Cuba: sin perdón al colaboracionismo
Repasamos algunos excelentes textos sobre la situación, como el artículo del activista y político chileno Daniel Jadue, que nos dice que en Cuba hay “un genocidio silencioso, disfrazado de legalidad, sostenido por la mafia del dólar y la complicidad de organismos internacionales que, con honrosas excepciones, guardan un silencio vergonzoso ante esta agresión permanente. ¿Qué valor tiene entonces el derecho internacional, si el poder económico puede pisotearlo sin consecuencias? Esta es la gran hipocresía del sistema-mundo capitalista: los derechos humanos valen sólo cuando sirven al interés del capital; la soberanía es respetada sólo cuando no amenaza los negocios del imperialismo. Como latinoamericanos, como pueblos del Sur, tenemos el deber ineludible de levantar la voz y denunciar este crimen. No basta con solidarizarse en lo simbólico: debemos exigir el fin inmediato del bloqueo, desenmascarar sus mentiras, construir relaciones de cooperación con Cuba desde nuestros gobiernos locales y nacionales, y boicotear las políticas del imperio allí donde podamos”.
Frente a sicarios y hampones asesinos como los congresistas de Florida, llamados “cubanoamericanos” pero que no han puesto jamás un pie en Cuba, hay gente honesta y de buen corazón en todo el mundo. Frente al alma envenenada de la congresista María Elvira Salazar, que incitaba a “No viajar a Cuba”, porque “no hay electricidad, no hay comida, no hay medicinas, sólo apagones, hambre y represión”, leemos el mensaje en FB de un canadiense que dice: “No abandone al pueblo cubano ahora, no cancele su viaje a Cuba. Cuba necesita el turismo, y al no ir a Cuba y suprimir masivamente la histeria mediática que se ha creado, que no refleja la realidad sobre el terreno, está devastando su economía. Todos los demás sectores, incluyendo la salud pública, la agricultura, la producción industrial, las pequeñas empresas, etc., se benefician directamente del turismo. El turismo procedente de Canadá estaba en camino de alcanzar su objetivo de 1,2 millones de visitantes canadienses hasta que el gobierno canadiense emitió una alerta amarilla de viaje (al mismo nivel que México y República Dominicana), probablemente por orden de Estados Unidos. La advertencia es exagerada y da la impresión de que los canadienses se quedarán varados en Cuba sin vuelos de regreso, o que Cuba no es un país estable. En Cuba estás más seguro que en cualquier otro lugar. Canadienses: ¡Ahora es el momento de desobedecer las amenazas y amenazas envalentonadas por Estados Unidos y viajar a Cuba para apoyar al pueblo cubano y su economía!”
También hablaremos del mercenarismo y colaboracionismo con el genocidio de una potencia contra su propio país del grupo llamado “El4tico”, que han tratado de presentarse como “reprimidos por el régimen”. Son enemigos del pueblo cubano, por aplaudir la política de Trump contra la Isla en esta coyuntura. Michel E. Torres Corona decía en FB: “En nuestra Asamblea Nacional del Poder Popular debieran pensar en una ley especial que prescriba sanciones para todo aquel que niegue el intento de genocidio en curso que implica el bloqueo recrudecido por la presente administración estadounidense, y que también prohíba el uso de eslóganes o indumentaria relacionada con el trumpismo (que hasta la prensa liberal gringa asocia de manera inequívoca a un auge del neofasc1smo). Todo discurso a favor de Mr. Trump y sus lacayos debiera ser contemplado como traición a la Patria, no solo por sus valores reaccionarios sino por la expresa amenaza de ese régimen imperialista a la seguridad de nuestra nación y de nuestro pueblo”.
Raúl Palmero, a su vez, narraba: “En el Instituto Pedro Kourí, el IPK, ocurrió algo que me impactó: cerca de la sala de hemodiálisis, doctores y personal de enfermería, buscaban alternativas con sus pacientes y la agencia de taxis, que garantiza de manera gratuita el Estado cubano a las personas que padecen insuficiencia renal, para dar continuidad a los tratamientos. Son algunos de los efectos directos del Bloqueo total de Combustibles decretado por el emperador Mandarina, con apoyo de la fauna corista y aburrida de siempre. Sobre el debate de moda: La discrepancia es inherente a todo grupo humano. La libertad de expresión es un derecho consagrado en el artículo 54 de nuestra Constitución, Aquí cualquiera habla, dice y desdice sobre el Gobierno y su gestión. El que camine nuestras calles sabe que eso es normal: donde hay 2 cubanos, existen 3 opiniones distintas. Pero otra cosa muy distinta es pedir Invasión militar, pedir la muerte de mis amigos, familiares, conocidos y seres queridos. En ese caso usted pasa a ser mi enemigo. Los cubanos enfrentamos una guerra asimétrica contra un enemigo más fuerte integralmente. Cuba tiene derecho a defenderse”.
