Asaltos israelíes a Al Aqsa y redadas en Jerusalén y Cisjordania
Colonos reanudaron sus asaltos a la mezquita de Al-Aqsa y las fuerzas de ocupación lanzó una campaña de detenciones a gran escala en Cisjordania y Jerusalén ocupada contra decenas de palestinos.

Decenas de colonos israelíes irrumpieron esta mañana del lunes en los patios de la mezquita de Al Aqsa por la Puerta de los Magrebíes, bajo una fuerte escolta de la policía de la ocupación.
Los intrusos realizaron rituales talmúdicos en el interior del recinto, concentrándose en la zona oriental y en las inmediaciones de la Cúpula de la Roca.
Esta incursión se inscribe en una cadena de violaciones en escalada, un día después de que el ministro de Seguridad Nacional sionista, Itamar Ben Gvir, irrumpiera en los patios de la Mezquita el domingo acompañado de los llamados «grupos del Templo».
Según la documentación del Departamento de Bienes Islámicos, la última entrada de Ben Gvir es la número 156 desde que asumió su cargo en 2023, lo que refleja la determinación del gobierno de ocupación de atentar contra la identidad de la Mezquita.
Estas provocaciones coinciden con la entrada en vigor de la decisión de ampliar los horarios de las incursiones matutinas, que se prolongarán durante cinco horas consecutivas a partir de las 6:30, seguidas de una franja vespertina, con lo que el total de horas de profanación diaria asciende a unas seis horas y media.
Las fuerzas de ocupación proceden deliberadamente a vaciar la mezquita de fieles palestinos tras la oración del alba para despejar el paso a los colonos, en un intento manifiesto de legitimar la división temporal y espacial del recinto.
A pesar de que concluyó el cierre forzoso impuesto por la ocupación bajo el pretexto del «estado de emergencia» durante cuarenta días, Al Aqsa sigue enfrentando intentos sistemáticos de recortar la soberanía islámica sobre ella y de alterar sus características históricas y jurídicas, en medio de un llamado palestino permanente a la movilización y la resistencia para frenar los planes de judaización en curso.
Este lunes, las autoridades de ocupación dictaron una orden de alejamiento de una semana contra el jerusalemita Raed Zughayr, responsable del servicio de limpieza de la mezquita de Al Aqsa, tras haberlo detenido en el interior de sus patios el domingo.
Amplia campaña de detenciones en Cisjordania y Jerusalén ocupada
Durante la madrugada de este lunes, las fuerzas de ocupación israelíes desplegaron una extensa operación de redadas y detenciones en diversos barrios de Jerusalén ocupada y en ciudades de Cisjordania, acompañada de actos sistemáticos de destrucción de bienes y agresiones contra estudiantes.
En Jerusalén, la policia israelí detuvo en la localidad de Al Issawiya a al menos diez palestinos tras el allanamiento y registro de sus viviendas y la destrucción de sus pertenencias, en paralelo con la irrupción en el barrio de Al Bustan, en Siloé, al sur de la mezquita de Al Aqsa.
Igualmente, en Masafer Yatta, al sur de Hebrón, grupos de colonos cortaron el paso a los estudiantes de la aldea de Umm Al Kheir, impidiéndoles llegar a su escuela en lo que los habitantes describieron como una «vandálica» actuación organizada bajo la protección del ejército.
Sobre el terreno, las fuerzas de ocupación irrumpieron en la ciudad de Qalqilya, donde detuvieron a los exprisioneros Hassan Malhem y Arbokan Tabasia, cuya boda se había celebrado apenas dos días antes.
La oleada de arrestos se extendió también a cuatro jóvenes de la localidad de Jayus, al este.
En Nablus, las fuerzas asaltaron el barrio de Al Masakin Al Shaabiya y el campo de Askar, mientras que en Tammun, al sur de Tubas, fue detenido el joven Ahmad Alaa Bani Odeh.
Mientras, las fuerzas de ocupación allanaron la aldea de Imneizel en Masafer Yatta y detuvieron a los hermanos Sanad y Ali Harizat, al tiempo que las operaciones de registro se extendieron a las viviendas de vecinos en la localidad de Tuqu, al sureste de Belén, en medio de un intenso despliegue militar y medidas de registro destinadas a presionar a los ciudadanos palestinos en las distintas gobernaciones.
La tarde del domingo, colonos irrumpieron en la localidad de Kafal Haris, al norte de Salfit en Cisjordania, para realizar rituales talmúdicos en el interior de los santuarios islámicos.
También registraron incursiones repetidas de colonos, especialmente en sus lugares sagrados, bajo protección militar, incursiones que habitualmente van acompañadas de medidas de cierre de carreteras y restricciones de movimiento para la población palestina.
Agresiones contra cristianos durante la celebración del Sábado de Luz
Las fuerzas de ocupación agredieron a golpes y empujones a fieles cristianos durante la celebración de la ceremonia del Sábado de Luz en la Ciudad Vieja de Jerusalén ocupada.
Los ataques se concentraron en el interior de la iglesia de Santiago el Apóstol, adyacente a la iglesia del Santo Sepulcro, donde las fuerzas de ocupación forzaron a los fieles a abandonar el templo por la fuerza, en el marco del hostigamiento continuo al ejercicio de los ritos religiosos en la capital ocupada.
