SFF-CGT denuncia que Iryo presume de crecimiento mientras «su plantilla sigue con los peores salarios del sector»
- El sindicato denuncia que la empresa consolida beneficios mientras mantiene congelados los salarios desde 2022 y precariza las condiciones laborales.

El Sindicato del Sector Federal Ferroviario de la CGT (SFF-CGT) denuncia la incoherencia entre el discurso triunfalista de IRYO y la realidad que viven sus trabajadoras y trabajadores. Según datos publicados por la propia empresa, IRYO ha incrementado su productividad un 20%, alcanzando 305 millones de euros en ingresos y transportando a más de 7,9 millones de personas, lo que representa una cuota de mercado del 26%. Además, ha reducido sus pérdidas a la mitad y ha alcanzado un EBITDA positivo en 2024, consolidando su posición en el mercado ferroviario español.
Sin embargo, pese a este crecimiento, la plantilla sigue sin ver reflejado su esfuerzo en mejoras salariales o laborales. Desde su creación, los sueldos permanecen congelados mientras el IPC acumulado desde 2022 alcanza el 11,6%, lo que ha supuesto una pérdida notable de poder adquisitivo para el conjunto del personal. Si la empresa ya genera beneficios y presume de estabilidad, ¿por qué se sigue negando a mejorar las condiciones laborales de la ‘familia IRYO’?”, cuestiona el SFF-CGT.
Desde su nacimiento, la plantilla de IRYO ha demostrado compromiso, profesionalidad y una capacidad de adaptación ejemplar, garantizando el servicio incluso en momentos críticos. Sin embargo, el reconocimiento prometido nunca ha llegado.
Mientras las cifras de negocio se disparan, las condiciones laborales se deterioran. El sindicato denuncia más flexibilidad y disponibilidad, con jornadas que rozan los límites legales e impiden la conciliación, y formación insuficiente, incapaz de cubrir las necesidades reales del servicio.
A ello se suma una estrategia de la empresa de culpar a la plantilla del absentismo, cuando el verdadero origen está en la sobrecarga de trabajo y la falta de recursos humanos.
El SFF-CGT recuerda que, tras más de un año de negociación del I Convenio Colectivo, las propuestas de la empresa no se ajustan a las necesidades reales de la plantilla. La dirección mantiene posiciones inmovilistas que impiden avances en materias clave como la jornada, la conciliación, las retribuciones y la salud laboral.
Mientras tanto, las trabajadoras y trabajadores de IRYO continúan sosteniendo con su esfuerzo diario los resultados que la empresa utiliza para presumir de éxito. “No se puede construir un proyecto de futuro con salarios de pasado. Los números son claros: hay beneficios, hay inversión y hay crecimiento. Lo que falta es voluntad para compartir esos logros con quienes los hacen posibles”, subraya la organización sindical.
El SFF-CGT destaca el respaldo masivo obtenido en las asambleas celebradas esta semana, en las que la plantilla mostró su apoyo al camino emprendido en la negociación y su hartazgo ante la falta de avances reales, reclamando un paso más en las acciones sindicales que lleven a desbloquear la negociación.
El sindicato reitera que seguirá defendiendo un reconocimiento justo, con la fuerza del apoyo colectivo y el compromiso de no ceder ante la precariedad. “Las mejoras no se regalan, se conquistan. Y en eso, el SFF-CGT lo tenemos claro: con la plantilla, sin miedo y sin fisuras”, afirma la organización.
El SFF-CGT exige un convenio colectivo digno y completo que garantice salarios actualizados, jornadas razonables, formación adecuada y condiciones laborales seguras. Mientras la empresa celebra sus resultados financieros, las personas que los hacen posibles siguen esperando un reconocimiento real.
Para el sindicato, la prioridad debe ser construir un modelo ferroviario sostenible también en lo social, donde el crecimiento económico vaya acompañado del bienestar y la estabilidad de las plantillas.
