Manuel Sánchez •  Negocios y Ocio • 08/10/2019

Mejora el aspecto de la cuna usando una manta

La manta es uno de los principales elementos que debe tener una cuna. Este trozo de tela será con lo que más contacto tendrá el bebé durante sus primeros días de vida, especialmente por la noche, cuando el pequeño descanse y recupere las energías.

Mejora el aspecto de la cuna usando una manta

Por ello es importante saber escogerla, que la tela sea suave, no cause alergia al pequeño, su tamaño sea el adecuado y que se acople bien con la cuna.

Además de la comodidad, las madres siempre buscan que este espacio tan importante se vea bonito y refleje la felicidad que significa su hijo en su vida.

Trucos para la decoración

A la hora de decorar una cuna, las mantas juegan un papel importante porque, a fin de cuenta, abarcarán gran parte de la camita y es uno de los primeros elementos que todos verán al entrar al cuarto. 

Las mantas tejidas o de ganchillo son una opción increíble para darle vida y originalidad a la cuna. Estos accesorios dan estilo y calidez al bebé. Además, dentro del mundo de mantas de ganchillo hay mucho de donde escoger, no solo conforme a texturas sino también con respecto a colores, tamaños y diseños.

Lo bueno es que se le pueden dar diversos usos, el principal es como cobija para el pequeño, también como forro para el colchón de la cuna, centro de cama o inclusive como protector para que el bebé no se golpee con los laterales de madera.

Algunos de los consejos que las madres aplican con frecuencia para que las cunas queden más bonitas con las mantas son:

  • No tenerle miedo al color, el punto central de las mantas es que sean coloridas para que llamen la atención.

  • No debe ser muy grande, el tamaño de la manta debe ser igual al del colchón de la cuna.

  • Hay quienes al confeccionar las mantas agregan en la parte central un tul para que esta sirva como un mosquitero que proteja al recién nacido de cualquier insecto o animal, sobretodo en la noche.

  • Las texturas son aliados para dar un toque original a la manta. Además del hilo se puede incluir alguna tela o un hilo de diferente grosor para aportar un acabado final.

  • Si se quiere darle realce a la cuna, la manta de ganchillo puede tener un diseño único, patrones simples o muy intrincados, todo dependerá de la habilidad de quien lo realice. Estrellas, cubos, rombos, flores, soles… todo es posible.

Debido a lo delicado que puede resultar la piel del pequeño, es necesario tener cuidado con la tela o el hilo que se use para crear la manta.

Si la manta es de tela, lo más recomendable es que sea de algodón para evitar cualquier alergia, aunque en la actualidad se pueden encontrar algunos materiales de poliéster o microfibra que son hipoalergénicos y no representan ningún peligro.

En el caso de que la manta sea de ganchillo, el macramé y el algodón son los hilos más aconsejables, algunos como la seda o la rafia tienden a desprender una especie de pelusa que causa alergia.

La cuna importa

Otro elemento que también es importante para la comodidad y confort del recién nacido es la cuna. En el momento de elegirla, el gusto de los padres influye en la mayoría de las decisiones que se tomen con relación al color, tamaño, motivos y ubicación.

Menos es más

Siempre hay que tener presente que la cuna es el primer espacio que comenzará a explorar el bebé, por ello no se recomienda abarrotarla con muchos elementos.

Lo primordial son las almohadas, los protectores de las barandillas y algún que otro juguete, de ser posible que sean peluches para que el bebé no se lastime.

El tamaño perfecto

Ni demasiado grande ni demasiado pequeña. El tamaño ideal de la cuna, es aquel que no solo le permite explorar al bebé sino que también de espacio a los padres para cambiar al niño o colocar algún objeto.

Colores que calmen

No hay que olvidar que, así como las paredes de la habitación deben tener un color suave que transmita paz y relajación, las sábanas y otros textiles que tenga la cuna deben estar en sincronía con esta paleta.

Aunque al nacer los bebés no distinguen los colores, con el paso de los días, su visión de lo que lo rodea se irá expandiendo, por lo que hay que estar preparados.

Suavidad

Todos los materiales con los que entrará en contacto la piel del niño cuando esté en la cuna deben ser completamente suaves, las telas del más puro algodón y deben ser lavadas con detergentes que no dañen la calidad de la tela y usar suavizantes con aromas delicados.

Conjugar todos estos elementos de forma armónica garantiza que el pequeño de la casa pase noches placenteras y pueda desarrollarse conforme lo dicte su crecimiento.


Manuel Sánchez /