Matilde Landa

Matilde Landa, amor y revolución

Sin duda, la relegación de Matilde Landa tiene que ver con la invisibilidad general de las mujeres en la historia dominante. Pero también con que el personaje es más inmanejable, más difícil de convertir en mercancía cultural. Los historiadores oficiales, las “chinches coquetas que pontifican desde sus poltronas objetivas”, como les denominaba con sorna Nietzsche, tienen mucho más difícil la tarea de neutralización, de descuaje ideológico. Matilde Landa es una hereje muy especial, muy difícil de etiquetar.

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