Fallece a los 92 años Diego González sin hacer realidad el sueño de recuperar los restos de su padre asesinado por los fascistas en Gran Canaria

Desde el Foro Canario de Víctimas del Franquismo y la Plataforma Familiares Fusilados San Lorenzo, culpan al actual Régimen español y al concejal Sergio Millares Cantero, de que Diego no pudiera recuperar los restos de su padre, el sindicalista Francisco González, enterrado tras ser torturado y asesinado en la fosa común del cementerio de Las Palmas.

Diego González y su esposa Lola Tejera junto a la fosa común del cementerio de Las Palmas

“El máximo deseo de Diego González durante toda su vida era poder enterrar dignamente a su padre” afirman desde estas organizaciones de lucha por la memoria democrática, “como Diego miles de personas de bien han fallecido en todo el estado español sin poder recuperar los restos de sus muertos asesinados por el franquismo, sufriendo todo tipo de trabas como las ejecutadas vergonzosamente por el concejal de participación ciudadana del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Sergio Millares Cantero, usando su vergonzoso “Consejo Asesor” para paralizar cualquier posiblidad de exhumación, boicoteando la apertura y recuperación de los restos de esta fosa con decenas de republicanos asesinados y enterrados”.

Desde el Foro Canario de Víctimas del Franquismo afirman en un comunicado “que este concejal le ha seguido el juego al fascismo junto a su “Consejo Asesor”, cerrando las puertas a Diego y a su familia para que pudiera en vida celebrar la recuperación de los restos destrozados por la tortura y los disparos de mauser de su padre Francisco González.”

“Afortunadamente”, afirman, “el presidente del Cabildo de Gran Canaria Antonio Morales intervino para desbloquar este proceso, con la intervención también del teniente de alcalde Javier Doreste, dotando de presupuesto y de personal especializado de la ULPGC esta exhumación que se desarrollará a partir del mes de febrero de 2019”.

“Una fosa que ya podría estar exhumada y sus restos identificados y enterrados dignamente”, afirman, “todavía sigue sin exhumarse”, por las manipulaciones y trabas de este personaje, del que aún desconocemos los verdaderos motivos de sus empecinamiento en que estos huesos no sean recuperados, homenajeados y enterrados”.

“Diego fue testigo directo del asesinato por un grupo de falangistas en Tamaraceite de su hermano Braulio González, cuando en un registro uno de los fascistas lo sacó de su cuna y lo arrojó de cabeza contra la pared de la humilde vivienda de la Carretera General de Tamaraceite el 24 de diciembre de 1936”.

“El dolor de Diego jamás remitió, ya que a los pocos meses, concretamente el 29 de marzo de 1937, fusilaron a su padre Francisco González junto al alcalde comunista de San Lorenzo Juan Santana Vega y resto de la corporación municipal de este municipio”.

“Diego nunca sintió rencor ni odio, solo quería poder ver en vida los restos de su padre, darles sepultura digna y jamás imaginó que una sociedad supuestamente democrática como la española pudiera poner tantos obstáculos a una petición tan justa”.

Desde el Foro Canario de Víctimas del Franquismo y la Plataforma Familiares Fusilados San Lorenzo, desean manifestar su indignación por esta vergonzosa situación, manifestando “que ya está bien de cerrar las puertas a la memoria, de hacer tanto daño a personas de bien como Diego que solo querían algo tan digno como recuperar y enterrar a su padre.