Díaz-Canel: Cuba amplía el uso de fuentes propias ante asfixia petrolera gringa
Consejo de Ministros aprobó directrices de un plan de medidas de contingencia, orientadas a enfrentar los intentos de estrangulamiento económico.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, abordó este jueves durante una comparecencia ante medios nacionales y extranjeros la compleja situación energética que atraviesa el país, la cual vinculó de forma explícita al endurecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos. Señaló que el país dispone de una estrategia para ampliar el uso de fuentes de energía propias y depender menos de las importaciones.
El jefe de Estado reveló que desde el pasado 3 de diciembre Cuba no recibe ni una sola gota de combustible, situación que impacta de manera transversal en la salud pública, la economía, el transporte, la generación eléctrica y la subsistencia cotidiana del país. Recordó que a inicios de diciembre pasado comenzó el bloqueo naval de EE.UU. contra Venezuela.
Díaz-Canel explicó que la intensificación de las presiones por la Casa Blanca genera un impacto psicológico deliberado, destinado a sembrar temor entre armadores, navieras y proveedores internacionales, como parte de una estrategia de asfixia económica. Agregó que el recrudecimiento del asedio estadounidense a las compras de combustibles confirma la validez de la estrategia aprobada por Cuba para garantizar soberanía energética.
Aseguró que el pueblo cubano puede tener la garantía de que el Gobierno trabaja para minimizar los efectos de esta agresión, afectar a la población lo menos posible y también permitir la reactivación de la economía.
Manifestó que Cuba no renuncia a recibir combustible. Es un derecho soberano, subrayó Díaz-Canel, quien añadió que la opción de rendición no existe y dejó claro que EE.UU. no tiene ningún derecho a imponer a la mayor de las Antillas y a terceros países su política de guerra económica.
➡️ Luego, agregó, comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela que ha impedido que barcos de ese país, incluso de otras naciones con combustible venezolano, lleguen a Cuba. pic.twitter.com/o1DKbzQ9x2
— Cubadebate (@cubadebatecu) February 5, 2026
Informó que el Consejo de Ministros aprobó directrices de un plan de medidas de contingencia, orientadas a enfrentar los intentos de estrangulamiento económico. Reconoció que serán necesarias restricciones temporales en el consumo y un mayor ahorro energético, pero enfatizó que no se trata de medidas permanentes, sino ajustadas a las condiciones reales del país, cuyos detalles serán explicados por los ministros competentes.
Destacó que la respuesta del Estado cubano se sustenta en una estrategia integral de transformación de la matriz energética, que incluye la recuperación de capacidad de generación eléctrica (se recuperaron más de 900 MW) el uso de fuentes propias, el incremento de las capacidades de almacenamiento afectadas tras el accidente en la base de supertanqueros de Matanzas, el aumento de la producción de crudo nacional, la generación eléctrica a partir de gas acompañante del petróleo (empresas Energas) y el desarrollo de una flota de buques propia.
En paralelo, comenzó la construcción de parques fotovoltaicos y se terminaron 49 durante 2025 (alrededor de 1.000 MW), lo que ayudó a reducir el déficit eléctrico durante el día. Generan el 38 por ciento de la energía que el país produce en ese momento, en circunstancias en que Cuba no ha podido contar durante varias semanas con la generación distribuida (motores de combustión) por falta de combustibles.
Detalló que se están instalando 5.000 sistemas fotovoltaicos de 2 KW cada uno en similar cantidad de viviendas que no estaban electrificadas y permitirá a Cuba llegar a 100 por ciento de electrificación.
Además, se están emplazando otros 5.000 sistemas fotovoltaicos en centros de servicios priorizados, como hogares maternos, hogares de ancianos, casas de abuelos, policlínicos, viviendas de niños en situación vulnerable y sucursales bancarias, entre otros.
Asimismo, se están entregando otros 10.000 sistemas fotovoltaicos a trabajadores de Educación y Salud, y se aplican condiciones arancelarias para adquirir estos sistemas y se desarrollan nuevas inversiones en capacidad de generación eólica.
El programa incluye incrementar la producción de gas acompañante de petróleo y suministrar gas manufacturado a 20.000 nuevos clientes en La Habana.
Recordó que ya en diciembre se realizaron pruebas exitosas para la refinación del crudo cubano y la obtención de derivados, así como la adquisición de motores capaces de asumir ese combustible.
Díaz-Canel subrayó que ninguna de estas acciones, por sí sola, resuelve el problema de manera inmediata, pero recalcó que la situación no es más grave gracias a los avances en el cambio de la matriz energética. La voluntad de resistir, recuperar y crear incluirá ampliar producciones de bienes y servicios a nivel local, adelantó.
Estas declaraciones se inscriben en un contexto de creciente ofensiva diplomática de Cuba en foros internacionales, donde ha denunciado de manera sistemática los impactos económicos, sociales y humanitarios del bloqueo estadounidense, vigente desde hace más de seis décadas y calificado por La Habana como una política de castigo colectivo contra su pueblo.
Las autoridades cubanas han insistido en que los efectos del bloqueo trascienden lo macroeconómico, afectando de manera directa el acceso a medicinas, combustibles, insumos médicos, tecnología, transporte y bienes básicos, con consecuencias palpables en la vida diaria de la población.
El presidente cuestionó las implicaciones humanas de esta política: “¿Qué significa impedir que llegue combustible a un país?”, preguntó, antes de señalar que se trata de una medida que afecta directamente la vida de millones de personas. No obstante, dejó claro que la opción de la rendición no existe y que Cuba no renuncia a su derecho soberano a recibir combustible.
En su informe más reciente ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla detalló que entre marzo de 2024 y febrero de 2025 los daños provocados por el bloqueo ascendieron a 7.556 millones de dólares, lo que representa un incremento del 49 % respecto al periodo anterior y confirma un endurecimiento permanente de la política de asfixia económica. Las pérdidas acumuladas superan ya los 170.677 millones de dólares, según cifras oficiales presentadas ante la ONU.
Cuba ha denunciado además que las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos violan el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas, calificándolas como formas de “guerra económica” orientadas a provocar un estallido social y desestabilizar el orden constitucional del país. Estas denuncias han ido acompañadas de acusaciones de presiones y amenazas a terceros Estados para debilitar el consenso internacional contra el bloqueo.
