La Tienda Republicana

Chile. A ex Pdte Frei Montalva lo asesinó la misma dictadura que apoyó para derrocar a Allende

El médico Patricio Silva Garín fue condenado a la pena efectiva de 10 años años de presidio mayor en su grado mínimo como autor del delito de homicidio y como coautores fueron sentenciados a la pena efectiva de 7 años de presidio mayor en su grado mínimo Luis Becerra Arancibia -chofer personal de Frei e informante de la CNI- y Raúl Lillo Gutiérrez, agente civil de la misma Central Nacional de Informaciones.

En la Foto: El dictador Pinochet recibe el caluroso saludo del DC Frei Montalva a días del golpe de Estado de 1973.

“Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

El médico Patricio Silva Garín fue sentenciado a 10 años de presidio como autor del homicidio, mientras que el chofer personal del mandatario y un agente civil de la Central Nacional de Informaciones de la dictadura que encabezó Pinochet deberán purgar 7 años de prisión.

Luego de 19 años de investigación, el juez Alejandro Madrid dictó condenas por la muerte del ex Presidente Eduardo Frei Montalva (uno de los fundadores de la Democracia Cristiana en Chile), confirmando que se trató efectivamente de un crimen perpetrado por la dictadura cívico militar, calificando el hecho como un homicidio. El mandatario falleció el 22 de enero de 1982 a los 71 años de edad.

El magistrado determinó las responsabilidades de quienes intervinieron durante la estadía del ex Presidente en la Clínica Santa María, luego de que sufriera complicaciones por una operación de una hernia al hiato.

El médico Patricio Silva Garín fue condenado a la pena efectiva de 10 años años de presidio mayor en su grado mínimo como autor del delito de homicidio y como coautores fueron sentenciados a la pena efectiva de 7 años de presidio mayor en su grado mínimo Luis Becerra Arancibia -chofer personal de Frei e informante de la CNI- y Raúl Lillo Gutiérrez, agente civil de la misma Central Nacional de Informaciones.

Asimismo, Madrid condenó al médico Pedro Valdivia Soto a la pena efectiva de 5 años de presidio menor en su grado máximo por su responsabilidad como cómplice del mismo hecho, mientras que los tanatólogos Helmar Rosenberg Gómez y Sergio González Bombardiere deberán purgar penas de 3 años de presidio menor en su grado medio en calidad de encubridores, condenas que podrán cumplir mediante la remisión condicional.

La ironía cunde en este caso, toda vez que Eduardo Frei Montalva fue uno de los más relevantes golpistas en contra del gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende, negándose sistemáticamente a responder a los llamados de diálogo que hizo en 1973 el Presidente Allende, antes del bombardeo a La Moneda, frente a la crisis propiciada por las maniobras del imperialismo estadounidense, y la alianza entre la derecha histórica y, precisamente, la Democracia Cristiana, cuyo líder histórico era Frei Montalva.

De acuerdo a abundante literatura y testimonios, Eduardo Frei Montalva apoyó el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 contra el gobierno popular de Allende, calculando (mal) que las Fuerzas Armadas, luego de “limpiar y poner en orden el país”, le entregarían el poder a él. Pues bien, Pinochet jamás lo hizo y, con los años, Frei cambiaría su actitud ante la Junta Militar e intentaría jugar un papel importante en la oposición a la tiranía. Ya era tarde. El fallo de este 30 de enero confirmó lo que era un secreto a voces: el mismo Pinochet mandó a asesinar a Frei a través de sus agentes, cuando el expresidente se convirtió en un estorbo.

Así es la naturaleza del fascismo. Nunca en Chile el famoso texto del pastor protestante alemán Martin Niemöller (atribuido falsamente al genio de Bertolt Brecht) tuvo tanto sentido:

Ellos vinieron

Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra,
porque yo no era judío,
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”