ONU alerta sobre tensión persistente en el noreste de Siria pese al alto el fuego
Más de 13.000 personas han huido recientemente de Raqqa, mientras que decenas de miles desplazadas en Alepo carecen de acceso a agua potable, atención médica o educación», alertó la funcionaria de la OCHA Edem Wosornu.

La situación en el norte y noreste de Siria continúa siendo “muy tensa”, advirtió este jueves la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a pesar del acuerdo de alto el fuego alcanzado el 18 de enero entre el Gobierno sirio y las milicias kurdas Fuerzas Democráticas Sirias (SDF, por sus siglas en inglés).
La ONU urgió a ambas partes a respetar plenamente la tregua y garantizar la protección de la población civil, en medio de denuncias de nuevas violaciones por parte del Ejército sirio.
Durante una sesión del Consejo de Seguridad, el subsecretario general de la ONU para Oriente Medio, Khaled Khiari, informó que los enfrentamientos persisten en zonas de la gobernación de Hasakeh y en los alrededores de Ain al Arab (Kobane), región de difícil acceso debido a los combates.
Khiari recordó que tras el fracaso de las conversaciones del 4 de enero destinadas a implementar un acuerdo firmado en marzo de 2025, se desataron intensos choques en barrios controlados por las SDF en Alepo, lo que provocó el desplazamiento de decenas de miles de personas, decenas de muertes y cientos de heridos.
Al-Hawl ha permanecido durante más de una década bajo control de las FDS y es considerado como un foco permanente de extremismo y violencia.https://t.co/b8qISgA1Au
— teleSUR TV (@teleSURtv) January 21, 2026
El 17 de enero, fuerzas gubernamentales cruzaron el río Éufrates y tomaron el control de amplias zonas anteriormente bajo dominio kurdo. Al día siguiente, con mediación de Estados Unidos y otros actores internacionales, se anunció un acuerdo de alto el fuego e “integración plena” del noreste bajo la autoridad del Gobierno central. Sin embargo, su aplicación sigue sin consolidarse.
Las FDS denunciaron que, pese a la entrada en vigor del acuerdo, el Ejército sirio ha cometido al menos 22 violaciones en dos días, incluyendo bombardeos en Sarrin —al sur de Kobane— y ataques contra la prisión de Al Aktan en Raqqa. Además, acusaron a Damasco de cortar el suministro de agua, electricidad y combustible en pleno invierno, lo que agrava las condiciones humanitarias.
“Responsabilizamos completamente a Damasco por estas infracciones continuas”, declararon las FDS, advirtiendo que los ataques contra zonas pobladas y centros sensibles, como prisiones con detenidos del autodenominado Estado Islámico (Daesh), amenazan la estabilidad regional.
En este contexto, la directora de la División de Respuesta a Crisis de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Edem Wosornu, alertó que más de 13.000 personas han huido recientemente de Raqqa, mientras que decenas de miles desplazadas en Alepo carecen de acceso a agua potable, atención médica o educación.
In his Security Council briefing today, @khiari_khaled called for swift implementation of understanding between the Government and SDF in order to ensure a peaceful integration of northeast #Syria in support of the country's broader transition.https://t.co/nXGrFLzRCw pic.twitter.com/GhlppkSQvj
— UN Political and Peacebuilding Affairs (@UNDPPA) January 22, 2026
Además, decenas de hospitales han cerrado, carreteras y puentes están dañados, y la presencia de explosivos obstaculiza la entrega de ayuda humanitaria. Solo una cuarta parte de los 112 millones de dólares necesarios para la asistencia invernal ha sido financiada, señaló.
Khiari calificó como “alentador” el reciente decreto del presidente de facto Ahmed al Sharaa, que reconoce derechos lingüísticos, culturales y de ciudadanía a los kurdos sirios, y subrayó la necesidad de “avanzar hacia una transición política inclusiva, con participación equitativa de todos los sectores y de las mujeres”.
