Santos y pecadores •  23/03/2026

CIEGOS

CIEGOS

Decía el entrañable sociólogo, filósofo e intelectual argentino, Horacio González, que «pertenecer a una comunidad es un síntoma de libertad, no es una obligación».

El otro día, leía una publicación de un escritor y periodista argentino radicado en Barcelona desde hace veinte años. Y él contaba, o, mejor dicho, escribía, que se ha cansado de golpear puertas en todo tipo de medios para trabajar en su oficio. El único diario que le abrió una puerta fue un diario catalogado de derecha; sin embargo, él hace su trabajo comentando libros y en nada influye la orientación editorial del medio. El escritor, por cierto, está lejos de ser de derecha y de vivir del periodismo.

Y a propósito de esto, pensaba, que muchas veces los lugares son esas puertas cerradas donde pocos se detienen a mirarte, y menos, a invitarte. Esas puertas cerradas son un espejo de esos lugares.

Lógicamente, es más fácil para aquellos a los que alguien, alguna vez, aunque sea una única vez, les dio una oportunidad, les abrió una puerta, los presentó en algún sitio.

Me viene la imagen de ciudades con candados. Ciudades con jerarquías, apellidos, lenguas, postureo, exitosos y reconocidos. Entonces me pregunto por las voces que no se oyen y las miradas invisibles en esas ciudades. Personas que también pagan impuestos, servicios, o ni siquiera; a lo mejor no tienen a dónde ir. Y esas voces nunca tienen un lugar en algún medio de comunicación, porque no son llamados al interés general; salvo cuando fallecen de frío, o de calor, o simplemente se mueren debajo de un temporal. El periodismo de aquí en donde vivo no se ocupa de ellos.

Dicen algunos que se debe insistir, darse a conocer, pero, ¿habrá que salir a la calle con una bandera?, ¿habrá que arrodillarse ante puertas rigurosamente vigiladas?, ¿habrá que lamer el culo de algún funcionario o funcionaria?, ¿o de algún político en campaña?

¿Cómo hacerse visible si hasta más de un inmigrante se mimetiza con esa categorización que excluye y actúa como tal?

Recuerdo cuando hace un par de años le escribí a un argentino que hace un taller de radio en la ciudad en donde vivo, para conocer qué hacía, qué ofrecía, saber si tenía una grilla con programas, y nada. Al año, le escribí otra vez, pero nada. El tipo hace comunicación, pero no se comunica, ni responde. Lo mismo pasa en otros rubros de la cultura. Muchas editoriales, a las que les he escrito para consultar algo, nunca han respondido, y eso que trabajan con la palabra. Sin embargo, otras sí han respondido y con buena predisposición.

Alguien que no viene al caso, me dijo, a propósito de esto de las editoriales, que tenga en cuenta que reciben decenas de preguntas y manuscritos, y que no pueden responder a todos; y me pareció muy pobre ese argumento porque es como si alguien que trabaja en atención al cliente, y le saludan todo el día, llegara al momento en que mira para otro lado y deja de responder. En fin, una justificación absurda.

Tal vez piense de manera incorrecta, pero quizás están más preocupados por cuidar su quintita, o no les interese ser enlace o puente, no vaya a ser cosa que aparezca alguien y les haga sombra, o se compare la producción de uno u otro, no sé; cosas a las que el neoliberalismo nos ha acostumbrado y que se naturalizan; formas de proceder de parte de quienes, aun llamándose progresistas, o de izquierdas, no pueden evitar.

Entiendo entonces que no sea motivo de vergüenza trabajar, entre otras cosas, como lo hace el escritor y periodista argentino en Barcelona, para un diario considerado de derecha.

Al final, lo que cuenta es la dignidad y honestidad del trabajo que uno realiza porque, como decía uno por ahí, dime de qué presumes y te diré de qué careces.

Y, por cierto, hay muchos que se han comprado el personaje.

Valencia, marzo 2023


Santos y pecadores / 

Escritor y radio apasionado argentino / español: En 1989 comienza una experiencia comunicacional en Radio Nacional Esquel, Patagonia, Argentina, por lo cual es convocado por la Dirección Municipal de esa ciudad para realizar trabajos de prensa y difusión. A partir de 1992, en Buenos Aires, comienza el programa de radio "SANTOS Y PECADORES "que se extenderá en el tiempo hasta 2018. Allí vincula las letras con las entrevistas, convoca a importantes músicos, historiadores, artistas y vuelca periodísticamente todas esas experiencias en lo que se denomina "radio arte". Con una fuerte impronta en los derechos humanos, colabora para el periódico Madres de Plaza de Mayo, organismo mundialmente conocido. La poesía ha sido siempre la forma de encarar los proyectos comunicacionales, anclando las temáticas en cuestiones marcadas por sucesos históricos y también atemporales. Su trabajo comunicacional le ha valido algunos premios y varios reconocimientos. En 2005, la Editorial Dunken edita "La gran apuesta", antología poética donde participa con el texto "Mapuche". En 2020, Ediciones La Esfera Cultural (España) edita "El club de los relatores" donde participa con el texto "Un árbol gigante" siendo premiado entre más de seiscientos participantes. En 2021 gana el segundo puesto en el Concurso Relatos de Otoño que organiza Ediciones Embrujo, por lo que su relato "Viento de octubre" forma parte de la antología "Flor de Otoño y otros relatos" editada en el mismo año. En 2022, forma parte del Libro editado por la Falla Sant Nicolau Mosquit de Gandia, titulado "Construim" con el poema "Tierra removida", traducido al valenciano. También, en 2022, es seleccionado para participar de una antología como resultado del Fallo del III Certamen Literario de Relato y Poesía, organizado por el Ayuntamiento de Encinas Reales, Córdoba, Andalucía con su poema "Hoja en blanco". Es director de contenidos en su sitio, "Periodismo en Cronopia" En 2024, la editorial Diversidad Literaria de Madrid, selecciona su poema "Hallazgo" para formar parte de la antología poética "Versos en el aire". También en 2024, su texto "Manguchis, confesiones de invierno", es seleccionado para formar parte de una antología literaria digital en Buenos Aires, dedicada a la obra del grupo musical de folk, SUI GENERIS. Actualmente reside en la Comunidad Valenciana.
Primer año en España A un año de varias fotos: abrazos, lágrimas, miedos, incertidumbre, canciones, porvenir, un avión en Ezeiza rumbo a Madrid, un sol radiante. Qué rápido pasamos por el tiempo. En estos días la red me recuerda últimos brindis, palabras con significado profundo, sonrisas, regalos, buenos deseos. No somos originales; el mundo está hecho de adioses y bienvenidas. Cuando uno se aleja, invariablemente algo sepulta y, a la vez, algo siembra. Toda evocación conlleva cierta nostalgia y la rara sensación de observar con el zoom de la mirada que permite discriminar lo bueno, lo malo y lo feo de cada sitio, de cada época, de cada persona, pero también, permite reflexionar sobre las propias sombras, los propios demonios y hacer de la distancia una experiencia de búsqueda y aprendizaje.