Observatorio de Medios de Cubadebate explica desinformación en redes durante la caída del sistema eléctrico nacional (SEN)
Entre las 06:00 y 08:00 del 22 de marzo, los rumores sobre explosiones y helicópteros en la capital alcanzó su punto máximo con cerca de 70 menciones por hora sin ninguna prueba o confirmación institucional.

El Observatorio de Medios de Cubadebate desmintió este lunes una serie de informaciones que circularon el pasado fin de semana en medio de la desconexión del sistema electroenergético cubano.
Tras la caída del sistema eléctrico nacional (SEN), circularon en redes sociales imágenes nocturnas sin contexto que supuestamente mostraban “dos grandes fuegos” y “sonidos de helicópteros” en La Habana, sobre las cuales no existe ningún tipo de prueba verificable.
El análisis detalla que las imágenes difundidas, primero por el operador de Atlas Network Agustín Antonetti desde Miami, afirmando haberlas recibido de «una persona de alta confianza», y luego mostrada en otros medios internacionales sin verificación. Otra de las versiones compartidas pone un escenario mas crítico con alarmas activadas en distintos puntos de la ciudad, boinas negras en las calles y el ruido de helicópteros.
A pesar de ello, entre las 06:00 y 08:00 del 22 de marzo, el rumor alcanzó su punto máximo con cerca de 70 menciones por hora. El observatorio hace el señalamiento que esta alza ocurre sin ninguna prueba o confirmación institucional que revele la veracidad de los hechos que describe.
Las imágenes divulgadas como prueba de las explosiones en La Habana no se identifica el lugar ni secuencias verificables del suceso, por lo que el análisis subraya cómo ese tipo de fotos fueron manipuladas con textos, iconografía de helicópteros y rótulos de “última hora”, transformándolas en “artefactos narrativos” más que en documentos informativos.
El Observatorio destaca que el bulo se propagó gracias a un contexto de vulnerabilidad informativa marcado por la caída del SEN que afectó comunicaciones, conectividad y acceso a internet, lo que hace más compleja la situación. En ese vacío, actores vinculados a medios internacionales y redes de amplificación redistribuyeron el contenido sin verificarlo, presentándolo como hecho consumado, lo que refuerza la narrativa que saliera de cuentas pequeñas al hacerse eco en medios oficiales.
El suceso vivido el pasado fin de semana, tercero en el mes de marzo tras el recrudecimiento del bloqueo por parte de EE.UU. y la falta de entrada de pétroleo a la isla, lo acompaña en el entorno digital la predisposición de ciertos sectores a interpretar cualquier evento en Cuba como señal de colapso. A eso se suma el diseño de las redes sociales, que premia lo emocional y urgente sobre lo verificado y, al no existir rectificaciones posteriores por parte de quienes amplificaron la desinformación, contribuye a entender como una noticia verídica cualquier información dada.
El informe recalca que ninguna fuente oficial, local ni internacional, confirmó incidentes de seguridad, explosiones o presencia de fuerzas especiales en La Habana durante la noche del 21 al 22 de marzo. Por el contrario, las autoridades cubanas informaron que el apagón respondió a fallas técnicas en el sistema eléctrico, agravadas por las sanciones estadounidenses que limitan el acceso a combustible y repuestos.
