Almudena Alba •  Actualidad •  27/07/2020

Continúa la gira de Felipe VI y Leticia en plena crisis de la institución monárquica

  • Felipe de Borbón y Letizia Ortiz han llegado este lunes a las once horas a la localidad navarra de Cizur Menor para realizar las habituales visitas a asociaciones asistenciales, en este caso la Asociación de Parálisis Cerebral de Navarra (Aspace), o ligadas a la investigación científica, esta vez la empresa tecnológica das-Nano.
  • Felipe VI figura como beneficiario de dos fundaciones investigadas por la justicia en Suiza, una fundación que recibió 100 millones de Arabia Saudí y otra que pagó vuelos privados a Juan Carlos  de Borbón.
Continúa la gira de Felipe VI y Leticia en plena crisis de la institución monárquica

Según el aparato de propaganda de la monarquía, la gira del matrimonio por todo el país tiene por objeto «reconocer el esfuerzo del conjunto de la sociedad frente a la pandemia del Covid-19«, si bien, a nadie escapa el contexto en el cual se desarrolla la misma, justo en el estallido del peor escándalo que azota a la corona, protagonizado por el padre de Felipe de Borbón, el ex-rey Juan Carlos. El último capítulo de la trama de corrupción en torno a la familia, la carta que Corinna Larsen escribió en 2011 al gestor de la fortuna suiza de Juan Carlos I, el suizo Arturo Fasana, para comunicarle que el monarca autorizaba la compra de un dúplex valorado en seis millones de euros en el centro de Londres. «No hay mejores opciones disponibles de este nivel. A nuestro amigo le gusta mucho esta opción por su ubicación, la entrada privada y porque nadie le puede ver», le comentó Larsen al presunto testaferro, en referencia al rey emérito.

«No quiere perder esa oportunidad (en referencia al rey emérito). He hablado del inmueble con él en detalle y me ha autorizado a hacer una oferta, que fue aceptada el viernes», insistía Larsen sobre el apartamento, ubicado en el número 8 de Upper Belgrave Street de la capital británica. «El diseño es excelente, un dúplex: buenos recibidores, dos grandes dormitorios en suite y un despacho. En total tiene 252 metros cuadrados, entrada privada, alto nivel de seguridad, un pequeño patio privado, ha tenido un contrato de alquiler largo, tiene 118 años, está recién reformado y no necesita ninguna reforma estructural», comentó Larsen. «Todos los baños, la cocina, etc., se encuentran en perfectas condiciones, por lo que se puede decorar muy rápido», explicó la empresaria germana.

El penúltimo capítulo

El pasado 24 de julio también se conocía que el principal accionista de la empresa española de construcción OHL, Juan Miguel Villar Mir, fue nombrado marqués el año 2011 por real decreto del entonces Rey. Un nombramiento que se realizó justo después de que la Fundación Zagatka, de la que era beneficiario Juan Carlos pero también Felipe VI, recibiera un cobro de 4,2 millones de euros de una empresa mexicana de OHL.

«Los toros dan cohesión a la sociedad»

Una gira bajo la sombra de la corrupción y la estrategia de separar al Juan Carlos I de la Corona, no exenta de declaraciones polémicas por parte de Felipe VI respecto a asuntos tales como la tauromaquia.

El Borbón presidió el pasado jueves la entrega de los Premios Taurinos y Universitarios de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, realizando en su intervención estas polémicas declaraciones. Felipe VI quiso destacar “el inmenso capital de talento y esfuerzo universitario y taurino” que esta institución ha dado a conocer y ha asegurado que con la extensión de la enseñanza “una nación se hace más competitiva en lo económico y en lo tecnológico y más capaz de superar dificultades y más respetada y admirada en el mundo”. Pero, al margen de las declaraciones del monarca, la realidad es que mientras actividades culturales como la música (87,2%), la lectura  (65,8%) y el cine (57,8%) son las más demandadas por la sociedad española, las corridas de toros solo lo son por un  5,9% de la población (Mº. Cultura, 2019), lo cual hace difícil de entender que a día de hoy sigan estando más subvencionadas.

El monarca se refirió a los premios como “unos galardones creados hace más de medio siglo, lo que ya indica ese capital de talento que la Real Maestranza de Caballería ha dado a conocer y ha apoyado en beneficio de la educación y de la tauromaquia“, y añadió que “distinguen la excelencia y esto en sí es valioso, pero además contribuyen a dar cohesión a la sociedad, en este caso a la sociedad andaluza y sevillana”.

Salvar al soldado Felipe

Desde el entorno del presidente siguen esperando un gesto por parte del actual rey respecto al escándalo de su padre, como despojarle del título de «emérito» e incluso cesarle como representante de la Corona, a fin de dar continuidad a la institución. Carmen Calvo, ha declarado que la iniciativa de retirar el título «compete a la Casa Real» y que el Gobierno sería un mero ejecutor de la decisión, sin embargo, es conocido que Juan Carlos I no está dispuesto a renunciar motu propio al título de Rey emérito que las Cortes le concedieron al abdicar en junio de 2014.

Y a pesar de que el presidente Pedro Sánchez declaró que había que reformar el artículo 56.3 de la Constitución para que nunca más el jefe del Estado pueda usar su inviolabilidad en provecho económico personal y para cometer presuntos delitos de corrupción que amenazan la institución, no faltan quienes opinan que la redacción actual de ese artículo no contempla una inviolabilidad ilimitada. El Catedrático de Derecho Constitucional, Javier Pérez Royo, lo ha dejado muy claro: «Constitucionalmente es absurdo que se pueda interpretar la inviolabilidad como una presunción de inocencia ‘iuris et de iure’ de manera omnicomprensiva e ilimitada en el tiempo. No hay Constitución democrática que pueda soportar una interpretación de esta naturaleza. Tal vez sea el momento de recordar que el rey emérito no juró nunca la Constitución de 1978. Juró las Leyes Fundamentales del Régimen del General Franco, pero no la Constitución. Por eso, la fórmula de la promulgación de la Constitución de 1978 es la que es. El rey no se sitúa dentro de la Constitución, sino que desde fuera la da a conocer y ordena que se obedezca. Él es el que ordena que se cumpla lo que la Nación española ha aprobado. En la fórmula de la promulgación de la Constitución de 1978 no está presente el mundo de la monarquía parlamentaria, sino el mundo de la ‘monarquía española’ de las Constituciones del XIX». 


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