El aire en Madrid sigue contaminado, pese a las afirmaciones autocomplacientes del Ayuntamiento de Madrid
- Ecologistas en Acción presenta un informe exhaustivo sobre la calidad del aire en la capital durante el pasado 2025.
- El consistorio destaca siempre la situación del dióxido de nitrógeno, contaminante para el que desde hace cuatro años se cumple la normativa, aunque está muy lejos de cumplir los niveles que serán obligatorios en 2030.
- Pero otros contaminantes, como el ozono troposférico, superan nítidamente los límites actuales y además empeoran año a año, provocando unas 1.500 muertes prematuras al año en la región.
- La organización ecologista se opone a la rebaja que pretende introducir el Gobierno municipal en su propia Ordenanza de Movilidad Sostenible para permitir de forma permanente la circulación de vehículos sin etiqueta.

Teniendo en cuenta los distintos valores de referencia citados, la situación para los distintos contaminantes en la ciudad de Madrid durante el pasado 2025 es la siguiente:
Ozono troposférico
El contaminante más problemático es el ozono troposférico. Las 13 estaciones de la red que miden dicho contaminante registraron superaciones del valor objetivo octohorario (número de días con 8 horas seguidas por encima de 120 µg/m3), holgadamente por encima de las 25 superaciones anuales que permite la legislación. Durante 2025 esta superación se produjo en 680 ocasiones en el conjunto de la red, en el peor registro conocido. El valor medio de la red registró 52 superaciones del valor objetivo octohorario, más del doble de las 25 superaciones permitidas.
Así pues, la ciudad de Madrid se encuentra en estos momentos nítidamente fuera de los valores marcados por la legislación vigente en relación con la contaminación por ozono, con una fuerte tendencia al alza que de momento no ha encontrado techo. Y esta situación tiene unas consecuencias gravísimas sobre la salud de las personas que residen en la capital: la Agencia Europea de Medio Ambiente en 2022 (con niveles de ozono más bajos que los actuales) calculaba que este contaminante provoca que 1.520 personas fallezcan cada año de forma prematura en la Comunidad de Madrid.
Dióxido de nitrógeno
Tal y como se esfuerza en trasmitir el Gobierno municipal desde 2022, ninguna estación rebasó el valor límite anual de 40 µg/m3 fijado por la directiva anterior. Sin embargo, 17 de las 24 estaciones de la red rebasaron el valor límite anual de 20 µg/m3 establecido por la directiva actual (en 2024 fueron 15), que deberá de cumplirse a partir de 2030.
Es decir, que queda mucho por hacer para que dentro de cuatro años cumplamos la ley: Madrid deberá reducir más de un 37% su nivel máximo de contaminación anual por dióxido de nitrógeno en este periodo de tiempo. Y si nuestra ambición fuera cumplir los valores guía de la OMS, únicamente la estación de El Pardo registró un valor de contaminación inferior a los 10 µg/m3 que marca este organismo como límite para protección de la salud.
Partículas
Los datos registrados en 2025 para partículas suspensión también mostraron superaciones de los valores límite que deben cumplirse en 2030. 5 de las 15 estaciones que miden PM10 rebasaron los 20 µg/m3, mientras que 2 de 11 estaciones que miden PM2.5 rebasaron el límite de 10 µg/m3. Todas las estaciones que miden partículas en suspensión rebasaron los valores guía recomendados por la OMS.
A pesar de la contundencia de estos datos, en los últimos años el Ayuntamiento de Madrid viene haciendo campañas de promoción destacando el hecho de que la ciudad de Madrid ha dejado de incumplir por fin el límite legal de contaminación por dióxido de nitrógeno contemplado por la antigua directiva europea, ya revisada. Y lo que es más grave, ha anunciado reiteradamente que no contempla introducir medidas adicionales de reducción de la contaminación por considerarlas innecesarias, al tiempo que ha relajado la adopción de medidas que ya estaban previstas, como acaba de ocurrir con el anuncio de que los vehículos sin etiqueta de residentes empadronados podrán circular sin restricciones por la ciudad.
Para Ecologistas en Acción, la ciudad de Madrid se encuentra lejos de contar con una calidad del aire saludable y tiene ante sí un importante reto para lograr cumplir con los valores límite fijados por la normativa europea en los próximos cuatro años. De hecho, el propio Ayuntamiento de Madrid reconoce en su documentación técnica interna que será necesario reducir un 60% las emisiones actuales del tráfico rodado de aquí a 2030, para poder cumplir en plazo con las disposiciones de la directiva europea de calidad del aire. Pero nada de esto se va a conseguir con la actitud que muestra la corporación municipal.
Así pues, queda poco margen para la autocomplacencia y mucho trabajo por delante para lograr un aire saludable en la ciudad.
