Redacción •  Actualidad •  18/03/2026

El Consejo de Transparencia resuelve a favor de Ecologistas en Acción Sierras y obliga al Ministerio de Cultura a facilitar documentación sobre el hotel de lujo proyectado en El Paular

  • El Consejo de Transparencia ha resuelto este 11 de marzo el recurso que Ecologistas en Acción Sierras planteo contra el Ministerio de Cultura por no facilitar la documentación que requirieron sobre ese proyecto.
  • La organización considera inadecuado plantear una gestión privada y explotación comercial de un Bien de Interés Cultural, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.
El Consejo de Transparencia resuelve a favor de Ecologistas en Acción Sierras y obliga al Ministerio de Cultura a facilitar documentación sobre el hotel de lujo proyectado en El Paular

El Ministerio de Cultura anunció en julio de 2025 que iba a proceder a realizar un proceso de concesión de servicios de la práctica totalidad del conjunto monumental de Santa María de El Paular, al objeto de poner en uso un hotel de lujo. En su momento Ecologistas en Acción Sierras denunció ante el Consejo de Transparencia, la falta de exposición pública de toda documentación que obraba en el expediente de una operación que consideran responde a una inadecuada gestión privada y explotación comercial de un Bien de Interés Cultural, en pleno Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Ahora el Consejo de Transparencia ha resuelto a favor de la organización ecologista, por lo que se espera que el Ministerio de Cultura vuelva a abrir el trámite de información pública y en él publique toda la información.

En el BOE del pasado 29 de julio se anunció el sometimiento al trámite de información pública del Anteproyecto para la rehabilitación, acondicionamiento y puesta en uso de las instalaciones hoteleras en el conjunto del Real Monasterio de Santa María de El Paular en régimen de contrato de concesión de servicios con ejecución de obras[1][2] para la redacción de los proyectos básicos y de ejecución de un complejo hotelero y hostelero. La concesión de servicios abarca la práctica totalidad de la antigua cartuja, da lugar a la explotación comercial y privada de un Monumento de titularidad pública que ha sido hasta ahora objeto de grandes inversiones, una obra maestra del arte español —con su deslumbrante capilla del Sagrario, el retablo de finales del siglo XV en alabastro policromado, la serie de Carduchos— situado en el corazón del Parque Nacional de Guadarrama.

En la página web del Ministerio de Cultura no se hicieron disponibles documentos fundamentales para la comprensión del Anteproyecto—faltaba el Pliego de Concesión de Servicios con obras, el Pliego de Prescripciones Técnicas, el Estudio de Viabilidad, y el índice de la documentación. La ausencia de esta documentación conllevó dificultades para identificar la dimensión de la concesión. Así mismo no resultaba posible consultar la Actualización del Plan Director de El Monasterio de El Paular, documentación que el Consejo de Transparencia estatal ha instado a que sea puesta a nuestra disposición.

El Paular inició su construcción en 1390 y apoyado por sucesivos monarcas llegó a ser una de las cartujas más poderosas de Europa. En 1836, mediante la Ley de Desamortización de Mendizábal, el Estado tomó posesión del conjunto, que incluía, entre otros bienes, el Pinar Cabeza de Hierro, y lo vendió por partes y a precios muy bajos. En 1876, visto el error que había supuesto la privatización, lo volvió a adquirir y lo declaró Monumento Histórico-Artístico Nacional.

A partir de entonces, la ex-Cartuja atrajo y alojó a intelectuales, como el ingeniero Casiano de Prado, el naturalista Mariano Graells, el historiador Ramón Menéndez Pidal o el escritor Pío Baroja, convirtiéndose El Paular y su contexto natural en centro principal del desarrollo de las nacientes disciplinas científicas vinculadas a las montañas españolas. Fue además Residencia de artistas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, bajo la dirección de Joaquín Sorolla, una institución clave para el arte de la época. El 18 de julio de 1936, el mismo día del golpe de estado, la Segunda República Española declaró El Paular centro de enseñanzas artísticas. Su realización fue imposible, ya que en 1940 Franco implantó nuevas funciones: la vuelta de una comunidad religiosa, ahora benedictina, y un nuevo uso, el turístico.

Tradicionalmente El Paular ha sido una gran explotación agroecológica. Dotada de los mejores recursos naturales del alto valle del Lozoya, la economía monástica alojó una de las mayores cabañas de ovejas de la Mesta, huertas y frutales, quesería, destilería, piscifactoría… Estas actividades, paralelas a las de la comunidad campesina local, modelaron el paisaje de forma armónica con sus condiciones naturales, dando lugar al bellísimo entorno actual. La pérdida de las funciones tradicionales amenaza la conservación del valle del Lozoya, que sufre una presión turística completamente desbocada.

La inclusión en el ámbito de máxima protección del Parque Nacional de la finca colindante al monasterio “El Término El Paular” así como del Monte Cabeza de Hierro, propiedades monásticas privatizadas durante el periodo desamortizador, hace aún más evidente que el Ministerio de Cultura tiene la obligación no sólo de conservar el conjunto monumental sino de garantizar la preservación del ámbito natural en el que está inmerso, siendo esta una oportunidad única para articular políticas agroecológicas, culturales y económicas concretas que lo permitan de forma real.

La preservación de los valores medioambientales únicos del alto valle pasará por retomar funciones propias de las economías sostenibles y usos diseñados para favorecer el empleo en el marco de una diversificación compatible. La explotación comercial de este BIC supone la entrega de éste una empresa privada y asocia su disfrute a la clase social, sin servicios a la población y ofreciendo empleos de poca cualificación. La dependencia del turismo hace al área vulnerable y dependiente, y tiene una gran afección a los recursos naturales que se pretenden proteger, de los más valiosos de la Comunidad de Madrid.

Resulta además fundamental impulsar del papel de la cultura pública o sin ánimo de lucro en el rural—incluyendo las residencias artísticas de las que el Ministerio se declara promotor—, absolutamente desaparecida en el ámbito madrileño, dirigiéndose todas las iniciativas a lo urbano y tratándose el campo como una zona de esparcimiento turístico y de segundas residencias, vivido de forma desconectada, de la que se desconoce su pasado cultural y en la que no se elabora pensamiento vivo. La desvinculación entre la población y la memoria y la identidad locales redunda en el riesgo cada vez mayor de perder definitivamente tanto el paisaje como los conocimientos a los que éste está ligado, a pesar de que la preservación cultural está obligada por la normativa.[3]

Por otro lado, Ecologistas en Acción Sierras considera problemático que la rehabilitación arquitectónica de un BIC sea dirigida y quede ligada a los intereses de explotación de una empresa privada. La selección del proyecto de rehabilitación debe elegirse por la calidad técnicos, funcionales, arquitectónicos, culturales y medioambientales como señala la normativa.[4] El Anteproyecto da pie a actuaciones arquitectónicas de dudosa compatibilidad con la preservación del conjunto, como la ubicación de un parking en el Patio de la Cadena, la rehabilitación de la piscina y de las pistas de tenis en el patio histórico de Matalobos, y falta de criterios explícitos que permitan guiar la calidad arquitectónica de la intervención, además de suponer la privatización de hecho de una parte considerable de ese conjunto monumental que solo sería accesible a los clientes del hotel de lujo.

[1] https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-B-2025-27765

[2] https://www.cultura.gob.es/servicios-al-ciudadano/informacion-publica/documentos-sometidos-informacion-publica/cerrados/2025.html

[3] ElDecreto 96/2009, de 18 de noviembre, del Consejo de Gobierno, por el que se aprueba la ordenación de los recursos naturales de la Sierra de Guadarrama en el ámbito territorial de la Comunidad de Madrid[3]insta a las Administraciones Públicas (A2.2.6.3.) a contribuir “al mantenimiento de la memoria histórica y cultural de la Sierra de Guadarrama, (…) promoviendo la creación de museos y centros de interpretación que recojan los aspectos más sobresalientes de su historia cultural”. Este Decreto (A2.10.5.) ordena también, de forma previsora, que “las estrategias o planes de desarrollo sostenible promoverán la diversificación y dinamización de las estructuras socioeconómicas, salvaguardando la estabilidad ecológica medioambiental y respetando la capacidad de acogida del territorio para los diversos usos y actividades”.

https://gestiona.comunidad.madrid/wleg_pub/servlet/Servidor?opcion=VerHtml&nmnorma=6249

[4] De forma acorde al artículo el artículo 184.3 de la Ley 9/2017, de 8 de noviembre, de Contratos del Sector Público.


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