El Libertador •  Internacional • 04/06/2020

Honduras. Director de periódico opositor El Libertador puede ser asesinado por el Gobierno

Para no despertar rumores de presunción de fama durante el contexto de la pandemia que azota el mundo y Honduras, la Dirección de EL LIBERTADOR no dará entrevistas sobre el plan para asesinar al periodista Jhonny José Lagos Henríquez. Pedimos comprensión.

La postura de la Dirección queda plasmada en esta noticia y agradecemos la mención, a quien interese: lo único que nos mueve es registrar la denuncia y responsabilizar al Gobierno de Honduras, por cualquier atentado criminal que ocurra contra nuestro Director Fundador, su familia o compañeros de trabajo.

Honduras. Director de periódico opositor El Libertador puede ser asesinado por el Gobierno

Tegucigalpa. Sacar a la luz información que los grupos oscuros de poder económico y político del país desean mantener oculto, confrontar la tiranía contra el pueblo y exhibir la corrupción sistémica, conlleva riesgos, incluso, anteponer la propia vida. Eso lo sabe el Director Fundador de EL LIBERTADOR, Jhonny José Lagos Henríquez, que este día ha sido advertido sobre un plan para asesinarlo, orquestado por “fuerzas oscuras del Poder Ejecutivo”, que titula Juan Hernández.

La información fue dada a conocer este martes, 2 de junio, por una fuente vinculada a las altas esferas policiales y militares de la nación centroamericana, quien ha explicado al periodista Lagos Henríquez que “tome medidas estrictas”, porque es sujeto de seguimiento y monitoreado desde hace un tiempo atrás.

“Las personas que están en la lista de objetivos [lista negra], son etiquetadas mediante un código de seguridad y hace dos meses su código fue activado [luz verde, como se le conoce en la jerga criminal] y desde entonces a usted le dan seguimiento…”, dijo la fuente, lo que indica que el crimen contra el periodista ha sido ordenado.

ACECHO CONTINUO

Desde que fundó este rotativo, hace 17 años, Lagos Henríquez, los bienes del periódico y compañeros que en distintos momentos han integrado el equipo de trabajo de EL LIBERTADOR han afrontado distintas acciones criminales, algunas han sido denunciadas, otras no. Muchos han sido amenazados y han sufrido seguimientos.

El equipo ha sufrido sospechosos asaltos, secuestros y golpizas. Incluso, el Director Fundador y su esposa estuvieron al punto de perder la vida en un atentado criminal en agosto de 2017, cuando a las 8:00 de la noche del 24 de agosto de ese año, desconocidos dispararon en reiteradas ocasiones contra el vehículo donde se transportaban Lagos y su esposa. Posteriormente los sicarios dispararon al carro del Director Fundador, ocasionando heridas a la esposa y sacaron un portafolio del vehículo, para luego fugarse tras no asegurar con precisión el nombre de Jhonny Lagos, que con insistencia querían confirmar. Aunque la Policía lo reportó como robo, los hechos en el acto demostraron que el propósito no era llevarse bienes.

Un mes después, desconocidos pintaron la silueta de una escena del crimen donde se leía claramente: “RIP” (Rest in peace), que en español significa “descanse en paz”; esto sucedió frente a las oficinas de este medio de comunicación, entonces ubicado en el barrio La Guadalupe de la capital hondureña.

Pero no es nada nuevo para este rotativo y su Director. Ya en el contexto del golpe de Estado de 2009, el juez Jorge Zelaya Saldaña –el mismo que prohibió la Cuarta Urna–, envió una citatoria al director de EL LIBERTADOR, diciéndole que no podía publicar información sobre la consulta popular o iría a prisión.

MARCANDO HUELLAS

Desde 2017, el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas ha ordenado medidas para asegurar la vida del Director Fundador. Al respecto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), informó que, según datos oficiales, 67 periodistas y comunicadores sociales están bajo el Mecanismo de Protección. De este grupo, 22 periodistas y comunicadores sociales recibieron protección debido al riesgo producido en contexto poselectoral.

Durante la última década, 82 periodistas y comunicadores sociales han sido asesinados en Honduras, de acuerdo con el Comité por la Libre Expresión (C-Libre). Esto convierte al país en uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo, incluso superando a zonas en guerra.

Aun así, EL LIBERTADOR no ha callado ninguna injusticia cometida contra el pueblo hondureño, es por eso que el crecimiento de circulación en nuestras ediciones impresa y digital, ha sido exponencial. Por ejemplo, cuando denunciamos con evidencias el fraude que sentó a Juan Hernández en Presidencia por segunda vez en 2017, en tan sólo un mes alcanzamos 2.1 millones de visitas de nuestros internautas, superando con creces las lecturas de la prensa tradicional.

El compromiso ético y científico de EL LIBERTADOR, ha provocado que nuestros lectores hagan suyo este medio, “Primer Auditor Social de Honduras”, por tanto, intentar callarnos es desconocer el derecho del Soberano a exigir una Patria verdadera, la decisión de dominar y elegir un destino de dignidad nacional, un Estado moderno orientado por hondureños con sentimiento de Nación, prosperidad y oportunidad para toda la sociedad y el orgullo de habitar en nuestra tierra. “Seguiremos marcando huellas”.

Fuente: El Libertador


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