El PCE-CyL denuncia que el capitalismo condena a Castilla y León a ser una «colonia extractiva»: paro, precariedad y degradación del medio rural

Valladolid, 5 de febrero de 2026 — Ante los datos de paro y afiliación a la Seguridad Social publicados hoy correspondientes al mes de enero, el Partido Comunista de España en Castilla y León (PCE-CyL) ha denunciado el actual modelo económico por «desangrar la región» en beneficio de los grandes capitales y las multinacionales energéticas.
Para la organización política, el estancamiento de las cifras de empleo en la comunidad no es un fenómeno accidental, sino la consecuencia directa de una decisión política del capitalismo español: convertir a Castilla y León en un territorio que aporta el suelo y sufre los residuos, mientras el valor añadido y el empleo digno se desplazan fuera de sus fronteras.
Desde el PCE-CyL se apunta a la falta de una apuesta real por el sector público y el desarrollo endógeno del medio rural. La organización señala que, en lugar de fomentar una agricultura social y una industria transformadora local, la Junta de Castilla y León ha facilitado una «invasión extractivista» caracterizada por:
– Macroplantas de biogás y solares: Proyectos que ocupan miles de hectáreas de alto valor agrario, destruyendo el paisaje y la biodiversidad, pero que generan un empleo residual una vez finalizada su construcción.
– Macrogranjas: Un modelo industrial que contamina los acuíferos y destruye la ganadería familiar, la única capaz de fijar población de forma sostenible.
– Exportación de beneficios: El Partido Comunista advierte de que la región se está convirtiendo en la «pila» y el «vertedero» de España, donde el territorio sufre la degradación ambiental mientras los beneficios fluyen hacia las cuentas de resultados del IBEX 35.
El secretario político del PCE en Castilla y León, David González, ha valorado la situación de forma crítica, señalando que los datos de enero son la confirmación de un modelo de desarrollo fallido:
«Se nos vende el progreso en forma de macroplantas de biogás o espejos solares, pero la realidad es que el paro no baja y la juventud sigue emigrando. En Castilla y León, bajo el sistema capitalista imperante, nos ha tocado ser quienes ponen la tierra para que otros se lleven la riqueza. No queremos ser un desierto de placas solares y purines; exigimos una reindustrialización pública y una protección real del medio rural que priorice la vida y el empleo sobre el beneficio de los oligopolios.»
Ante este escenario, el PCE-CyL reclama un giro de 180 grados en las políticas regionales y estatales:
– Moratoria inmediata a las macroplantas de biogás y grandes parques fotovoltaicos que carezcan de consenso social y retorno directo en empleo local de calidad.
– Plan de Reindustrialización Pública: Inversión estatal en sectores estratégicos que transformen los recursos naturales en la propia región para crear valor añadido.
– Soberanía Alimentaria: Defensa de las explotaciones familiares y cooperativas frente a la industria de las macrogranjas.
– Refuerzo de Servicios Públicos: Garantía de acceso a la sanidad, educación y transporte en el mundo rural como condición indispensable para la creación de empleo.
El PCE-CyL concluye reafirmando que Castilla y León no puede seguir siendo tratada como el «patio trasero» del capital y hace un llamamiento a la organización y la lucha obrera para revertir esta situación de precariedad y abandono.

