Sindicat de llogateres •  Vivienda •  09/04/2026

Vecinas de seis bloques afectados por la compra especulativa irrumpen en la junta de accionistas de Renta Corporación

  • Las participantes han entregado una carta a los accionistas exigiendo la renovación de sus contratos de alquiler, especialmente en riesgo tras quedar desprotegidos por el decreto de prórrogas obligatorias.
Vecinas de seis bloques afectados por la compra especulativa irrumpen en la junta de accionistas de Renta Corporación

Esta mañana, una setentena de personas ha protestado ante el hotel Balmoral, en la Via Augusta de Barcelona, donde se celebraba la junta de accionistas de Renta Corporación. Además, un pequeño grupo avanzado de personas ha entrado en el interior del edificio para dirigirse directamente a los asistentes.

Los vecinos que han protagonizado esta acción son, principalmente, afectados por las prácticas especulativas de Second House, empresa encabezada por Elena Hernández de Cabanyes, que también forma parte del entramado de Renta Corporación. El modelo de negocio de Second House, controlada por la familia Hernández de Cabanyes, es el flipping, una modalidad de compra especulativa: comprar bloques enteros de inmuebles, expulsar a la gente que vive en ellos, hacer reformas para aumentar el valor de los pisos y venderlos con el precio inflado.

Ya hay al menos tres bloques de esta empresa organizados con el movimiento por la vivienda: Calle Tapioles, 15, Calle Cortines, 10 y Calle Salou, 7. Además, también se han sumado vecinos de dos bloques propiedad de Vivenio, empresa que también forma parte del entramado de Renta Corporación y que también están afectados por prácticas especulativas similares.

Desprotección ante el decreto de prórrogas
En muchos casos, son vecinos especialmente necesitados de una renovación, ya que han quedado desprotegidos por el decreto de prórrogas obligatorias aprobado por el gobierno central este mes de marzo. Concretamente, debido al modelo de negocio centrado en vaciar los pisos, la empresa ya acumulaba desde hacía meses casos de no renovación de los contratos.

Esto provoca que muchos vecinos amenazados de expulsión ya tuvieran el contrato finalizado antes de la aprobación del decreto, hecho que los sitúa en un vacío legal donde no tienen derecho a pedir la prórroga de dos años recientemente aprobada. Es el caso, por ejemplo, de varias vecinas de la calle Salou que llevan décadas viviendo allí y ahora ya han sido demandadas por finalización de contrato.

Exigen una negociación para renovar los contratos
En el interior del edificio del hotel Balmoral, algunas vecinas han exigido de viva voz a los accionistas que detuvieran sus prácticas especulativas y han entregado una carta a los asistentes. La misiva exige una negociación para la renovación de los contratos y explica que esta acción se ha hecho necesaria ante el caso omiso que las empresas de este entramado han hecho, hasta ahora, a las demandas de los inquilinos organizados cuando han solicitado una negociación por otras vías.

La acción ha contado con el apoyo y la organización del Sindicat de Llogateres, el Grup d’Habitatge de Sants y el Sindicat de Barri del Poble-Sec.


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