Nicolás Moras: “Macri encabeza una oligarquía prebendaria cuya única convicción es tomar deuda externa”

19/03/2018

Entrevista: La oveja negra del periodismo argentino hace una autopsia del macrismo en su tercer año de gobierno y denuncia el blindaje de la prensa a una gestión fracasada

Fuiste uno de los primeros en vaticinar la llegada de Macri a la presidencia en el 2015.

¿Cuáles fueron las claves del regreso de la derecha?

Ante todo habría que dilucidar si la derecha alguna vez se fué del poder. Pero dejando la cuestión semántica de lado, sin duda existió una decadencia económica del modelo kirchnerista, o en todo caso colapsó su peor faceta, y no colapsó todo el país gracias a la relativa independencia financiera que Macri dilapidó.

En los últimos años de Cristina se abandonó la disciplina fiscal del primer gobierno del ciclo, el de Néstor Kirchner, al mismo tiempo que no se realizó ningún cambio estructural para reducir la dependencia de las materias primas, en especial la soja.

Cuando cayeron los precios internacionales, la crisis internacional arrasó con la bonanza argentina, y se acentuaron dramáticamente el peor rasgo de aquella administración:

La obstinación por defender a una burguesía industrial incompetente que no dudó en reemplazarlos como socios políticos en cuanto se presentó la oportunidad.

Mas la falta de voluntad para contrarrestar un Leviatán tributario asfixiante, regresivo, que castiga de muerte a trabajadores, cuentrapropistas, comerciantes, pensionados, etcétera.

Fueron las razones fundamentales detrás de la inflación sistémica, los años donde los salarios perdían contra la inflación, los controles de cambios con dólar preferente para ciertas corporaciones, etcétera.

Sí cabe subrayar que se mantuvo, lúcidamente claro, la política de independencia financiera surgida con la cancelación de buena parte de la deuda externa en 2005, y así se impidió que el efecto contagio se tradujese en una crisis explosiva.

Ahora siguen vigentes todos los síntomas de agotamiento de la administración K sin excepción, pero con el agregado de un endeudamiento compulsivo, deliberado, que nos conduce directamente a la hecatombe.

Massa tenía el discurso del Pentágono, pero Macri finalmente lo puso en práctica

¿No te parece que los grandes medios de comunicación privados en pié de guerra permanente jugaron un papel decisivo?

A eso iba. El caso es que el declive no se produjo de un día para el otro, y hasta 2013 existía una oposición política balcanizada, decadente, cuyo punto de conexión era obedecer al gran partido mediático, enemistado con el gobierno por cuestiones mucho menos épicas que las que ambos bandos declararon, y más bien relacionadas con negocios de concesiones y el millonario manejo de la pauta publicitaria estatal.

Recién en las legislativas de ese año se perfila un líder opositor, que no es Macri sino Sergio Massa.

Los cables de Wikileaks muestran inequívocamente a Massa, otrora Jefe de Gabinete de ministros de Cristina Kirchner, como el hombre clave de los Estados Unidos en el país.

Aún sin esa información, bastaba para darse cuenta con escuchar al hombre repetir milimétricamente el discurso del Pentágono para la Región: militarizar la disque guerra contra el narcotráfico, inundar las ciudades de cámaras de vigilancia y otras lindezas que finalmente está aplicando Macri con algo menos de diligencia y algarabía.

¿Entonces por qué Macri logra entrar a la segunda vuelta electoral?

Porque como dijo Séneca, en la suerte confluyen la preparación y la oportunidad.

Massa contaba con todos los recursos, con todo el apoyo, pero no tuvo ni destreza para las alianzas ni las circunstancias los favorecieron.

Su Frente Renovador se nutrió fundamentalmente de intendentes (alcaldes) peronistas de distritos bonaerenses densamente poblados. Gente fiel a la costumbre peronista de no ser fiel más que al enriquecimiento con dinero público.

Si bien abandonaron oportunamente a Cristina Kirchner, con el agazajo periodístico pertinente en aquel momento, no tardaron en regresar al ritmo que los fondos destinados a sus municipios disminuían amenazadoramente.

Entonces quedó una única posibilidad para dotar de solidez a la fuerza opositora: La Unión Cívica Radical.

El histórico segundo partido de la Argentina, tierra de socialdemócratas más conservadores que los conservadores, incapaz de presentar un candidato competitivo luego de la debacle de su último gobierno en 2001, pero con recursos humanos y materiales bien distribuídos a lo largo del extenso territorio nacional.

En aquel entonces Macri, por entonces Jefe de Gobierno de Buenos AIres, le arrebata a Massa la mano de la historia.

Macri no es en absoluto un gran estratega, es un advenedizo de la política, un oportunista que eligió un club de Fútbol (Boca Juniors) para estrenarse en la vida pública, y se mostró tan hábil como los Kirchner para capitalizar el enfrentamiento faccioso de los oprimidos entre sí, en beneficio propio.

Macri planteó a los radicales una sociedad obligada: Massa, un peronista, utilizaría a los radicales para llegar al poder y una vez alcanzado el objetivo sin lugar a dudas el PJ entero se encolumnaría tras él.

Por el contrario, un intendente de partido distrital como él, necesitaría de manera inequívoca a los radicales para administrar la paquidérmica dimensión del Estado argentino, a nivel nacional, federal y local.

Una vez que compró el aval de los radicales, el enamoramiento de la élite mediática fue inmediato, la apelación de Macri a la mitad anti-peronista de la Argentina dio su fruto y aquella apuesta lo condujo al poder.

El cambio político en América Latina, a contramano de lo que se está gestando en el primer mundo, fue una renovación orquestada por las élites en vez de contra ellas

En aquel momento sentenciabas que gane Macri o gane Scioli, el candidato del oficialismo, las políticas hubiesen sido casi idénticas

¿Sigues en la misma tesitura?

Sí. El propio candidato a ministro de economía de Scioli, Miguel Bein, se cansó de repetir que él hubiese tomado las mismas políticas que el equipo de Macri.

A confesión de parte, relevo de pruebas.

Lo que ocurrió con Lenin Moreno en Ecuador

¿Sabés que pasa? Cuando existe un consenso de las élites para cambiar el rumbo político de una región, que ocurrió en toda América Latina, no importan los rostros, salvo para sus dueños, importan las directivas.

El cambio político en América Latina, a contramano de lo que se está gestando en el primer mundo, fue una renovación orquestada por las élites, que se cansó de una saga de gestores y colocó a otros más afines a sus intereses.

¿Macri encabeza una plutocracia?

En cuanto a que gozó del visto bueno de la plutocracia, seguro. Ahora, que la encabece es discutible. ya tiene a una cuota importante de la élite que lo apoyó con una mano palmeándole la espalda y la otra puesta en la pala, preparándose para cavarle la fosa.

Macri encabeza una oligarquía de empresarios prebendarios cuya única convicción política es tomar deuda externa, para financiar un déficit fiscal imposible que no satisface a todos los capitalistas, sino fundamentalmente a los especuladores.

Buena parte de sus funcionarios fueron, como Macri mismo, “privados” dependientes de la intervención del Estado. Beneficiarios de mercados cautivos y de negocios con enormes cantidades de dinero expoliadas al pueblo trabajador.

Así es toda la burguesía argentina, pero la cuota que propiamente integra los altos cargos del gobierno es la peor muestra posible.

Empezando por Caputo el ministro de Finanzas, Prat Gay el primer ministro de Hacienda, y su sucesor Dujovne que son directamente de la troupe bancaria-financiera global, cuya empresa consiste en la depredación pos-imperialista de los países.

El ministro de Energía, Aranguren, ex presidente de la filial de Shell, decidió dejar de comprar gas boliviano para comprárselo a Shell Chile tres veces más caro ¿Te parece un criterio de mercado?

Es una decisión política que le costaría el cargo a cualquiera

Bueno, al Sr. Aranguren, no.

Desde principios de 2016 no paran de multiplicarse dramáticamente las tarifas del combustible, el gas natural, luz, agua, impuestos inmobiliarios, pulverizando el bolsillo de la inmensa mayoría.

El ministro de Finanzas, Luis Caputo, golden boy de la grey bancaria mundial y primo de un constructor innegablemente favorecido por el propio Macri, es el que coloca compulsivamente deuda a fondos privados de los que su propia firma tiene participación.

Sobre una realidad donde las corporaciones tienen sus sedes operativas en los ministerios y parlamentos de cada país, lo de Argentina es ya exagerado.

Trump ensimismado en cerrar fronteras está soltándole la mano a la faceta imperialista más agresiva, mérito de la relación con Putin también, pero no abandona la faceta sionista anti-iraní

Ya afirmabas en una entrevista para Portal Oaca que para un político es más fácil lidiar con la antipatía de los votantes antes que enemistarse con los sponsors de sus campañas

Tú que sigues la política española ¿Trazarías un paralelismo con la Caja B del PSOE y PP, la obra pública faraónica construída en la Burbuja, etc..?

Sin duda. Pero con una pequeña salvedad. Bárcenas, Gurtel y demás son tramas que se dan en el seno de los partidos tradicionales que entre otros factores, a partir de ello comienzan a resquebrajarse.

En lo que respecta al PSOE, el salvataje de las cajas en quiebra vía Zapatero fué magistral demostración de lo que realmente es la disque izquierda del Statu Quo en el marco del gobierno nacional de la UE.

Pero yendo al punto, el caso es que Macri llegó al poder abusando del marketing político desideologizado al máximo, con la purificación institucional como primer estandarte.

Es como un Rivera demostrándose peor que el PP en tres semanas de gobierno. Sumamente viable pero ¿No sería particularmente grotesco?

¿Qué piensas acerca de la estigmatización terrorista de los grupos mapuches de la Patagonia, tu región natal?

Es una operación de falsa bandera nefasta.
No existe el RAM, pero a ver, ni siquiera existen indígenas mapuches salvaguardando tradiciones ancestrales.

Existen docenas de miles de pobres en la Patagonia, hundidos en la miseria absoluta, sostenidos por la limosna asistencialista, que viven en condiciones similares al Apartheid, en las zonas geográficas más castigadas de los municipios turísticos.

Tomaron a cuatro o cinco relativamente confortativos como organización terrorista, asociándolos a una serie de incendios sin culpables identificados por la propia Justicia que responde al oficialismo.

Ni siquiera fueron creativos, ya que toda esta cuestión surge en torno a un pedido de extradición al activista Jones Huala desde Chile, que es la joya de la Corona en lo que concierne a los intereses atlantistas.

No casualmente eligieron como escenario la Patagonia, tan lejana geográficamente para el porteñaje, poco poblada y a su vez considerablemente rica en recursos naturales.

Cuando los diarios levantaban las fotos de “armas y elementos allanados al RAM” mostrando machetes, celulares con diez años de uso, un rastrillo, veinte pesos… caí en cuenta de que la épica vence a una pobre utilería a la hora de vender pescado prohibido.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, es una vieja conocida tuya

¡Rambo Bullrich! Pero cómo no. La recordábamos el otro día con mi buen amigo Martín Benegas Ortega.

Postimetrías de 2011, corrían tiempos duros para la burocracia pseudoliberal argentina, que es una red donde existen más Institutos y Fundaciones testimoniales que personas, y la Sra. Bullrich tuvo en suerte la varita mágica de la Naumann.

La Fundación Friedrich Naumann es una organización de lobby satélite del FDP alemán y a la vez el sostén económico fundamental para la mafia citada.

Pagan el champagne de los mítines, los mítines, las giras por Europa, y de paso arman y desarman partidos, vinculan empresarios alemanes a los políticos locales, etcétera.

Resulta que el aguerrido Partido Liberal Libertario del cual formé parte todavía no era partido al mismo tiempo que remató el componente aguerrido en cuánto los alemanes empezaron a inyectar fondos. Lo esterilizaron en el acto.

Para 2011 bajaron la orden de sumarse a la postulación de Bullrich como Jefe de Gobierno Porteño.

A mí no me interesaba apoyar a una señora que pasó de la guerrilla en los 70s a abrazarse con los asesinos de sus compañeros treinta años después.

Bullrich es el paradigma de la política argentina, con un toque de aristocracia etílica que la inviste de realismo mágico.

No hay formación política que no contase entre sus filas, tarde o temprano.

Triste gestión de recursos humanos tiene la Naumann, esforzándose tanto en presionar por enchufarle un cargo en el gabinete a su cuadro, y a la postre conseguirle la presidencia de la Internacional Estatista, digo Liberal.

Rambo” carga en sus espaldas con dos cadáveres: el del activista desaparecido Santiago Maldonado, que resultó morir ahogado escapando de la represión policial y la del mapuche Rafael Nahuel

Que fué directamente fusilado en un bizarro despliegue de fuerzas especiales, sí.

También está detrás de esta manía de enjuiciar tuiteros.

Bullrich es peón de la agenda de seguridad que imparte la OTAN.

Allá la verás comprando equipos en Israel, vestida de fajina al frente de un operativo, sin perder nunca su justa dosis de megalomanía cirrótica.

Si por sus manos no corriese sangre, sería casi pintoresca.

¿Trump marca la agenda de la Argentina?

Trump es consecuencia de una reconfiguración mundial.

Ensimismado en cerrar fronteras está soltándole la mano a la faceta imperialista más agresiva, mérito de la relación con Putin en gran medida. Una buena noticia dentro de lo que cabe.

Igualmente no abandona la faceta sionista, la obsesión anti-iraní, la dialéctica de guerra apocalíptica con Corea, pero ¿Qué podes esperar de un presidente yanqui?

A Trump no le importa demasiado este país.

Macri ofrece un espectáculo lamentable yendo de rodillas a rogarle que no grave las exportaciones de limones o acero mientras él mismo asesina con artillería tributaria y regulatoria a cualquiera que ose producir algo en Argentina sin bendición del monarca.

Las directrices vienen más por el FMI, y hoy por hoy vienen también de Europa, con políticas diagramadas por empresas e importadas vía fundaciones al estilo Naumann, que las hay cien y de varios colores políticos.

Los españoles hasta hace poco controlaban las vías aéreas, la industria petrolera, y todavía se reparten junto con los italianos las telecomunicaciones nacionales.

Igualmente Europa y Estados Unidos forman parte del mismo eje, Atlantista, digamos.

Habría que analizar hasta qué punto es un acuerdo espontáneo. Nadie ahonda por ejemplo, sobre la petit metié de que dos potencias supuestamente aliadas, Japón y Alemania, son en la práctica territorios militarmente ocupados por Estados Unidos, por ende sometidos.

¿Es más conveniente charlar sobre feminismo, no?

Retomando la cuestión de los medios. Si uno lee los diarios en la Argentina, parecería que todo marcha a la perfección

Clarín y La Nación son los boletines oficiales del régimen.

Sucede lo siguiente: Desde su batalla campal con el kirchnerismo la credibilidad de los grandes medios se deteriora al ritmo que caen los lectores, oyentes y televidentes de contenido político, en parte también por la maduración de las redes sociales.

No obstante acá y en todo el mundo se está dando el fenómeno de la extinción de las empresas periodísticas.

Telcos, industria del entretenimiento, gigantes de la venta Online se hacen con las viejas cabeceras y las ponen a su servicio, aunque den pérdidas.

En el mercado local, si se mita con detenimiento vemos nítidamente a Clarín como un holding mucho más interesado en la licitación gubernamental del Cuádruple Play que en brindar noticias.

Sin embargo la parafernalia disque periodística sigue siendo su coartada principal para influir en los funcionarios que entregan las dichosas concesiones.

Cuando era más joven veía nítidamente una Revolución en el horizonte, hoy que entiendo algo más sobre los mecanismos del poder, soy pesimista y aspiro a la resistencia más eficaz de la que seamos capaces, contra una tiranía hegemónica global que supera en efectividad a todas y cada una de las dictaduras del pasado”.

¿Cuántas veces te han despedido por tu independencia editorial?

Un par, he renunciado más de lo que me han echado.

Para mí la comunicación es mi modo de servir para un propósito mayor.

Cuando era más joven veía nítidamente una Revolución en el horizonte, hoy que entiendo algo más sobre los mecanismos del poder, soy pesimista y aspiro a la resistencia más eficaz de la que seamos capaces, contra una tiranía hegemónica global que supera en efectividad a todas y cada una de las dictaduras del pasado.

¿Eres un periodista de trinchera? ¿Qué se puede hacer para evitar el futuro distópico que anuncias en tus conferencias?

En principio darnos cuenta que es el presente y no el futuro.

Jamás existieron tantas leyes restrictivas a la libertad humana en general, nunca la vigilancia gubernamental logró el grado de extensión y efectividad actual, amparada en corporaciones privadas que van de los bancos a los gigantes digitales.

Soy un activista, por sobre todas las cosas. Y para combatir hay que pensar.

Y para que combatir no sea en vano, hay que contagiar el sentido crítico, hay que despertar el amor por la libertad que está convenientemente adormilado, pero es lo que nos hace hombres.

Como reza la canción de Callejeros: Creo que educar es combatir y el silencio no es mi idioma.

Soy fiel a mis principios, lo cual me cuesta dinero, tiempo, problemas, no obstante disfruto el Honor de la integridad.

Me estimula saber que contribuyo con argumentos, con impulso intelectual, a la disconformidad feroz de muchas personas valientes que al fin y al cabo son las que deben cambiar el mundo junto a nosotros, no tras nosotros.

El próximo paso será materializar las ansias de cambio.

Pero sin prisas, somos pocos y la noche es joven.

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación

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