Prensa Latina •  Semanario Orbe •  Cultura •  08/01/2023

Venus de Renancourt, un tesoro de 23.000 años de antigüedad

  • Diminutas en tamaño, pero inmensas por su valor cultural y patrimonial, las Venus de Renancourt representan un raro testimonio de la presencia del Homo sapiens en el norte de Francia durante el período Paleolítico superior, hace unos 23 mil años.
Venus de Renancourt, un tesoro de 23.000 años de antigüedad

Se trata de 15 estatuillas —fragmentos o completas—de entre tres y 12 centímetros, descubiertas durante excavaciones iniciadas en 2011 en Amiens, en la confluencia de los valles del Selle y el Somme, dos de los ríos que bañan la hermosa ciudad, una de las etiquetadas como “villas de arte e historia” en suelo galo.

La primera fue encontradaen 2014 y es la mayor de todas (12 centímetros), mientras que el hallazgode la más reciente data de 2019, con una altura de apenas cuatro centímetros y mejor conservada que el resto, elaboradas con caliza de creta (roca utilizada para fabricar tizas).

El material empleado por la cultura Gravetiense —la cual se desarrolló en Europa hace unos 30 mil años— para confeccionar las figuras parece responder al usado por los cazadores paleolíticos, a quienes se atribuye por estudios con carbono-14 el campamento descubierto en Renancourt.

Calificadas de excepcionales por especialistas franceses, las Venus se caracterizan por haber sido talladas en una forma o condición denominada actualmente esteatopigia, con volúmenes exagerados de las nalgas, muslos y senos, así como el vientre, este último caso en una probable alusión al embarazo o la fertilidad.

La efigie hallada en 2019 se exhibe en el Museo de Picardía, en Amiens, yconstituye una de sus principales atracciones, junto a la extensa colección de Egipto y cuadros del Greco, Pablo Picasso y Joan Miró.

Esta pieza, pese a sus apenas cuatro centímetros de altura, refleja bien los citados rasgos privilegiados por los escultores gravetienses respecto a los atributos corporales femeninos, con brazos apenas delineados y las piernas cortadas en las rodillas.

Sin embargo, se distingue de las otras encontradas, junto a miles de fragmentos que sugieren desechos de fabricación, por su peinado a base de finas incisiones en cuadrícula, un elemento que no es único en la antigua cultura, al observarse también en la Venus de Willendorf(Austria) y la Dama de Brassempouy (Landas, Francia).

El notable estado de conservación atrae la atención de quienes pueden apreciarla, una imagen que motiva a pensar en un verdadero milagro, ya que la estatuilla exhibida en Amiens está casi intacta, escapando no solo al paso implacable del tiempo, sino también al azote de la escarcha que fragmentó a las otras 14 efigies.


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