El Sindicat de Llogateres denuncia la aprobación de 60.000 desahucios en el Congreso
- El sindicato denuncia que PP, Vox y Junts se posicionan junto a los propietarios rentistas y acusa al Gobierno de no atajar el problema.

El fracaso del llamado ‘Decreto Omnibús’ el pasado martes ha abocado a 60.000 familias a un inminente desahucio. Una realidad que el Sindicat de Llogateres ha denunciado en un momento de crisis de vivienda sin precedentes dado el aumento de los precios de alquiler.
«El mensaje del Congreso está claro: la vivienda es un negocio, no un derecho. Y están dispuestos a defender este negocio aunque el coste sean 60.000 sentencias de desahucio y un invierno de fallecidos en la calle», han denunciado desde la organización en un comunicado.
El Sindicat ha apuntado directamente a la responsabilidad de los grupos parlamentarios PP, Vox y Junts por su voto, apuntando que se han «posicionado abiertamente junto al rentismo, escogiendo reforzar el negocio de la patronal inmobiliaria».
En este sentido, han destacado el voto de Junts como «especialmente grave», dado que Cataluña continua siendo el territorio que lidera el número de desahucios.
«Su voto en contra de la renovación de esa moratoria deja claro que actúan como secuaces de la patronal inmobiliaria y de los grandes propietarios. Además, con ese voto en contra también han impedido la actualización de las pensiones en un contexto de empobrecimiento constante de la población», han apuntado.
Sin embargo, también han dirigido críticas contra el Gobierno, apuntando que «durante los últimos 6 años ha sido incapaz de mejorar mínimamente las condiciones de quien vivimos de alquiler». «En lugar de impulsar políticas contundentes y firmes contra el negocio de la vivienda, el Gobierno sigue esquivando lo urgente: proteger a las inquilinos», han señalado.
En este sentido, han apuntado a la posibilidad de decretar alquileres indefinidos, en línea con las medidas adoptadas en Reino Unido.
Ante esta situación, la organización ha destacado la importancia de los sindicatos de inquilinos, como «clave para proteger el derecho a la vivienda».
«Somos nosotros las que detenemos los desahucios que ellos decían haber detenido y que ahora dejan caer. Somos nosotros las que luchamos contra las expulsiones y los desahucios invisibles quedándonos en casa mientras ellos siguen rechazando las prórrogas. Y, una vez más, seremos nosotros las que nos defenderemos del rendismo frente a esta emergencia habitacional», han apuntado.
