Libardo García Gallego

La corrupción invadió toda la sociedad

La dignidad, la honradez, la honestidad, la rectitud, la ética, han sido abolidas del comportamiento humano, quizás por excesiva ambición o por exagerada necesidad. En otros tiempos se podía confiar en el profesionalismo de los médicos, de los abogados, de los jueces, de los economistas, de los contadores, de los ingenieros, de los sacerdotes y pastores, de los educadores, en fin, de quienes nos prestaban diversos servicios. Actualmente los ponemos a todos en tela de juicio, dudamos de su comportamiento.

Quindío: ¿Cambios para avanzar o para retroceder?

De suelos feraces en varios pisos térmicos, bosques nativos abundantes, café arábigo bajo sombrío y cultivos intercalados de pan coger era el Depto. del Quindío, segregado de Caldas hace medio siglo. Había trabajo agrícola para un sector importante de la población, acrecentada durante la cosecha y la traviesa con recolectores procedentes de varias partes del país.

Quindío: ¿cambios para avanzar o para retroceder?

De suelos feraces en varios pisos térmicos, bosques nativos abundantes, café arábigo bajo sombrío y cultivos intercalados de pan coger era el Depto. del Quindío, segregado de Caldas hace medio siglo. Había trabajo agrícola para un sector importante de la población, acrecentada durante la cosecha y la traviesa con recolectores procedentes de varias partes del país.

Colombia: El mayor relleno sanitario

En un país con más de 5.5 millones de leyes, con la astucia de los abogados más los caprichos e intereses de los jueces se puede absolver o castigar una persona por el mismo hecho. Como en la época colonial, reina la casuística. Suiza, país organizado, funciona bien con sólo 30 leyes. ¿Si la cúpula estatal está podrida, cómo estará la base? Todo es mercancía negociable, incluyendo la conciencia, las leyes sirven para llenar anaqueles, no para sustentar fallos.

Colombia: el mayor relleno sanitario

En un país con más de 5.5 millones de leyes, con la astucia de los abogados más los caprichos e intereses de los jueces se puede absolver o castigar una persona por el mismo hecho. Como en la época colonial, reina la casuística. Suiza, país organizado, funciona bien con sólo 30 leyes. ¿Si la cúpula estatal está podrida, cómo estará la base? Todo es mercancía negociable, incluyendo la conciencia, las leyes sirven para llenar anaqueles, no para sustentar fallos.

Páginas

Suscribirse a Libardo García Gallego