Tras el adelanto electoral en Aragón, el PP podrá seguir gobernando con más debilidad y dependencia de Vox
- Se ha registrado una participación ligeramente inferior a la de los anteriores comicios autonómicos, pues han votado el 67,6%, 1,3 puntos menos que en 2023.
- La suma de PP y Vox (40 escaños) es suficiente para alcanzar la mayoría absoluta y el Gobierno en la región, establecida en 34.

Las elecciones autonómicas celebradas este domingo en Aragón han dejado un mapa político profundamente fragmentado y con claros indicadores de polarización. Con prácticamente el 100 % de los votos escrutados, el Partido Popular (PP) se mantiene como la fuerza más votada, aunque lejos de la mayoría absoluta, mientras que Vox consolida su ascenso y el PSOE firma uno de sus peores resultados históricos.
Resultados al 100% escrutado
Según el recuento oficial, en las Cortes de Aragón —compuestas por 67 escaños en total— el reparto queda configurado de la siguiente manera:
- Partido Popular (PP): 26 escaños, líder del parlamento pero sin mayoría suficiente para gobernar en solitario. aunque empeora su resultado con respecto a 2023, 1,24 puntos menos.
- PSOE: 18 diputados, igualando uno de los peores registros de su historia en la comunidad. El mínimo lo tuvo en 2015, cuando solo alcanzó el 21,4% de los votos.
- Vox: 14 escaños tras duplicar su representación respecto a 2023, consolidándose como la tercera fuerza política.
- Chunta Aragonesista (CHA): 6 escaños, también en notable crecimiento, es el partido que ha recibido el mayor peso de la izquierda tras la falta de entendimiento entre IU, Sumar y Podemos.
- Aragón Existe: 2 diputados, pierde uno.
- IU-Sumar: 1 escaño, se mantiene igual.
No ha sido un buen resultado, pero el @aragonpsoe somos la alternativa progresista a la crispación y al odio. Y desde ya mismo vamos a liderar la oposición de manera vigilante, seria y responsable para recuperar la confianza de los aragoneses.#PorAragón pic.twitter.com/57Md4Q8JbR
— Pilar Alegría (@Pilar_Alegria) February 8, 2026
Partidos que tradicionalmente tenían presencia en las Cortes, como Podemos o el Partido Aragonés (PAR), se han quedado fuera del parlamento, una señal del desgaste de las fuerzas tradicionales y la fragmentación creciente del espectro político regional.
La jornada se vivió con especial atención al pulso entre las fuerzas mayoritarias y el avance de la ultraderecha gracias al engorde de posturas reaccionarias desde redes sociales controladas por algoritmos que les son favorables y gran financiación en medios de comunicación a todos los niveles que canaliza la rabia hacia esas opciones a escala global, entre otras causas;
- La participación superó expectativas y se mantuvo en niveles altos, reflejo de la intensidad del debate político en Aragón este año.
- El avance de Vox no solo se traduce en cifras, sino en la fuerza simbólica del avance del fascismo, el racismo, la xenofobia o la misoginia, entre otros «principios».
- Las formaciones de izquierda alternativa y regionalistas han resistido recogiendo la Chunta Aragonesista cerca de un 10%, aunque sin poder revertir el avance de la derecha. Junto con IU y Podemos suman cerca del 15% de apoyo electoral.
Reacciones desde los principales partidos
La noche electoral no estuvo exenta de acritud política:
PP y Jorge Azcón recibieron los resultados con cautela. Aunque celebraron haber vuelto a ser la fuerza más votada, reconocieron implícitamente que el resultado —con dos escaños menos que en 2023— supone un reto para la gobernabilidad y un escenario donde la negociación será inevitable.
En la sede del PP se insistió en la idea de que «estos comicios compensan el retroceso del PSOE», pero también se abrió la puerta a posibles pactos parlamentarios para garantizar un Ejecutivo estable.
Por su parte, el PSOE, que esperaba un mejor desempeño, asumió la realidad de una caída significativa. Desde la dirección socialista en Aragón se puso el foco en la necesidad de una autocrítica profunda y de rearmar el proyecto político para recuperar la confianza de amplios sectores de la sociedad.
Vox, por boca de su líder Alejandro Nolasco, vivió la noche con entusiasmo y un mensaje claro: «Los aragoneses quieren más de Vox», una frase simple, sin contenido real, que triunfa entre jóvenes varones principalmente.
Entre las fuerzas más pequeñas, CHA celebró su avance como un refuerzo de su presencia en la región, mientras que otras opciones como Se Acabó la Fiesta quedaron lejos de obtener representación y se despidieron sin éxito del hemiciclo aragonés.
El desgaste del bipartidismo tradicional parece haber beneficiado tanto a opciones de derecha más radical como a formaciones regionalistas o ecosociales, aunque ninguna ha logrado imponerse con claridad.
Un Parlamento sin mayorías claras
El resultado ha dejado un parlamento sin mayoría absoluta, lo que augura semanas de negociación política intensa para lograr un Gobierno estable en Aragón. El PP, pese a ser la fuerza más votada, necesitará el apoyo de otras formaciones —especialmente Vox— para alcanzar los 34 escaños que dan la mayoría absoluta.
Los próximos días serán cruciales para entender cómo se articulará ese encaje de fuerzas y qué acuerdos programáticos estarán sobre la mesa, en un escenario donde la gobernabilidad se presenta como un arte cada vez más complejo.
