Europa Laica denuncia la «claudicación del Estado», pide boicotear la presencia del Papa en el Congreso de los Diputados y que no se le reconozca como «jefe de Estado»
- La organización laicista considera que la sesión conjunta de las Cortes del 8 de junio vulnera gravemente la aconfesionalidad constitucional y solicita a los grupos parlamentarios que no participen en un acto de «exaltación religiosa» en pleno corazón de la soberanía popular.

Ante el reciente anuncio del acuerdo entre el Vaticano y la Mesa del Congreso para que el Papa León XIV intervenga en una sesión extraordinaria de las Cortes Generales el próximo 8 de junio, Europa Laica manifiesta su más absoluto rechazo a lo que considera una vulneración flagrante del principio constitucional de aconfesionalidad.
El jefe de un Estado teocrático creado por la gracia de un dictador fascista:
El Estado de la Ciudad del Vaticano no es fruto de un proceso histórico de autodeterminación popular ni de ningún principio democrático de legitimidad: es literalmente una creación del régimen fascista de Benito Mussolini, quien mediante los Pactos de Letrán, de 1929, reconoció la soberanía de la Santa Sede a cambio del respaldo eclesiástico a su dictadura. Un Estado nacido de un pacto con el fascismo merece, cuando menos, un escrutinio más exigente que el que la comunidad internacional ha tenido a bien dispensarle.
Utilizar la figura de «Jefe de Estado» del Vaticano es una «cortina de humo» para encubrir un acto de naturaleza estrictamente religiosa y confesional. «Se legitima al dirigente de una religión como si se tratara del presidente de un Estado democrático, cuando el Vaticano es, en la práctica, una teocracia que no respeta los estándares internacionales de derechos humanos ni la igualdad de género. De hecho, el Vaticano sólo ha suscrito una pequeña parte de los convenios internacionales en materia de derechos humanos.
Es un uso ilegítimo de las instituciones democráticas, y de sus símbolos, que el hemiciclo, lugar donde reside la soberanía nacional y la representación de toda la ciudadanía (independientemente de sus creencias), se ponga a disposición del máximo dirigente de una organización que mantiene posturas contrarias a derechos civiles consolidados en nuestra legislación. El Parlamento debe ser el lugar de la palabra de los representantes del Pueblo, no el púlpito de una confesión que busca imponer su moral privada sobre el conjunto de la sociedad.
Silencio ante los problemas reales
Europa Laica lamenta que, mientras se prepara este «baño de masas institucional», el Gobierno y los grupos parlamentarios sigan sin abordar los privilegios que la Iglesia mantiene en España, tales como:
- Retribuciones económicas directas (IRPF) y exención de impuestos.
- Las inmatriculaciones de bienes públicos por parte de la jerarquía católica.
- La presencia de la asignatura de religión en el currículo escolar (abuso de adoctrinamiento anticientífico a personas muy vulnerables: menores) y el coste de sus profesores-catequistas.
Llamamiento al boicot parlamentario
Europa Laica hace un llamamiento a las y los diputados y senadores que se sientan comprometidos con los valores del laicismo y la libertad de conciencia para que no acudan a la sesión del 8 de junio. Asimismo, insta a las fuerzas políticas a que exijan la autofinanciación de la Iglesia y la salida de la religión de los planes de estudio.
