Agencia Telesur •  Internacional •  11/03/2026

Cerca de 150 soldados estadounidenses heridos por contraofensiva de Irán

El Pentágono admite el incremento de bajas en sus filas tras 10 días de contraofensiva iraní, mientras Teherán denuncia la censura informativa de Washington sobre el impacto real de la guerra.

Cerca de 150 soldados estadounidenses heridos por contraofensiva de Irán

En el marco de la escalada de tensiones en Asia Occidental, fuentes oficiales han revelado que al menos 150 soldados estadounidenses resultaron heridos durante los primeros diez días de ataques lanzados por la República Islámica de Irán contra bases militares nortamericanas. La cifra, que inicialmente fue ocultada por el Departamento de Defensa de EE.UU., pone en evidencia la magnitud de la respuesta de Teherán ante la agresión extranjera.

Aunque el Pentágono intentó sostener que solo ocho militares se encontraban en estado grave, un reciente informe de la agencia Reuters, citado por funcionarios bajo condición de anonimato, obligó a las autoridades estadounidenses a rectificar. Tras la presión, el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, admitió que cerca de 140 efectivos han sido afectados bajo la denominada Operación Furia Epica.

Desde el inicio de las hostilidades, Irán ha denunciado una sistemática campaña de censura por parte de la administración de Donald Trump para ocultar el costo humano de la guerra. Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, aseguró que las bajas estadounidenses podrían ser significativamente mayores, superando los 500 fallecidos en la primera etapa de los combates.

Por su parte, el Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) confirmó recientemente la muerte de ocho militares. Según el reporte oficial, seis de ellos perdieron la vida en un solo incidente en Kuwait, mientras que los restos de otros dos efectivos fueron recuperados de instalaciones atacadas por drones y misiles iraníes.

La respuesta de Irán surge tras la violenta campaña de bombardeos iniciada el pasado 28 de febrero por la alianza entre Estados Unidos e Israel, una agresión que segó la vida del líder supremo Ali Jamenei y de más de 1.330 personas en territorio persa, incluidas 171 niñas en la escuela primaria de Minab, al sur del país.

Esta agresión, denunciada por Teherán como una flagrante violación de su soberanía, desató la contraofensiva con misiles contra bases y activos estadounidenses en la región.

En este contexto de máxima tensión, Ali Larijani advirtió que cualquier intento de incursión terrestre enfrentará una resistencia feroz: Los valientes hijos del Imam Ruhollah Jomeini y el Imam Ali Jamenei te están esperando’, sentenció el funcionario iraní

Mientras el presidente Donald Trump no descarta el despliegue de más tropas en la región, la realidad en el terreno muestra una vulnerabilidad creciente de las bases estadounidenses. Teherán ha mantenido una contraofensiva sostenida con el uso de tecnología de misiles y drones, impactando puntos estratégicos en toda la región y desafiando la hegemonía militar de Washington.

El reporte de un aproximado de 150 soldados estadounidenses heridos tras apenas diez días de conflicto evidencia que la capacidad de respuesta de Irán ha superado las proyecciones de Washington. Mientras el Pentágono intenta gestionar el impacto político de estas bajas bajo una estricta censura, la realidad en el terreno confirma que la agresión imperialista enfrenta una resistencia decidida y capaz de impactar estratégicamente los activos militares de Estados Unidos en la región.


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