Irán y Rusia ejecutan ejercicios navales a gran escala en el Océano Índico
Continúan las maniobras de la operación «Cinturón de Seguridad Marítima 2026» ante altas tensiones y amenazas por parte de Estados Unidos.

Las armadas de Rusia e Irán ejecutan la operación «Cinturón de Seguridad Marítima 2026» en el Golfo de Omán y el norte del Océano Índico, movimientos que surgen ante las crecientes amenazas del presidente Donald Trump con una acción militar si Irán no limita su programa nuclear en los próximos 10 a 15 días.
Las maniobras tienen como objetivo central fortalecer la seguridad marítima sostenible. Asimismo, buscan mejorar la coordinación para proteger buques mercantes y petroleros frente al terrorismo y otras amenazas externas que pretenden desestabilizar las rutas comerciales estratégicas de la región. Esta colaboración entre Irán y Rusia consolida una alianza que se repite anualmente desde 2019, en un contexto de altas tensiones.
Por su parte, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, advirtió que cualquier ataque de Estados Unidos contra instalaciones iraníes es «jugar con fuego» y tendría consecuencias graves. Lavrov enfatizó que Irán tiene derecho legítimo al uso pacífico de la energía nuclear, conforme a los tratados internacionales. Moscú sostiene que la diplomacia debe prevalecer sobre las amenazas militares que solo buscan desestabilizar el equilibrio alcanzado en el Oriente Medio.
Las presiones de Washington se suman a un panorama regional ya complicado, donde las acciones unilaterales buscan alterar el equilibrio de poder. La alianza entre Teherán y Moscú se enmarca en una visión de seguridad colectiva y autodeterminación frente a la hegemonía occidental.
La actual movilización de activos, que supera en escala a la vista en décadas anteriores, se produce en un escenario de alta volatilidad regional tras el conflicto de 12 días entre Irán e Israel en junio de 2025. Estados Unidos justifica su presencia como un factor de estabilidad, mientras que para los analistas geopolíticos del Sur Global, representa una amenaza directa a la soberanía iraní y un intento de forzar una renegociación del programa nuclear bajo coacción militar acorde a los términos de Washington.
