La UE, señalada por favorecer a quienes dañan el medio ambiente
- Los líderes de la Unión Europea se reúnen para hablar de “competitividad”, bajo la presión del mayor ‘lobby’ empresarial europeo.
- Ecologistas en Acción denuncia que se está utilizando este concepto como excusa para debilitar la protección de las personas y de la naturaleza.

El presidente del Consejo Europeo, António Costa, reúne hoy en un retiro informal, en un castillo cercano a Bruselas, a los jefes de Estado y de Gobierno de la UE. El encuentro tiene como objetivo debatir sobre la competitividad de la Unión.
La reunión se celebra en el momento en el que se han anunciado numerosas propuestas legislativas para reducir la protección ambiental, social y de salud de la población europea. Ya hay aprobados o en tramitación nueve paquetes de recortes a la legislación que protege el medio ambiente y la salud de las personas. Ecologistas en Acción se suma a las principales organizaciones ambientales europeas para denunciar que, con estas acciones, la UE está favoreciendo a las empresas más contaminantes en detrimento de los derechos, la seguridad y la calidad de vida de la ciudadanía.
“Llevamos un año de recortes en las normas ambientales. Las instituciones europeas están debilitando leyes que costaron muchos años y esfuerzo aprobar. Estas decisiones benefician a las grandes empresas, a menudo por encima de la salud de las personas, como en el caso de la regulación de sustancias tóxicas”, ha señalado Erika González Briz coordinadora de Ecologistas en Acción. Este encuentro estará fuertemente condicionado por la presencia de los principales lobbies empresariales de Europa (BusinessEurope), aquellas corporaciones más interesadas en acabar con la regulación que protege a las personas y al medio ambiente, según han señalado las organizaciones ambientales en Bruselas.
La coalición europea Hands Off Nature (“Quitad vuestras manos de la naturaleza”), formada por varias organizaciones europeas, entre las que se cuenta Ecologistas en Acción, considera que esta deriva de desregulación ambiental no responde a las preocupaciones reales de la ciudadanía, como el aumento del coste de la vida, la seguridad o los desastres provocados por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
De hecho, el rechazo social va en aumento. En poco más de una semana, estas organizaciones han reunido 177.000 firmas para exigir que no se debiliten las leyes medioambientales.
“Mientras la ciudadanía reclama aire limpio, espacios naturales sanos, agua segura y un futuro estable, los líderes europeos están dando marcha atrás y cediendo a las presiones de los contaminantes”, ha denunciado Nuria Blázquez, responsable internacional de la organización.

