China advierte contra toda injerencia extranjera en estrecho de Taiwán
China ha alertado que cualquier debilidad frente a las fuerzas separatistas de Taiwán y sus apoyos externos pondrá en riesgo la soberanía y la estabilidad regional.

Según el Ministerio de Defensa de China ha afirmado que las recientes maniobras militares en torno a la isla de Taiwán evidencian la firme determinación de Pekín de frenar las tendencias separatistas y hacer frente a cualquier intento de injerencia extranjera.
En este contexto, el portavoz del Ministerio de Defensa chino, Zhang Xiaogang, también ha explicado que los ejercicios, denominados “Misión de Justicia 2025” y llevados a cabo por el Comando del Teatro Oriental del Ejército Popular de Liberación, tuvieron como objetivo evaluar la capacidad de combate conjunto y la preparación militar ante escenarios de provocación.
Zhang ha subrayado que cualquier acción que cruce las líneas rojas relacionadas con la cuestión de Taiwán recibirá una respuesta firme, y advirtió que los intentos de obstaculizar la reunificación de China están condenados al fracaso.
Asimismo, ha enfatizado que Pekín valora la paz más que cualquier otro actor en la región, pero recalcó que no permitirá que el concepto de paz sea utilizado como pretexto para limitar su derecho a enfrentar actividades separatistas.
En este contexto, el portavoz chino ha instado a los gobiernos y organizaciones extranjeras a respetar el principio de “una sola China” y a cesar el respaldo a los movimientos independentistas en Taiwán.
China ha reiterado que continuará reforzando su preparación defensiva y que sus fuerzas armadas están listas para responder a cualquier intento separatista, derrotar la injerencia externa y salvaguardar la soberanía y la integridad territorial del país.
Las declaraciones se producen tras el inicio, el pasado 29 de diciembre, de amplios ejercicios militares alrededor de Taiwán, que incluyeron el despliegue de buques de guerra y disparos con munición real de largo alcance, calificados por Pekín como una advertencia seria a los separatistas y a las potencias intervencionistas.
Algunos países occidentales y la Unión Europea criticaron las maniobras, calificándolas de factor de tensión regional, postura que China rechazó por considerarla hipócrita y una tergiversación de sus acciones defensivas legítimas.
China ha reiterado en múltiples ocasiones que la cuestión de Taiwán es el asunto más sensible y crucial en sus vínculos con Estados Unidos, y se ha opuesto abiertamente a los intentos de Washington de reforzar el apoyo a las fuerzas taiwanesas. Pekín ha advertido asimismo que adoptará “todas las medidas necesarias para defender firmemente su soberanía nacional y su integridad territorial”.
