Preocupación en el colectivo ferroviario ante el anuncio de paralización del servicio de Cercanías en la C1 de Málaga

Comunicado
El anuncio del Ministerio del cierre de, al menos, seis meses, por obras, de la línea entre Málaga y Fuengirola genera incertidumbre entre el colectivo ferroviario ante la situación para el empleo que puede conllevar esa medida para la plantilla de RENFE (maquinistas, comercial, talleres, limpieza…).
Desde el Sector Ferroviario de CGT se considera kamikaze el anuncio del golpe al derecho a la movilidad de la ciudadanía y a la estabilidad en el empleo tanto en RENFE como en las contratas que hacen funcionar el servicio cada día.
El SFF-CGT considera precipitado ese anuncio que no solo pone en vilo el empleo de cientos de personas sino que es un tsunami para quienes dependen del tren para hacer sus desplazamientos cotidianos por trabajo, estudios, ocio…

La falta de información y participación de los comités de empresa de RENFE y ADIF sobre este asunto, que ha tomado cuerpo a través de los medios de comunicación, genera multitud de interrogantes sobre el cómo, cuándo y qué actuaciones se van a llevar a cabo, obviando posibles propuestas de las personas trabajadoras ferroviarias para minimizar los impactos de unas obras que, como en ocasiones anteriores, entendemos que se podrían ir ejecutando sin necesidad de amputar el servicio ferroviario y sin provocar el caos laboral que se avecina.
Pese a que solo se habla de la C1, se obvia que el recorrido común con la C2 en Málaga capital también se va a ver afectado por las obras anunciadas y en consecuencia el Valle del Guadalhorce también puede perder el tren tras el verano de 2027.
Ante el incierto futuro para profesionales del sector ferroviario y personas usuarias, desde el SFF-CGT en Málaga ponemos en marcha una campaña de asambleas con los colectivos ferroviarios afectados e igualmente un proceso de llamada a la acción ciudadana para que se abra un proceso transparente de información y se puedan proponer alternativas que permitan que se puedan ejecutar las obras necesarias sin que se dé un rejón de muerte a la movilidad ciudadana y se genere inestabilidad y desasosiego innecesarios entre quienes trabajan en el ferrocarril.

