El Gobierno insiste en comprar misiles israelíes, incumpliendo el supuesto Plan de desconexión con la industria militar de Israel
- El Ministerio de Defensa pretende sustituir el misil israelí Spike por el MELLS, también de patente israelí. La compra se llevaría a cabo a través de PAP Tecnos Innovación S.A.U., una filial de Israel Rafael Advanced Defense Systems LDT, empresa israelí constituida en España.

23 de febrero de 2026 — El pasado 11 de febrero, la Secretaría de Estado de Defensa informó en la Comisión de Defensa del Senado sobre el supuesto plan de desconexión tecnológica con la industria militar de Israel. La Secretaría aclaró que el objetivo del plan es “eliminar cualquier dependencia tecnológica de la industria militar israelí”.
Al hablar sobre la opción tanteada para sustituir la compra de misiles Spike a Israel, el Ministerio de Defensa evidenció una vez más su intención de confundir a la opinión pública, ocultando una nueva compra de armamento israelí.
La compra a sustituir consistía en la adquisición de 168 sistemas de misiles contra carro SPIKE LR2, a través de un contrato público por valor de 287.445.712 euros. Si el Gobierno de España pretende “eliminar cualquier dependencia tecnológica de la industria militar israelí”, con los misiles Spike la tarea es clara: no sustituirlos por tecnología israelí y sacar de la ecuación a cualquier empresa o filial israelí.
El Gobierno de España vuelve a insistir en continuar el comercio de armas con Israel. La manera en la que el Ministerio de Defensa pretende “sustituir” los misiles Spike es:
- Mediante la compra a un intermediario europeo, utilizando para ello a la empresa checa CSG Defence Systems y a PAP Tecnos Innovación S.A.U., una filial israelí constituida en España.
- Cambiando el nombre a los misiles: los Spike LR2 pasan a llamarse misiles MELLS. Como se indica en la web de EuroSpike, el MELLS es “conocido mundialmente como SPIKE LR”, siendo ambos de patente israelí.
Con este cambio de nombre el Gobierno de España solo pretende engañar a la opinión pública, esforzándose más en ocultar el comercio de armas con Israel que en poner fin al mismo.
Mientras tanto, los 46 contratos públicos con la industria militar israelí y sus filiales en España continúan “vivos”, no habiéndose anulado ninguno de ellos. Esto se traduce en más dependencia y más financiación a la industria de la ocupación y el genocidio.
Pese a que el Gobierno muestra con palabras su solidaridad con el pueblo palestino, los hechos hablan por sí solos: las instituciones y empresas españolas continúan manteniendo relaciones armamentísticas con un régimen genocida como Israel.
Esta operación no estaría prohibida por el Real Decreto-Ley 10/2025:
Como llevamos advirtiendo desde hace meses, este tipo de compras no han sido prohibidas por el Real Decreto-Ley 10/2025, ya que este:
- No afecta a las “introducciones” o compras a países europeos. De este modo, el Gobierno dejó abierta la puerta a poder “trocear” las compras utilizando países europeos como intermediarios.
- No afecta a la contratación pública, dejando fuera a la mayor parte de las operaciones comerciales armamentísticas con Israel.
Una ley que deja fuera aspectos clave no sirve para interrumpir las relaciones armamentísticas entre España e Israel y participar en el genocidio contra el pueblo palestino. Solo un embargo integral puede romper la complicidad de España con el genocidio de Israel en Palestina.
Desde la campaña por el “Fin al comercio de armas con Israel” exigimos:
- Fin a la complicidad: Una desconexión real y concreta de la industria militar israelí, que ponga fin a toda compra, venta y transferencia de armas y material de seguridad con el sistema industrial-militar israelí y sus empresas pantalla.
- Que los partidos del Gobierno actúen para cerrar el periodo de enmiendas y aprobar las enmiendas al Real Decreto-Ley y a la Proposición de Ley registrada en julio de 2024. Estas dos medidas conllevarían hacer realidad un embargo integral de armas a Israel.
- La adopción de medidas efectivas para evitar la complicidad empresarial y estatal con la ocupación.
- El fin de todas las relaciones económicas, diplomáticas, militares, culturales, académicas y deportivas con el Estado de Israel.
