de Epstein y Bondi defendió la actuación de Trump, al afirmar que «no hay pruebas de que haya cometido ningún delito».
La publicación de los archivos por parte del Departamento de Justicia ha generado quejas de algunos representantes demócratas e incluso republicanos, ya que creen que parte de los documentos fueron censurados y exigen una mayor transparencia.
El comité de la Cámara de Representantes ya ha citado en sus investigaciones sobre el caso Epstein a otros políticos como el expresidente Bill Clinton y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton.
El expresidente de Estados Unidos, quien mantuvo una amistad con Epstein, aseguró el pasado 27 de febrero que no sabía nada de los crímenes de Epstein y defendió que él no hizo nada malo.
Un día antes, Hillary Clinton había negado haber conocido en persona a Epstein o haber tenido conocimiento de los delitos que cometió.
La exsecretaria de Estado denunció además que el comité no ha citado a los verdaderos implicados, en referencia a Trump, quien tuvo una relación de amistad con Epstein, aunque no han trascendido pruebas que lo impliquen con sus delitos.
Filtraciones sobre el caso Epstein reavivaron las dudas sobre posibles irregularidades
Las filtraciones más significativas de documentos vinculados al caso del financiero estadounidense Jeffrey Epstein volvieron a situar el foco en las circunstancias de su muerte y en las conexiones de alto nivel que mantuvo durante años. El material, cuya autenticidad no ha sido confirmada oficialmente, apunta a posibles irregularidades en la gestión de pruebas clave por parte de las autoridades.
Según el contenido difundido, la noche en que Epstein falleció en su celda en 2019 —un suceso que las autoridades calificaron como suicidio— se habrían producido fallos técnicos significativos en el sistema de videovigilancia. En concreto, las cámaras cercanas a su celda dejaron de funcionar y el dispositivo encargado de almacenar las grabaciones habría quedado inutilizado en ese mismo periodo.
Los documentos filtrados también sostienen que, tras la intervención del FBI, los discos duros del sistema de seguridad fueron sustituidos por otros nuevos, lo que habría supuesto la pérdida de posibles pruebas relevantes. Estas afirmaciones, de confirmarse, podrían alimentar las teorías que cuestionan la versión oficial de los hechos, aunque hasta el momento no han sido corroboradas por investigaciones independientes.
Además, las filtraciones incluyen referencias a figuras públicas de gran relevancia internacional. Entre los nombres mencionados aparecen el expresidente estadounidense Donald Trump, el también exmandatario Bill Clinton y el empresario tecnológico Bill Gates. En los documentos se alude a contactos y encuentros con Epstein en distintos contextos, aunque estas menciones no implican necesariamente actividad ilícita y ya han sido objeto de escrutinio público en investigaciones previas.
El caso Epstein ha estado rodeado de controversia desde su origen, no solo por la gravedad de los delitos de los que se le acusaba, sino también por la extensa red de relaciones que mantenía con figuras influyentes del ámbito político, económico y social.
Por ahora, las autoridades no han emitido declaraciones oficiales sobre esta nueva filtración. Expertos legales advierten de la necesidad de verificar la autenticidad de los documentos antes de extraer conclusiones, subrayando que la difusión de información no confirmada puede contribuir a la desinformación en un caso ya de por sí complejo y sensible.
Una intrusión en servidores del FBI reavivó las dudas en torno al caso Epstein
Según documentos conocidos en 2026, un hacker extranjero logró infiltrarse en 2023 en un servidor vinculado al FBI que contenía material relacionado con la investigación de Jeffrey Epstein.
El acceso no se produjo mediante una operación sofisticada propia de una gran agencia de inteligencia, sino, según las informaciones disponibles, a través de un fallo básico de seguridad: un servidor mal configurado que quedó expuesto. La brecha se habría producido en febrero de 2023, en un sistema ubicado en Nueva York, y fue detectada posteriormente por las propias autoridades.
Lo inquietante no es solo la intrusión en sí, sino el contexto. El servidor contenía documentación vinculada a uno de los casos más sensibles de Estados Unidos, tanto por la gravedad de los delitos investigados como por la red de contactos de Epstein, que incluía a figuras influyentes de la política, las finanzas y la tecnología.
