Huelga indefinida en el Ayuntamiento de Barcelona: los servicios de atención directa dicen basta a un convenio que precariza los cuidados y la atención a la ciudadanía
- La plantilla de Servicios Sociales (IMSSB), las OAC y el servicio contra la violencia machista (SARA) denuncian una «traición» de UGT, CSIF y CCOO y el desmantelamiento de la protección social en la ciudad.
- El seguimiento de los paros parciales roza el 100% en distritos clave y ha obligado a la anulación masiva de citas previas.
- Las profesionales denuncian que hay retrasos de hasta 30 días en ayudas de emergencia y el colapso de la atención a la emergencia habitacional.

El Ayuntamiento de Barcelona se enfrenta a una crisis de gobernabilidad en sus servicios más esenciales. Lo que empezó como una protesta contra la firma del nuevo convenio colectivo 2025-2028 se ha convertido en una enmienda a la totalidad de la política social del gobierno municipal liderado por el PSC. La plantilla de los sectores de atención directa —el Instituto Municipal de Servicios Sociales (IMSSB) y las Oficinas de Atención a la Ciudadanía (OAC)— mantiene una huelga indefinida que ya se extiende a otros recursos, como el Servicio de Atención a las Violencias Machistas (SARA) y los Puntos de Información y Atención a las Mujeres (PIADs).
Éxito masivo de las movilizaciones: una ciudad con los servicios mínimos
La contundencia de la huelga ha desbordado las previsiones de la administración. En las OAC, el seguimiento medio es del 73%, logrando cifras del 100% en el distrito de Les Corts y por encima del 90% en Horta, un hecho que ha bloqueado la atención administrativa a centenares de ciudadanas y ciudadanos.
En cuanto al IMSSB, la movilización registra una media de participación del 50% del total de la plantilla, con centros en Ciutat Vella, Nou Barris, Gràcia y Horta-Guinardó donde el seguimiento ha sido absoluto, funcionando exclusivamente con los servicios mínimos fijados.
En cuanto al SARA, servicio que se ha sumado recientemente al paro los viernes, ha secundado la huelga en su primera jornada un 80% de las compañeras.
El «Convenio de la traición»: un ataque a los sectores feminizados
El foco de la rabia de la plantilla es el nuevo convenio colectivo aprobado el pasado 30 de enero con el apoyo de CCOO, UGT y CSIF. El colectivo en huelga lo tilda de «traición» porque, según denuncian, premia a los sectores masculinizados y a los cuerpos de seguridad mientras castiga a los sectores feminizados de cuidados y atención social.

Entre los agravios principales destacan:
- Desigualdad en las 35 horas: La reducción de jornada no se aplica de forma universal, generando trabajadoras de primera y de segunda dentro de la misma institución.
- Recorte en el descanso: Se han eliminado días de compensación y flexibilidad en sectores donde los riesgos psicosociales y el agotamiento emocional son más elevados.
- Pérdida de conciliación: El texto ignora la diversidad de modelos de familia actuales y recorta derechos de conciliación ya consolidados.
El impacto social: gestionar la miseria con burocracia
Las y los profesionales en huelga advierten que su precariedad es la antesala del desmantelamiento de los servicios públicos. «No es que no queramos trabajar, es que queremos hacerlo con condiciones dignas para dar una atención digna», recuerdan citando a Francesc Layret.
La realidad en los centros de Servicios Sociales es alarmante: las ayudas de emergencia, que antes se entregaban en 3 días, ahora tardan entre 15 días y 4 semanas por culpa del nuevo sistema burocrático. Además, denuncian una voluntad política de rebajar el gasto social, especialmente visible en el recorte del acceso a los alojamientos de urgencia en plena crisis habitacional. «Pretenden que el único camino sea gestionar la miseria para que las personas vulnerabilizadas no perjudiquen la marca Barcelona», sentencian desde la CGT.

Exigencias: hacia una mesa de negociación propia
La plantilla en lucha exige que el Ayuntamiento se siente a negociar con las trabajadoras y trabajadores movilizados, al margen de los sindicatos que han firmado el convenio en contra del sector de atención a la ciudadanía. En este sentido, la demanda reclama:
- Mesa específica para los servicios de atención directa (IMSSB, OAC, SARA y PIADs).
- 35 horas reales y efectivas para todo el mundo.
- Recuperación de todos los derechos recortados.
- Incremento de plantilla para reducir unas ratios que ahora mismo impiden una intervención social de calidad.
- Fin de las externalizaciones y apostar por la municipalización de servicios.
- Cese inmediato de la Gerencia del IMSSB, a quien hacen responsable directo del clima de maltrato laboral y de la ineficacia en la gestión de la vivienda.
Calendario de movilizaciones: la huelga no se apaga
El conflicto está lejos de resolverse. Para esta semana se ha convocado una Asamblea General de toda la plantilla con la voluntad de unificar y amplificar la lucha contra los recortes del convenio.
La CGT afirma que mientras el PSC se llena la boca de políticas sociales bajo el lema “el gobierno de todos”, en la práctica, Collboni se dedica a silenciar a los medios de comunicación y a gobernar de espaldas a aquellas y aquellos que sostienen los servicios más básicos de la ciudad. Bajo una «lógica capitalista y de escaparate», priorizando la «marca Barcelona» por encima de la dignidad de las personas vulnerabilizadas y de quienes las atiende.
Mientras se inauguran medidas de gobierno con discursos solemnes, la realidad es un «feminismo de vitrina» que a las puertas del 8M precariza a los sectores más feminizados y se olvida de las familias que esperan cuatro semanas por una ayuda de emergencia o de las profesionales que sufren un colapso inasumible.
Por todo el anterior, la plantilla repite el lema «¡Esta huelga no se apaga!» y la presión continuará hasta que la administración ofrezca posibles salidas al conflicto.
