Irán lanza la oleada 87 de ataques contra sitios estratégicos de EE.UU. e Israel
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ejecutó ataques de precisión con misiles balísticos y drones contra bases estadounidenses e infraestructuras militares israelíes.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán anunció este lunes 30 de marzo, la ejecución de la 87.ª oleada de la operación «Promesa Veraz 4». Esta acción militar se presentó como un homenaje póstumo al almirante Ali Reza Tangsiri, comandante de la fuerza naval del CGRI, quien falleció tras sufrir heridas durante las labores de refuerzo del sistema defensivo en las costas e islas iraníes.
Según el comunicado oficial, la operación empleó misiles balísticos de tecnología avanzada como los modelos Emad, Qiam y Khorramshahr-4, además de una flota de drones suicidas. Los ataques se dirigieron con alta precisión hacia centros de mando, hangares de aeronaves no tripuladas y depósitos de armamento utilizados por fuerzas militares de Estados Unidos e Israel en puntos estratégicos de la región.
En este sentido, puntualizaron que se llevó a cabo la «destrucción de un centro de operaciones para el control y mando de terroristas estadounidenses, establecido en las afueras de la base ‘Minhad‘ en los Emiratos Árabes Unidos», y añadieron que «el centro fue atacado con misiles de precisión y que en su interior se encontraban más de 200 líderes y oficiales estadounidenses«
En total, el CGRI aseguró haber impactado cinco bases estadounidenses y diversas instalaciones militares israelíes distribuidas en el sur, centro y norte de los territorios palestinos ocupados. Entre las áreas específicas mencionadas por la organización se encuentran la bahía de Haifa, Tel Aviv, Dimona y Beersheba, además de bases internacionales ubicadas en Al-Kharj, Al-Jufair y las cercanías del aeropuerto Victoria.
En el mismo pronunciamiento, la Guardia Revolucionaria condenó enérgicamente un reciente ataque israelí contra plantas desalinizadoras de agua en Kuwait, calificando el hecho como un acto de depravación. Teherán instó a las naciones de Asia Occidental a mantenerse en alerta máxima ante lo que consideran una estrategia de desestabilización coordinada entre Washington y el Gobierno de Israel.
La organización militar enfatizó que estos esfuerzos del bloque aliado estarían orientados a socavar la estabilidad regional y generar desorden en las rutas comerciales. El fallecimiento de Tangsiri, descrito como un martirio por las autoridades persas, reforzó la determinación de las unidades navales en el mantenimiento de la soberanía territorial frente a la presencia de fuerzas extranjeras.
Irán reafirmó que estas operaciones forman parte de un proceso defensivo desarrollado en múltiples etapas que busca neutralizar las amenazas de quienes califica como efectivos terroristas. La escalada de tensiones ocurre en un momento crítico para la seguridad del Golfo, donde la movilización de recursos bélicos por ambas partes alcanzó niveles de alerta máxima en las últimas horas.
