Agencia Telesur •  Internacional •  13/02/2026

Argentina y la reforma laboral: datos claves de la precarización de la vida de los trabajadores

Argentina y la reforma laboral: datos claves de la precarización de la vida de los trabajadores

Tras la media sanción que recibió la ley de reforma laboral en el Senado, ahora el foco de atención será la Cámara de Diputados, donde se debatirá la propuesta libertaria que establece la modificación de las indemnizaciones, la eliminación de las horas extras, el debilitamiento de la negociación colectiva y la restricción del derecho a huelga.

Lo que el Gobierno de Javier Milei llama “modernización” es, en los hechos, más precarización. En este sentido, el oficialismo trabaja para que la discusión llegue al recinto a finales de la semana que viene, aunque cuenta con un poco más de margen de acción por la extensión del período de sesiones extraordinarias hasta el 28 de febrero.

Desde la plataforma Latfem valoran que «se trata de un proyecto redactado a medida de los grandes grupos económicos —que ven a los sindicatos y las leyes laborales como un obstáculo para las inversiones y el crecimiento económico—, que disminuye la protección para quienes tienen un empleo formal e ignora por completo la realidad de lxs trabajadorxs informales —unos 5,6 millones de personas, según datos del INDEC— y de la economía popular.

«En lugar de tender puentes hacia la formalidad, la propuesta del Gobierno libertario profundiza la desregulación y la precarización laboral», advierten.

¿Qué dice la ley que ajusta?

Cambios en Licencias por Accidentes/Enfermedad

Para licencias por enfermedad o accidentes no laborales, se reduce el pago del salario al 50 por ciento, si la ausencia se deriva de una actividad voluntaria riesgosa, o al 75 por ciento si no se deriva de una actividad voluntaria riesgosa.

La posición del Gobierno niega a los trabajadores. En este sentido, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger ha declarado que “si te lastimaste jugando al fútbol, tomaste una acción activa y el empleador no tiene nada que ver; en ese caso es el 50 por ciento”, disparó en este sentido justificando la medida como una herramienta para “reducir las licencias eternas” y combatir lo que denominó “abusos”, especialmente en las licencias psiquiátricas.

Vacaciones fuera de nómina

La base de cálculo excluye conceptos no mensuales como aguinaldo, vacaciones y bonos, y tiene un tope de tres veces el salario promedio del convenio colectivo.

Se introduce el concepto de «salario dinámico» para hablar de una flexibilización de las formas de pago, variables por productividad, rendimiento o resultados vía convenios u acuerdos ‘voluntarios’.

 Aún cuando parece flexible el régimen de vacaciones y se puedan fraccionar en períodos de siete días durante el año, este cambio podría dificultar el disfrute del descanso en la temporada de verano y afectar la coordinación con el calendario escolar y la vida familiar.

La protesta en juego. Cambios en el derecho a la organización de trabajadores

Las asambleas sindicales en el lugar de trabajo requieren autorización del empleador para horario y lugar; bloquear el trabajo de no adherentes se tipifica como infracción grave.

Esta medida frena la libertad sindical; se exige autorización previa del empleador y establece que el tiempo de asamblea no es remunerado.

Esto busca debilitar las herramientas sindicales y el disciplinamiento de los trabajadores, además de desmovilizar la lucha por los derechos laborales.

Robo a los bolsillos argentinos

La reforma laboral liberticida propone reemplazar el sistema actual de indemnizaciones por un Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo que permite que las empresas aporten el 3 por ciento del salario de sus trabajadorxs a un fondo que será utilizado para el pago de futuras indemnizaciones por despido.

La creación del FAL, similar al fondo de cese laboral creado por la Ley Bases, implicaría que el Estado deje de percibir contribuciones patronales para redirigirlos a cubrir el costo de los despidos. En la práctica, el Estado estaría financiando parte del costo de los despidos en el sector privado.

En este sentido sería, de acuerdo al “Fondo de cese obligatorio financiado 100 por ciento con recursos públicos. Sí, el Estado a cargo de pagar las indemnizaciones”.

Son miles de millones de dólares que se sacarían de la seguridad social, recursos que estaban destinados al pago de jubilaciones y pensiones.

Y algo muy peligroso: cualquiera que haya aportado al fondo de cese laboral podría despedir a un trabajador y, de esa forma, el despido injustificado sería mucho más frecuente.

¿Trabajar más horas para qué?

Se incorpora la figura del banco de horas, que permite a las empresas compensar jornadas laborales extendidas con descansos posteriores, en lugar de pagar el adicional por horas extras.

En un contexto donde el trabajo informal alcanza al 43,3 por ciento de la población económicamente activa, esta ley profundiza dicha informalidad.

Mujeres en mayor desventaja

En Argentina, las mujeres se encuentran en una desventaja estructural en el mundo laboral frente a los varones: hoy el desempleo alcanza al 8,5 por ciento de las mujeres y al 6,8 por ciento de los varones, mientras que la brecha de ingresos por género es del 29,5 por ciento y se amplía al 38 por ciento entre quienes trabajan en la informalidad.

Lejos de resolver esta desigualdad en el mundo del trabajo, la reforma laboral libertaria viene a profundizar esas desigualdades. 

Al corroborar esto, la periodista argentina especializada en género, Sol bajar declaró que “uno de los núcleos más regresivos es la flexibilización del tiempo de trabajo: banco de horas, negociación individual y compensación flexible de jornadas. En un país donde, según datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo elaborada por el INDEC, las mujeres realizan tres veces más trabajo no remunerado que los varones, estos esquemas no amplían libertades sino que castigan la disponibilidad limitada ya impuesta. El resultado es menos salario, menos previsibilidad y más expulsión del empleo formal para quienes no pueden adaptarse a jornadas variables o extensas, producto de una doble o hasta triple jornada laboral”.

La plataforma Latfem agregó que «la reforma golpea de lleno sobre los sectores más feminizados y precarizados de la economía, como los servicios, el comercio, los trabajos de cuidados y de casas particulares, donde la informalidad alcanza los niveles más altos: el 97,3 por ciento de las personas que trabajan en casas particulares son mujeres, el 77,7 por ciento trabaja en la informalidad y el 40 por ciento es el principal sostén económico de su hogar».


Javier Milei /