Redacción •  Actualidad •  05/05/2023

La «Revuelta Escolar» vuelve a Cibeles con la salud como protagonista

  • Asociaciones de familias de distintos centros de la capital se concentran esta tarde en Cibeles en el marco de la campaña europea Streets for kids, con más de 500 citas en distintos países de Europa, y casi 100 en el nuestro.
  • A sus reclamaciones habituales relativas a la calidad del aire, al tráfico y la movilidad, se suma la urgente necesidad de adaptar climáticamente las escuelas y sus entornos.
  • La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) apoya un movimiento que ha conseguido sensibilizar a la opinión pública y a la clase política sobre la importancia de pacificar el tráfico a motor en los entornos escolares.
La «Revuelta Escolar» vuelve a Cibeles con la salud como protagonista

Madrid, 5 de mayo de 2023.Tras dos años de movilizaciones y los escasos avances en materia de pacificación de los entornos escolares de la ciudad de Madrid, la Revuelta escolar vuelve este primer viernes de mayo a Cibeles, a tres semanas de las elecciones, para recordar sus reivindicaciones a las y los candidatos, poniendo el foco en la salud de la comunidad educativa. “A pesar de toda la evidencia científica que conocemos respecto a los efectos de la contaminación en la salud, especialmente en la de nuestros peques, no se ha tomado en esta legislatura ni una sola medida efectiva para atajar este problema en los entornos escolares”, nos cuenta Yetta Aguado, madre de un colegio público de Madrid y portavoz del movimiento.

Justo en el día de ayer se dio a conocer el informe Calidad del aire en los entornos escolares (2023)realizado por Ecologistas en Acción en distintas ciudades y, en el caso de Madrid, tres de cada cuatro coles del estudio superan el límite anual legal actualmente vigente en la Unión Europea, 40 µg/m3, con algunos centros en los que llega a duplicarse esta cifra, y siendo este límite muy superior a los 10 µg/m3 que recomienda la OMS. Como ya sucediera en las mediciones llevadas a cabo en 2022, los dos centros con mayores niveles de contaminación siguen siendo aquellos ubicados próximos a grandes vías de acceso a la ciudad (A-42 y A-5), y junto a ellos pasan cada día cerca de 160.000 vehículos.

Desde las Asociaciones de familias insisten: “Conocemos medidas que están dando frutos en otras ciudades y llevamos tiempo demandando que se pongan en marcha aquí, sin éxito. Las School Streets de Londres, con cortes de tráfico a la entrada y salida de los centros escolares, han conseguido reducir un 23% la contaminación en aquellos centros donde se ha puesto en marcha, más de 500 por toda la ciudad”.

La salud de niñas y niños, así como la del profesorado y personal no docente de los centros educativos, también está siendo protagonista estas semanas por las temperaturas récord registradas en abril y las previsiones para lo que queda de curso. La antigüedad de los edificios, la falta de aislamiento térmico y años de abandono por parte de las distintas administraciones responsables “han convertido las aulas en hornos”, comenta María Peinado, madre de un centro público del distrito de Hortaleza. “En ellas se han llegado a medir temperaturas cercanas a los 40ºC a finales del curso pasado, muy por encima de los 27 de máxima que establece la legislación laboral”.

“Los patios escolares tampoco son espacios mucho más confortables”, añade. La falta de vegetación y otros elementos de sombra, y la presencia de grandes superficies de cemento, convierten estos espacios en auténticos patios-sartén, reproduciendo el efecto isla de calor de las ciudades.

Ante esta situación, la Consejería de Educación publicaba hace unos días su Plan de alerta y prevención frente a “olas de calor”, que, como ya sucediera con la COVID, traslada a los Centros la obligación de establecer su propio plan pero no los dota de presupuesto para poder llevar a cabo las mejoras necesarias, y en último extremo traslada el problema a las familias, proponiendo adelantar el horario de verano, con una hora lectiva menos que para muchas de ellas puede llegar a suponer un desembolso económico.

Instalación de toldos en exteriores y ventiladores en techo de las aulas; plantación de arbolado y otros elementos vegetales en una fecha adecuada que facilite su supervivencia; presencia de agua; aumento de la superficie natural en patios y entornos en detrimento de asfalto y cemento. Estas son algunas de las propuestas de las familias que consideran que deben formar parte de un plan a corto, medio y largo plazo, coordinado entre administraciones y dotado de presupuesto específico.

El propio Ayuntamiento de Madrid publicó en 2021 “Patios silvestres. Recomendaciones para el diseño de espacios exteriores en las escuelas infantiles” que, según las familias, “podría ser un buen punto de partida para abordar el problema de los patios de nuestros coles”.


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