Rómulo Pardo Silva

La entretención diaria a partir de pequeñas actuaciones de políticos

Muchos en la izquierda del sistema la tienen el hábito. Seguir, buscar, disfrutar y analizar seriamente lo que dicen parlamentarios, partidos, ministros, rompiendo la monotonía sistémica de la semana, el mes, el años, los años.

Dijo un garabato… calificó de tal aquello… encaró a ése… le enrostraron que hace años apoyó… cae la mesa de la cámara… colocó a un pariente en el ministerio…

Es un juego que termina en nada. Pero gusta.

Lo estructural desaparece, se sigue sin alternativa al colapso ecológico, nuclear, climático… Son cosas que pasan.

Dos bloques opuestos iguales de conservadores del sistema

Los grandes medios crean la imagen de una Venezuela aislada. Ocultan algo importante para la comprensión de la actualidad. Hay dos bandos políticos mundiales.

El chavismo de Maduro es miembro bienvenido de uno de ellos.

Un partido es el de los grandes magnates de Estados Unidos, seguido por sus socios patronales occidentales y los gobiernos empresariales de países en desarrollo. Los golpistas de Lima.

Tres consecuencias actuales de la civilización de los empresarios

El modo de vida consumista basado en la explotación exponencial de recursos naturales colapsará por agotamiento, de petróleo, minerales, peces, tierras para el cultivo, escasez de agua…

Es el futuro menos dramático, violento, lleno de sacrificios, pero sostenible gracias a los recursos renovables y a una nueva organización humana posible.

Las otras dos son amenazas por completo trágicas.

La calificación parcial de fascismo oculta que el sistema completo es siempre violento

Decir que cierto sector empresarial es fascista legitima indirectamente una civilización de capitalistas ‘no fascistas’.

Lo normal y general en los países es que actúen capitalistas políticos ejerciendo su necesaria violencia intrínseca.

Condenar solo uno de sus recursos como algo extraordinario, brutal, criminal, cínico, ‘fascista’, es aceptar como válida la violencia empresarial diaria, patronal, democrática, constitucional… el sello de su civilización.

Seguirá aumentando la temperatura terrestre

De hecho fue la decisión en la reunión de la COP24 en Katowice, Polonia.  

Lo urgente para la vida en la Tierra, reducir la quema de combustibles fósiles, no se hará.

Los empresarios y sus políticos optan por el crecimiento económico, el modo de vida consumista. Continuar la civilización de negocios.

No se dice con franqueza. Menos uso del petróleo, el carbón, el gas, es paralizar barcos, aviones, autos, reducir la energía eléctrica a fábricas… Menos ganancias para los dueños, cesantía desatada, empobrecimiento de miles de millones de personas.

Ni izquierda o derecha: cambio obligado de civilización

Sectores de la llamada izquierda tienen un discurso paralelo que contesta a la época de los empresarios.

Fascismo, neoliberalismo, populismo, internacionalismo, feminismo, pobreza, igualdad, ecologismo… son palabras en su discurso.

Cada una real, válida, pero limitada a un continuismo de producción-extractivismo-agotamiento-crecimiento-consumismo… es decir adherida al programa para el colapso.

El G 20- Buenos Aires

La reunión de mandatarios en Argentina es la expresión de la confusa era productivista armada.

Todos los presentes buscan crecimiento nacional para quienes consumen más que los miles de millones de pobres.

Estados Unidos no se suma al Acuerdo contra el cambio climático de Paris mientras los sí firmantes el año pasado aumentaron la cantidad de CO2 en la atmósfera.

La reunión de Trump y Putin acordada no se hizo por la incursión de los buques ucranianos que los rusos apresaron.

Otro crimen en el Wallmapu

Carabinero dio muerte a un joven mapuche. Camilo Catrillanca.

Iba en un tractor con un adolescente por un camino estrecho a la luz del día desarmado, el policía le disparó al menos cinco balas que perforaron el acero y otra que dio en su cabeza por la espalda. Odio. Después se torturó al testigo y se rompió la memoria de la cámara.

Los policías armados del Estado en el lugar tenían preparación con militares antiguerrilleros de Colombia, el país de los falsos positivos.

El consumismo y el colapso de la civilización

El consumismo es la peor de las adicciones por el daño al planeta y la violencia que realizan sus impulsores, los empresarios.

Es tan institucional que se lo hecho benéfico, legal y socialmente normal y deseable.

En la historia ha estado largo tiempo. El robo de tierras y trabajo indígena de los europeos durante la conquista de América fue por consumo.

Pero nunca fue antes tan masivo y final para el futuro en la Tierra.

Pasado y presente + futuro de civilización

El hombre y la mujer libre de anuncios comerciales, redes estrechas de familia, programas de entretenciones y viajes… puede pensar su país y el mundo en tres planos de tiempo: lo que se sabe pasó, lo que ocurre ahora y la integración de ambos que da señales sobre la realidad en una o más generaciones hacia adelante.

Hay personas concentradas en la historia del siglo 20; personas analistas de las miles de informaciones actuales; y otras, muchas menos, buscando respuestas para un porvenir algo distante.

Hubo revoluciones en el siglo pasado…

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