Comunicado de la FRAVM ante el neofascismo que asoma

17/01/2019

La irrupción de la ultraderecha en el panorama político y mediático, hasta alcanzar un espacio parlamentario en Andalucía, no ha dejado indiferente a nadie, al movimiento vecinal tampoco.

Sorprende e indigna a partes iguales, que los herederos de la dictadura franquista hayan podido calar en la opinión pública, hasta salir de su ostracismo marginal.

Que los discursos neofascistas, caracterizados por sus postulados racistas, machistas, misóginos, xenófobos y homófobos, puedan ser elegidos como sustitutos del resto de opciones políticas parlamentarias, ya sea por convencimiento o como voto de castigo, debe hacernos pensar, al conjunto de la sociedad, en nuestros errores, no sólo en los de la clase política.

Debemos preguntarnos qué estamos haciendo mal y/o qué estamos dejando de hacer para que haya personas que, ante la frustración por la pérdida de estatus sufrido en esta eterna crisis económica, hayan aparcado valores sociales esenciales para abrazar los que proponen estos funestos salvapatrias.

Ante este panorama, hoy más que nunca, las asociaciones vecinales defendemos y decimos alto y claro que nuestros barrios y sus calles deben ser lugares alegres de encuentro y solidaridad, frente a quienes nos quieren en casa, tristes y atemorizados.

Que la Igualdad es un derecho irrenunciable e impostergable, porque las mujeres y el resto de colectivos desfavorecidos, no deben ni pueden esperar más para hacer efectivos todos sus derechos.

Que en España el machismo mata y que por ello no puede haber excusas, trabas ni remilgos para acabar con esta lacra feminicida que arruina familias, barrios y municipios enteros.

Que deseamos y soñamos vecindarios mixtos, plurales, heterogéneos, donde al diferente se le asuma sin cuestionamientos ni recelos, porque aquí no sobra nadie, nadie es prescindible.

Que queremos barrios dignos, limpios, seguros, habitables, sostenibles, respirables, con servicios y equipamientos públicos suficientes y adecuados a las necesidades de los vecindarios y que exigimos a todos los gobiernos, municipales, regional y estatal, medidas concretas y urgentes para conseguirlo, desde un funcionamiento institucional legal, transparente, participativo y democrático. Pero que cualquier falta, deficiencia o retraso en este sentido no puede ser utilizado por nadie como excusa o justificación para renunciar a los valores del bien común y optar por derroteros intolerantes, excluyentes, supremacistas, discriminatorios y totalitarios.

Por todo ello, la FRAVM rechaza cualquier posicionamiento partidista que proponga políticas machistas, insolidarias, racistas, xenófobas, homófobas, clasistas, discriminatorias o de cualquier tipo que vayan en contra de los logros sociales que hemos conquistado con gran esfuerzo en todos estos años. Invitamos a los partidos políticos con representación institucional a apartarse de cualquier posibilidad de diálogo, acuerdo o pacto con aquellos partidos que opten por dichas políticas.

Nos comprometemos a no establecer ningún tipo de interlocución ni alcanzar acuerdo alguno para las próximas elecciones con los partidos neofascistas, invitando a nuestras asociaciones federadas a seguir esta línea de diálogo cero con los intolerantes.

Nos comprometemos, igualmente, a cooperar con otras entidades sociales en contra de las políticas ultramontanas que amenazan con alcanzar las instituciones, explorando alternativas de acción social solidarias, feministas, ecologistas, integradoras e igualitarias.

La opinión del autor no coincide necesariamente con la de TerceraInformación