Luismi Uharte •  Opinión • 08/08/2016

Carlos Alzugaray, diplomático cubano: «El bloqueo es una presa con una brecha que cada vez va a más»

Carlos Alzugaray, diplomático cubano: «El bloqueo es una presa con una brecha que cada vez va a más»
Desde La Habana / Resumen Latinoamericano
 
Carlos Alzugaray es una de las voces cubanas más autorizadas para abordar la relación histórica entre Washington y La Habana. Exembajador y diplomático de larga trayectoria, es profesor universitario, analista y experto en las relaciones Cuba-EEUU.

Tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EEUU a fines de 2014, la visita en marzo del presidente estadounidense, Barack Obama, a Cuba se convirtió en un hito histórico. ¿Cuales han sido sus efectos más relevantes?

La visita de Obama tenía tres objetivos prioritarios. Por un lado, consolidar la relación abierta con el Gobierno cubano. Por otro, materializar una operación de marketing público, como ha hecho Obama en otros lugares, pretendiendo transmitir ante la sociedad cubana que ahora EEUU es ‘very nice’. En tercer lugar, utilizar la política hacia Cuba como uno de los símbolos de la nueva praxis del Gobierno estadounidense ante el mundo, que se sintetizaría en: ‘somos capaces de resolver el problema con Cuba y con otros países’.

Paralelamente, Obama tenía que mandar un mensaje a su opinión pública de que lo que estaba haciendo iba a dar resultados y demostrar que no estaba cediendo ante Raúl Castro. El discurso de Obama no estaba solo destinado a los cubanos, sino a tres públicos: a Cuba, a los aliados de EEUU y a la opinión pública norteamericana.

Ha mencionado los réditos obtenidos por el Gobierno de Obama de esta visita, pero ¿cuáles fueron las ganancias para el Ejecutivo cubano?

Para Cuba, la normalización de relaciones es un objetivo estratégico y la visita de Obama consolida un proceso que continúa su curso. Las negociaciones que se estaban dando en diversas áreas (medioambiente, seguridad…) se han fortalecido.

Por otro lado, la gran ventaja para Cuba es económica, y esto se traduce en aspectos tan trascendentales como el acceso a créditos, el aumento del turismo (uno de nuestros principales sectores económicos), la mejor imagen internacional. Ser un país bloqueado por la principal potencia del mundo hace que mucha gente tenga miedo y no se atreva a comerciar con Cuba. Ahora se están moviendo países europeos de la talla de Francia, España y otros que antes tenían muchos recelos.

De cualquier manera, la supuesta ganancia en el plano económico parece mutua vista la posición de ciertos grupos económicos estadounidenses…

Efectivamente, el interés económico de EEUU es conocido y lo más destacado de la visita fue que con Obama llegó un importante grupo de empresarios (principalmente cubano-americanos) con los que hubo un encuentro de negocios. En un primer momento querían que fuera solo con nuestras empresas privadas pero finalmente tuvieron que acceder a que participaran también nuestras empresas estatales.

Esta nueva estrategia de EEUU no oculta, sin embargo, que mantiene su objetivo histórico de someter a Cuba, aunque en este caso por una vía menos agresiva. ¿Hasta qué punto pueden tener éxito?

En primera instancia hay que volver a subrayar por enésima vez que EEUU se vio obligado a cambiar su política porque su estrategia histórica fracasó, ya que la resistencia de Cuba dio frutos. Por otro lado, creo que la política del Gobierno estadounidense hacia Cuba es ‘un blanco en movimiento’, se va adaptando. Hay diversas perspectivas y una es la que yo llamo, parafraseando una canción de Roberta Flack, la de ‘killing me softly…’ (‘mátame suavemente’). Hay un grupo que plantea el ‘beso de la muerte’, con el que lograrán el cambio de régimen por la vía del acercamiento a Cuba.

Personalmente considero que esa apuesta no tiene recorrido. Obviamente, plantea grandes desafíos pero hay que tener claro que la sociedad cubana ha cambiado. Si EEUU logró dominar a Cuba hace un siglo fue porque tuvo aliados importantes dentro de la isla y hoy no aparecen por ningún lado. Hay alguno, pero la situación previa a la revolución no se va a dar.

Hay otros sectores que plantean que lo importante no es cambiar el régimen sino conseguir que el país dé garantías para invertir y que tenga un comportamiento a nivel internacional más moderado (a diferencia de lo que pudo ser en las décadas de los 60 a los 80). Esta perspectiva parece mucho más sensata.

La crisis en Venezuela está afectando a la economía cubana. Algunos analistas han establecido comparaciones con la URSS y advierten del fuerte impacto si el Gobierno bolivariano cae. ¿Qué previsiones puede hacer al respecto?

En primer lugar, no creo que en Venezuela se vaya a producir un colapso. Pero si ocurriera y entrara la derecha, no va a poder cambiar la relación de manera brusca. Nuestra relación es de beneficio mutuo, ya que Cuba aprovecha precios favorables del petróleo, pero para Venezuela también es favorable la presencia de los médicos cubanos porque no podría sustituirlos con venezolanos. Por otro lado, nosotros no tenemos la dependencia que teníamos con la URSS, con la que si había un subsidio de miles de millones de dólares y una relación comercial que lo abarcaba todo (exportación de azúcar, importación de petróleo y alimentos). Hoy Cuba tiene una posición internacional más diversificada. Es un error comparar el nivel de dependencia con Venezuela y con la URSS.

Brasil ha sido también en los últimos años un socio importante para Cuba. ¿Cómo ha afectado el reciente golpe contra la presidenta Rousseff y el PT, teniendo en cuenta que este país está siendo clave en la construcción del proyecto estratégico del puerto del Mariel?

La relación con Brasil es buena desde la época de Fernando Henrique Cardoso en los 90. En este país no hay fuerzas políticas tan anticubanas como en Venezuela. Además, los negocios entre Cuba y Brasil no solo se restringen a lo estatal sino que hay importantes empresas privadas brasileñas que tienen presencia en Cuba.

Aunque no hay duda de que la situación en Brasil y el retroceso general de los gobiernos progresistas nos perjudica. Sin embargo, Cuba se ha sabido mover con todas las fuerzas políticas de la región. Por ejemplo, con Macri en Argentina no se ha producido un deterioro en la relación.

La negociación en La Habana entre el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC es otro hito que sitúa al país en el centro del tablero latinoamericano y mundial. ¿Cuáles son los efectos para Cuba?

Cuba está demostrando su capacidad como facilitador en el mundo, que puede tener diálogo político con fuerzas muy diversas. Que se esté desarrollando en La Habana un proceso tan trascendental para todo el continente es uno de los grandes éxitos de la diplomacia cubana. Un éxito que viene de atrás porque no hay que olvidar que esto empezó con Fidel (Castro). Además, el papel garante de Cuba está sirviendo para mejorar nuestra imagen incluso ante la opinión pública de EEUU.

Hoy día todo el mundo tiene una actitud positiva hacia Cuba, incluso entre los gobiernos que se ubican en posiciones lejanas como el de Santos en Colombia, o el de Peña Nieto en México.

Las elecciones presidenciales en EEUU están cerca y no es descartable un triunfo del republicano Donald Trump. ¿Qué impacto podría tener en el actual proceso de negociación y normalización?

Si observamos el campo republicano vemos que Trump no es el que se ha manifestado con más beligerancia contra Cuba. De hecho, otros precandidatos como Ted Cruz, Marcos Rubio y Jeff Bush tenían posiciones mucho más agresivas contra nuestro país. Hay un signo de interrogación respecto a cómo gobernará Trump: como un populista que mete miedo o como un hombre de negocios inteligente. No creo que la derecha cubanoamericana vea en Trump un aliado claro, pero, de cualquier manera, es una incógnita.

En cuanto a Hillary Clinton, tiene vínculos con la derecha cubanoamericana, pero a su vez está comprometida con la política exterior de Obama y creo que mantendría la misma línea.

La disputa interna en el poder legislativo estadounidense respecto al bloqueo contra Cuba continúa. ¿Cuál es el tema más destacado en estos momentos?

Lo más reciente es la disputa en torno a dos enmiendas importantes para flexibilizar el bloqueo a Cuba. Una de ellas levantaría la prohibición de viajar a Cuba y la otra permitiría que el país pudiera comprar a crédito alimentos a EEUU, ya que seguimos pagando por anticipado, lo cual dificulta mucho el proceso. El argumento para bloquear el crédito es que Cuba estaba en la lista de países terroristas, pero como ya salimos de esa lista la excusa desapareció.

El lobby cubanoamericano está presionando cada vez más para que las enmiendas no lleguen al pleno de las cámaras, porque sienten que las fuerzas antibloqueo tienen cada vez más peso y sospechan que disponen de los votos suficientes para aprobarlas. Cualquier día de estos amanecemos con la aprobación de la enmienda para viajar libremente a Cuba. Esto supondría el inicio del fin del bloqueo.

Otro de los temas más recientes y sorprendentes es la llegada de inversión estadounidense en el sector del turismo. Esto es un salto cualitativo…

En julio se abrió el hotel Four Points bajo administración de Sheraton. Será como el modelo del Meliá Cohíba, es decir, lo administra una empresa extranjera, en este caso estadounidense, y la propiedad es 100% cubana, concretamente una empresa de las FAR (Fuerzas Armadas Revolucionarias).

Se cruzó el Rubicón. Imagínate el bloqueo como una gran pared de una presa, a la que se la abrió un hueco que con el paso del agua cada vez se va expandiendo más. Yo hace dos meses decía que el bloqueo era el elefante en el cuarto y hoy el elefante está saliendo del cuarto.

RUBICÓN

«Cualquier día amanecemos con que EEUU levanta la prohibición para viajar libremente a Cuba. Eso sería el inicio del fin del bloqueo»

ILUSOS

«Algunos sueñan con que lograrán el cambio de régimen con el acercamiento a Cuba, pero la sociedad cubana ha cambiado; no es la de hace 100 años»

VENEZUELA

«No se puede comparar la dependencia con Venezuela y con la URSS. Tenemos relaciones más diversificadas»

COLOMBIA

«Que se esté llevando a cabo aquí un proceso tan trascendental para todo el continente es un gran éxito para Cuba»

 


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