SATSE Madrid: «Sin enfermeras en las residencias públicas pero se regalan 61 millones de € a pagar la deuda con Quirón»
- No se cubren las bajas, no se contratan enfermeras y en muchos casos una única enfermera debe ocuparse de los cuidados de todos los residentes del centro residencial que pueden pasar del medio millar.
- En 2024 la AMAS no ejecutó una partida de más de 61 millones de euros que, según la Cámara de Cuentas, ha sido derivada a pagos a Quirón.
- En la AMAS, las enfermeras no somos ni siquiera las cenicientas, estamos por debajo de esta figura.

RESIDENCIAS PÚBLICAS DE MAYORES (AMAS)
Se buscan enfermeras: Hay noches en las que una única enfermera debe ocuparse de 600 residentes
Madrid, 21 de enero de 2026.-Si la Sanidad pública madrileña carece de las enfermeras necesarias para cubrir sus necesidades, las residencias de mayores, dependientes de la Agencia Madrileña de Atención Social, AMAS, están aún peor.
“Hay residencias de mayores, como la de González Bueno o la del Carmen, que no disponen de enfermeras ni para cubrir mínimamente las necesidades de los residentes. En muchas ocasiones una única enfermera debe atender por la noche a todos los residentes que en el caso de González Bueno son en torno a 600 y en el Carmen, unos 400, por citar solo dos de ellas”, explica Juan Antonio García Valencia, enfermero y portavoz de SATSE en la AMAS.
Las condiciones en las que trabajan las enfermeras son penosas, explica este enfermero, con plantillas que no se cubren ni mínimamente, con bajas continuas, sin que se cubran éstas por parte de los responsables de los centros y con enfermeras obligadas a doblar o suspender sus permisos para que, al menos, haya una enfermera que puedan atender a los residentes en el turno de noche.
Este hecho repercute gravemente en los cuidados que reciben los residentes ya que es prácticamente imposible que una única enfermera se ocupe correctamente del bienestar de 600 residentes que es la población que vive en la residencia González Bueno.
“Durante las noches, explica este enfermero que ha hecho ese turno durante años, la enfermera es la responsable final de la residencia ya que no hay responsables y debe ocuparse de cualquier incidencia que se produzca además de las tareas propias como preparar la medicación que se pondrá durante el día, recibir a los pacientes si vienen del hospital, gestionar el ingreso de pacientes derivados a los hospitales o, simplemente, cuidar de los residentes y de sus múltiples patologías que van desde controles periódicos a la realización de curas y dispensación de tratamientos de todo tipo”.
“El hecho de que haya una única enfermera en el turno de noche repercute en el resto de enfermeras de la residencia. Si estás sola no puedes hacer todo el trabajo que debieras, por lo que queda pendiente para las enfermeras del turno de mañana y tarde. Se genera un mal ambiente ya que éstas tampoco pueden hacer correctamente su labor ya que empiezan sus jornadas laborales con trabajo pendiente que no ha podido realizar su compañera del turno anterior”.
En las últimas semanas nos hemos movilizado:
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61 millones sin gastar
Del presupuesto total de la AMAS para 2024 hay una partida de 61 millones que finalmente no se ha sido ejecutada, a pesar de las graves deficiencias que tienen las residencias públicas de mayores que dependen de esta Agencia.
“Hay goteras, techos caídos o espacios comunes que no pueden ser utilizados por obras que tardan meses en ejecutarse, estancias cuyas ventanas no pueden abrirse, en ocasiones falta material, no se contratan las enfermeras necesarias y, además, nos enteramos de que hay 61 millones de euros que no se han ejecutado y que han sido derivados a pagos a Quirón, según revela la Cámara de Cuentas”, explica Juan Antonio Garcia Valencia.
Es una vergüenza, añade, que los responsables de la AMAS prefieran no ejecutar el presupuesto del que disponen y mantener las residencias de mayores y a sus residentes en condiciones deplorables.
Los 61 millones servirían, por ejemplo, para mejorar las condiciones habitacionales de los residentes con la contratación de más enfermeras que sería factible si mejoran sus condiciones económicas y laborales. Actualmente, la AMAS no encuentra enfermeras ya que, ante la carencia generalizada que existe de estas profesionales, éstas prefieren trabajar en cualquier otro ámbito que tiene mejores condiciones laborales, económicas y, también por qué no decirlo, de reconocimiento. En la AMAS, las enfermeras no somos ni siquiera las cenicientas, estamos por debajo de esta figura.
